El Ibex 35 rompe los 19.700 puntos en máximos históricos

IBEX 35

El selectivo español arranca el 3 de julio al alza, apoyado en ArcelorMittal, Acerinox y Acciona, mientras Wall Street permanece cerrado por festivo.

El Ibex 35 ha arrancado este viernes 3 de julio por encima de los 19.700 puntos, una cota simbólica que confirma el momento excepcional de la Bolsa española. A las 9.10 horas, el selectivo avanzaba alrededor de un 0,35%, hasta situarse en torno a los 19.741 puntos, después de haber cerrado la víspera en máximos históricos. El movimiento llega sin la referencia de Wall Street, cerrado por la festividad del 4 de julio, y con los inversores pendientes de los PMI de servicios en Europa.

Apertura en máximos

El diagnóstico es claro: el Ibex 35 mantiene el impulso comprador y vuelve a colocarse en una zona inédita. En los primeros compases de la sesión, el índice ya superaba los 19.717 puntos, con un avance del 0,2%, antes de acelerar hasta el entorno de los 19.741 puntos. La clave no está solo en el nivel alcanzado, sino en la calidad del movimiento: las subidas no se concentran únicamente en un valor defensivo, sino que aparecen repartidas entre industria, materiales y algunas compañías cíclicas.

Los valores que tiran del índice

Entre los protagonistas del día destacan ArcelorMittal, que sube alrededor del 1,5%, junto a Acciona y Acerinox, dos compañías que refuerzan la lectura de rotación hacia valores industriales. En sentido contrario, Amadeus retrocede cerca del 0,4%, mientras IAG e Inditex arrancan con caídas próximas al 0,3%. Este hecho revela una sesión selectiva: el dinero entra, pero no compra todo. Premia sectores ligados al ciclo y castiga parcialmente valores que ya venían exigidos por valoración o sensibilidad al consumo.

El efecto del empleo en Estados Unidos

La subida del Ibex no se entiende sin el dato conocido este jueves en Estados Unidos. La economía estadounidense creó 57.000 empleos en junio, muy por debajo de las previsiones, y la tasa de paro se situó en el 4,2%. Paradójicamente, una señal de enfriamiento laboral ha sido recibida como combustible bursátil: reduce la presión sobre la Reserva Federal y aleja el riesgo de nuevas subidas de tipos. La consecuencia es clara: menos tensión monetaria equivale, por ahora, a más apetito por renta variable.

Europa acompaña el movimiento

El contraste con otras bolsas europeas también resulta favorable. El Dax alemán avanza cerca del 0,80%, el FTSE 100 gana un 0,28%, el FTSE MIB italiano sube un 0,39% y el Euro Stoxx 50 suma un 0,41% en la apertura. España no está aislada, pero sí destaca por estar en zona de máximos absolutos. Lo más relevante es que el mercado europeo vuelve a recibir flujos después de meses en los que Wall Street, tecnología e inteligencia artificial concentraban buena parte de la atención global.

Petróleo y divisas dan margen

El petróleo también ayuda a contener los nervios. El Brent avanza ligeramente hasta los 72,21 dólares por barril, mientras el West Texas se mueve en torno a los 68,99 dólares. Son niveles que no introducen, de momento, una alarma inflacionista adicional. Sin embargo, el mercado sigue vigilando Oriente Medio: cualquier deterioro geopolítico podría encarecer la energía y cambiar el relato monetario en cuestión de horas.

Una sesión con menos volumen

La ausencia de Wall Street por festivo reduce una referencia clave para los inversores europeos. El jueves, el Dow Jones subió un 1,14%, pero el Nasdaq cayó un 0,80%, reflejando dudas en tecnología pese al alivio por tipos. Para el Ibex, la jornada tiene un doble valor: consolida máximos, pero lo hace en un entorno potencialmente menos líquido. Eso obliga a leer el avance con prudencia. El fondo es positivo, aunque una toma de beneficios tras varias sesiones de récord no sería anómala.

El nivel que mira el mercado

La referencia inmediata está en los 19.800 puntos, máximo intradía registrado en la sesión anterior, después de que el índice cerrara el jueves en 19.671,8 puntos, con una subida del 1,37%. Si el Ibex logra sostener la zona de 19.700, el mercado empezará a mirar psicológicamente hacia los 20.000 puntos. No sería solo una cifra redonda: marcaría la confirmación de un ciclo alcista apoyado en banca, industriales y una mejora de expectativas sobre tipos.