El Ibex 35 recupera los 19.700 puntos pese al miedo tecnológico

Telefónica

El selectivo español sube cerca del 0,4% a media sesión del 7 de julio, impulsado por Telefónica, Inditex y la banca, mientras Acciona y Solaria frenan el avance.

El Ibex 35 vuelve a mirar hacia sus máximos anuales. A media sesión de este martes, 7 de julio, el índice español cotiza en torno a los 19.760 puntos, con una subida cercana al 0,39%, después de haber abierto en 19.707 puntos y tras moverse en una horquilla diaria entre 19.693 y 19.794 puntos. La reacción llega después del tropiezo del lunes, cuando el selectivo perdió un 0,85% y cerró en 19.683 puntos. El mensaje del mercado es claro: España resiste, pero lo hace en una jornada cargada de ruido internacional.

Rebote con cautela

El avance del Ibex no es explosivo, pero sí significativo. Recuperar los 19.700 puntos permite al índice recomponer parte del deterioro de la víspera y mantenerse cerca del máximo anual situado en 19.879 puntos. Lo relevante no es solo la subida, sino el contexto: Europa cotiza con tono mixto y el sector tecnológico mundial sufre una nueva descarga de volatilidad. En ese entorno, el mercado español vuelve a mostrar una fortaleza relativa apoyada en bancos, consumo y telecomunicaciones.

Telefónica e Inditex tiran del índice

Los grandes apoyos de la sesión llegan de valores con peso psicológico y bursátil. Telefónica sube más de un 2%, mientras Inditex avanza cerca del 1,9%, dos movimientos que ayudan a compensar las caídas en construcción y renovables. También acompañan BBVA, Cellnex, Logista, Puig, Bankinter y Unicaja. El diagnóstico es inequívoco: el dinero no abandona España, pero rota hacia compañías con liquidez, visibilidad y capacidad de defender márgenes en un entorno incierto.

Renovables y constructoras frenan el avance

El contraste dentro del índice resulta evidente. Acciona cae cerca del 3,8%, ACS retrocede alrededor del 2% y Solaria pierde más de un 2%. La presión sobre estos valores revela un mercado más selectivo, menos dispuesto a premiar promesas de crecimiento sin catalizadores inmediatos. Lo más grave para las renovables es que siguen arrastrando dudas sobre costes financieros, rentabilidad regulada y visibilidad de proyectos. La consecuencia es clara: el Ibex sube, pero no todos participan del rebote.

El ruido viene de Asia y la IA

La sesión europea está condicionada por la corrección tecnológica. En Asia, el Kospi surcoreano llegó a sufrir con fuerza y cerró con una caída cercana al 4,9%, pese a que Samsung anunció un beneficio trimestral multiplicado por 19. El mercado esperaba más: no bastan los buenos resultados, ahora exige previsiones aún mejores. Este hecho revela el nivel de exigencia que rodea a la inteligencia artificial y a los semiconductores, donde cualquier decepción puede activar ventas rápidas.

Petróleo, Ormuz y bancos

El otro foco está en el estrecho de Ormuz. Los ataques a buques han elevado la tensión geopolítica y empujan al Brent por encima de los 73 dólares. Para España, este dato importa: un petróleo más caro presiona inflación, márgenes empresariales y expectativas de tipos. Sin embargo, la banca aguanta bien. BBVA, CaixaBank, Bankinter y Sabadell cotizan en positivo, sostenidos por un escenario en el que los tipos no caen tan rápido como parte del mercado había descontado.

Cerca de máximos, pero sin euforia

El Ibex sigue a poca distancia de los 20.000 puntos, una cota simbólica que el mercado mira desde hace semanas. Sin embargo, lo decisivo no será tocarla, sino mantenerse. La próxima prueba llegará con resultados empresariales, márgenes bancarios, dividendos y guías de beneficios. Por ahora, el selectivo español demuestra una resistencia notable: cae menos cuando el exterior se complica y rebota cuando aparecen compras en grandes valores. El impulso existe. La complacencia, todavía no.