El IBEX 35 asalta los 19.900 puntos y roza máximos históricos

Ibex 35

El selectivo español avanza alrededor de un 0,6% en la apertura del 28 de julio, impulsado por Cellnex y la caída del petróleo, aunque la Reserva Federal y Oriente Medio mantienen la cautela.

El IBEX 35 vuelve a desafiar sus máximos históricos. El índice español ha comenzado la sesión de este martes 28 de julio con avances de hasta el 0,75%, situándose cerca de los 19.900 puntos, después de haber cerrado la jornada anterior en 19.741,3 enteros.

La relajación del precio del petróleo y el buen tono de los resultados empresariales sostienen las compras. Sin embargo, el mercado continúa condicionado por la tensión en Oriente Medio y por la próxima decisión de la Reserva Federal. El índice avanza, pero lo hace sobre un terreno cada vez más exigente.

A las puertas de otro récord

El selectivo español llegó a marcar 19.883,6 puntos durante la apertura, apenas a unas décimas de su máximo anual de 19.913,9 puntos. La subida se moderó posteriormente hasta el entorno del 0,4%-0,6%, una señal de que aparecen ventas cada vez que el índice se aproxima a la barrera psicológica de los 20.000 puntos.

La referencia resulta especialmente significativa. En solo tres meses, el IBEX acumula una revalorización cercana al 12%, mientras que el avance interanual ronda el 39%. El diagnóstico es inequívoco: la bolsa española atraviesa uno de sus ciclos más alcistas de las últimas décadas.

Cellnex toma el mando

Cellnex se ha situado entre los valores más fuertes de la apertura, con una subida inicial próxima al 1,6%. El rebote permite al grupo de infraestructuras recuperar parte del terreno perdido durante los últimos meses, aunque su cotización todavía arrastra una evolución anual negativa.

Indra también permanece en el foco después de liderar la jornada anterior con un avance del 5,06%. La compañía ha duplicado su cartera de pedidos hasta superar los 20.500 millones de euros, impulsada por los programas públicos de modernización y por el crecimiento del negocio de defensa.

El petróleo da oxígeno

La corrección del crudo constituye uno de los principales apoyos para las bolsas europeas. El Brent llegó a retroceder más de un 7%, hasta aproximarse a los 90 dólares por barril, después de haber superado los 100 dólares durante los episodios de mayor tensión geopolítica.

Este descenso reduce, al menos temporalmente, el riesgo de una nueva oleada inflacionista. La consecuencia es clara: disminuye la presión sobre los bancos centrales y mejora el atractivo de sectores especialmente sensibles al coste de la energía, como el transporte, la industria y el turismo.

La banca mantiene el pulso

El sector financiero continúa desempeñando un papel decisivo. Santander avanzó un 2,3% en la sesión anterior y la banca española sigue beneficiándose de unos márgenes todavía elevados, pese a la normalización gradual de la política monetaria.

El mercado también analiza las cuentas de Banco Sabadell, que obtuvo un beneficio de 971 millones de euros durante el primer semestre. Aunque el resultado cayó un 0,5%, la entidad ha destacado la recuperación de la actividad comercial y prepara una recompra de acciones de 331 millones.

La Fed marca el calendario

La aparente tranquilidad no elimina los riesgos. Los inversores esperan nuevas señales de la Reserva Federal sobre los tipos de interés, especialmente después del repunte energético registrado durante julio.

Una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos elevaría la rentabilidad de los bonos y podría provocar una rotación desde la renta variable. Lo más grave para el IBEX sería que una nueva escalada del petróleo coincidiera con un endurecimiento monetario: ese escenario perjudicaría simultáneamente al crecimiento, al consumo y a las valoraciones bursátiles.

Los 20.000 puntos, bajo examen

El objetivo inmediato se encuentra en los 20.000 puntos, una cota con una fuerte carga psicológica. Superarla exigiría que la temporada de resultados mantuviera su solidez y que el petróleo permaneciera alejado de los máximos recientes.

Por el contrario, una pérdida sostenida de los 19.700 puntos podría abrir una fase de recogida de beneficios. El índice llega a esta zona después de una subida muy intensa, por lo que cualquier decepción puede amplificar la volatilidad. El IBEX conserva el impulso alcista, pero el margen para cometer errores se ha reducido notablemente.