Golpe económico sin precedentes de Bruselas

La UE lanza su mayor ofensiva contra Rusia con un nuevo paquete de sanciones

EPA-EFE/OLIVIER HOSLET

La Unión Europea ha dado un nuevo paso en su estrategia de presión total contra Moscú al proponer el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia desde el inicio de la invasión de Ucrania en 2022. El anuncio fue realizado este viernes por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien subrayó que se trata de una ofensiva destinada a cerrar las vías de evasión que aún permiten al Kremlin financiar la guerra.

El nuevo paquete, uno de los más amplios hasta la fecha, refuerza de forma significativa las restricciones financieras, comerciales y energéticas, y busca ser aprobado antes del cuarto aniversario de la invasión rusa, el próximo 24 de febrero, como un mensaje político claro de unidad y firmeza europea.

La UE redobla la presión económica sobre Moscú

La Unión Europea ha dado un nuevo paso en su estrategia de presión sostenida contra Rusia al presentar el vigésimo paquete de sanciones desde el inicio de la invasión de Ucrania en febrero de 2022. El anuncio fue realizado este viernes por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien subrayó que las nuevas medidas buscan cerrar los resquicios que aún permiten al Kremlin financiar el esfuerzo bélico y adaptarse a un contexto de evasión cada vez más sofisticado.

Según explicó la jefa del Ejecutivo comunitario, el paquete ha sido diseñado para reforzar el impacto acumulado de las sanciones previas, golpeando sectores clave de la economía rusa como la energía, el sistema financiero, el comercio exterior y las nuevas vías tecnológicas utilizadas para esquivar las restricciones occidentales.

Ursula von der Leyen anunció que las nuevas medidas buscan cerrar los resquicios que aún
permiten al Kremlin financiar el esfuerzo bélico
y adaptarse a un contexto de evasión cada vez más sofisticado.

Un veto total a los servicios marítimos del crudo ruso

Uno de los pilares centrales del nuevo paquete es la propuesta de prohibir por completo los servicios marítimos vinculados al transporte de petróleo crudo ruso. Esta medida va más allá de los límites de precios establecidos en fases anteriores y apunta directamente a reducir los ingresos energéticos, que siguen siendo una fuente fundamental de financiación para Moscú.

La Comisión Europea también propuso incluir 43 nuevos buques en la lista negra de la llamada “flota en la sombra”, una red de petroleros utilizada por Rusia para transportar crudo de forma opaca, eludir controles y operar fuera de los circuitos aseguradores y financieros tradicionales. Bruselas considera que esta flota ha sido clave para minimizar el impacto de sanciones anteriores.

Uno de los pilares centrales del nuevo paquete es la propuesta de prohibir por
completo los servicios marítimos vinculados al transporte de petróleo crudo ruso

El paquete incorpora además 20 bancos regionales rusos adicionales al régimen de sanciones, ampliando el cerco sobre el sistema financiero del país. Aunque muchas de las grandes entidades ya están desconectadas de los mercados occidentales, la UE sostiene que los bancos regionales siguen desempeñando un papel crucial en la financiación interna, el comercio local y la canalización de fondos hacia sectores estratégicos.

Con esta ampliación, Bruselas busca reducir la capacidad de Rusia para sostener su economía de guerra desde dentro, dificultando la circulación de capitales y el acceso a instrumentos financieros incluso en el ámbito doméstico.

Las criptomonedas, en el punto de mira europeo

Por primera vez con un peso destacado, el nuevo paquete de sanciones propone medidas específicas contra el comercio y uso de criptomonedas vinculadas a Rusia. Según la Comisión, estos activos digitales se han convertido en una vía creciente para eludir sanciones, facilitar pagos transfronterizos y ocultar flujos financieros.

Von der Leyen afirmó que la UE debe “cerrar esta avenida de evasión”, en un contexto en el que el uso de tecnologías descentralizadas ha ganado protagonismo en países sometidos a fuertes restricciones financieras. La medida refuerza la cooperación con socios internacionales para rastrear operaciones sospechosas y limitar el acceso ruso a estos instrumentos.

El nuevo paquete de sanciones propone medidas específicas contra el comercio y uso de criptomonedas vinculadas a Rusia

Restricciones comerciales por más de 900 millones de euros

El paquete incluye también un endurecimiento significativo de las restricciones comerciales. La Comisión propone limitaciones a la exportación por valor de más de 360 millones de euros, dirigidas principalmente a productos con potencial uso militar o industrial estratégico.

En paralelo, Bruselas plantea nuevos controles y prohibiciones de importación que superan los 570 millones de euros, afectando a sectores clave como:

  • Metales industriales.

  • Productos químicos.

  • Minerales críticos esenciales para la industria y la defensa.

Entre las medidas más relevantes se encuentra la introducción de una cuota a la importación de amoníaco, así como la prohibición de exportar máquinas de control numérico computarizado y radios a países que puedan actuar como intermediarios y reexportar estos equipos a Rusia.

Bruselas plantea nuevos controles y prohibiciones de importación que superan los 570 millones de euros

Según fuentes comunitarias, el objetivo de estas restricciones es debilitar la base industrial y tecnológica de Rusia a medio y largo plazo, reduciendo su capacidad para producir armamento, mantener infraestructuras militares y modernizar sectores estratégicos.

Bruselas considera que, aunque Moscú ha logrado adaptarse parcialmente a las sanciones, el coste acumulado empieza a notarse en la disponibilidad de componentes, en la calidad de la producción industrial y en la dependencia de proveedores alternativos menos fiables.

Una carrera contra el calendario político

Ursula von der Leyen instó a los Estados miembros a aprobar el paquete con rapidez, subrayando la importancia política de hacerlo antes del 24 de febrero, fecha que marcará el cuarto aniversario de la invasión rusa de Ucrania.

“La unidad y la determinación europeas siguen siendo esenciales. Cada día cuenta”, señaló la presidenta, quien defendió que el nuevo paquete envía un mensaje inequívoco al Kremlin sobre la continuidad del apoyo europeo a Kiev.

Con este vigésimo paquete de sanciones, la Unión Europea busca demostrar que no existe fatiga estratégica y que seguirá ajustando su respuesta a medida que Rusia intente sortear las restricciones. En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y debates internos en varios países occidentales, Bruselas pretende reafirmar su papel como actor central en la presión económica contra Moscú.

La ofensiva sancionadora refuerza la narrativa europea de que la guerra tendrá un coste creciente para Rusia, no solo en el frente militar, sino también en su estabilidad económica, tecnológica y financiera a largo plazo.