El Ibex 35 roza 18.500 puntos con Inditex al mando
El índice se impone a la cautela europea mientras el mercado vigila el petróleo y el empleo de EEUU.
A media sesión, el Ibex 35 se anota un +0,96% y se coloca en 18.451 puntos. El selectivo ha dibujado un rango claro: máximo en 18.468,6 y mínimo en 18.292,9. La tracción llega de Inditex y Cellnex, en una mañana de rotación hacia valores defensivos. En paralelo, Europa duda y Asia acusa el golpe tecnológico. El foco, de fondo, vuelve al mismo sitio: energía, geopolítica y la cifra de empleo estadounidense.
Un avance que se construye de menos a más
La sesión del 5 de junio de 2026 ha empezado con prudencia y ha ganado pulso con el paso de las horas. En torno al mediodía (hora peninsular), el Ibex 35 escala hasta 18.451 puntos con una subida del +0,96%, por encima del tono mixto que domina en el resto del continente. La foto europea es más tibia: el Dax y el FTSE se mueven con ligeras caídas, mientras París permanece prácticamente plano.
El movimiento no es un rally desbocado; es, más bien, una sesión de tanteo donde el índice intenta consolidar niveles altos sin desafiar al mercado de materias primas ni a los titulares de Oriente Próximo. Y eso, en una bolsa tan expuesta a bancos, energía e industriales como la española, ya es una señal.
Inditex y Cellnex empujan donde más pesa
La clave de la mañana está en los grandes: Inditex sube un +2,89% y Cellnex avanza un +2,68%, dos nombres con capacidad real para ordenar el índice. Inditex prolonga el buen tono tras la digestión de resultados de esta semana, mientras el mercado vuelve a premiar el perfil de negocio global y la visibilidad de márgenes.
Cellnex, por su parte, se beneficia de la vuelta a posiciones defensivas en un día en el que el sector tecnológico global ha mostrado grietas. Acciona (+1,97%) y Grifols (+1,94%) completan el bloque de avances sólidos, con el mercado buscando compañías capaces de resistir mejor si repunta la volatilidad. El mensaje es nítido: cuando el ruido sube, el dinero se vuelve selectivo.
El acero se atraganta y deja una pista sobre el ciclo
En el lado opuesto, el castigo se concentra en valores ligados al ciclo industrial. ArcelorMittal cae un -2,90% y Acerinox retrocede un -2,13%, una combinación que suele funcionar como termómetro de expectativas globales. La debilidad del acero encaja con la lectura de una jornada marcada por la incertidumbre internacional y por el miedo a que el crecimiento se enfríe si la energía vuelve a apretar.
Más revelador aún es que las caídas se produzcan mientras el índice sube: el Ibex avanza, sí, pero lo hace con un liderazgo muy concreto y con grietas visibles en industriales. Ese contraste suele anticipar sesiones donde el mercado reordena carteras en lugar de construir una tendencia limpia. La consecuencia es clara: si los bancos y el consumo no acompañan en próximas jornadas, el índice puede ganar puntos… pero perder consistencia.
Petróleo en 95 dólares y geopolítica como variable de control
El telón de fondo vuelve a ser el crudo. El Brent ronda los 95 dólares por barril y acumula más de un +3% semanal, con la guerra y las negociaciones en Oriente Próximo condicionando cada tramo del precio. En un mercado europeo especialmente sensible a la energía, ese nivel funciona como un techo psicológico para el apetito por riesgo: si el petróleo se enquista, la inflación deja de ser un problema “resuelto” y los tipos vuelven a la conversación.
En ese contexto, no sorprende que el mercado se mueva con el freno puesto. “Se trata más de aliviar cuellos de botella que de inflar la oferta”, resume la idea que circula entre estrategas cuando se habla de normalizar flujos y transporte marítimo. El Ibex, hoy, sube… pero no ignora el precio del barril.
La cifra de empleo de EE UU marca el guion de la tarde
El dato de empleo no agrícola de Estados Unidos es la gran cita del día. El consenso apunta a 85.000 nuevos puestos y una tasa de paro estable en el 4,3%, un binomio que puede inclinar el mercado hacia dos lecturas opuestas. Un dato más fuerte reforzaría al dólar —que ya suma alrededor de un +0,5% semanal— y endurecería las expectativas de tipos; uno más débil reabriría el debate de recortes y favorecería a bolsas y deuda.
Para el Ibex, el efecto dominó pasa por la banca y por el coste de financiación. Hoy el selectivo aguanta bien, pero el verdadero test llega cuando Wall Street reciba el dato y fije el precio del dinero para las próximas semanas. En jornadas así, el índice no se mueve solo: lo arrastra la macro.
Lo que revela el tablero: Europa duda, España aprovecha huecos
Mientras Europa se mueve a media velocidad, el Ibex encuentra margen para sumar gracias a su composición y a un flujo que busca valor fuera del núcleo tecnológico. Asia ha sufrido un golpe severo en semiconductores —con el Kospi en -5,5%— tras la decepción de resultados en Estados Unidos y la consiguiente rotación de carteras.
Ese movimiento internacional tiene una derivada interesante para España: al no estar tan cargada de grandes tecnológicas, la bolsa madrileña puede actuar como refugio relativo cuando se ajustan expectativas de IA. Sin embargo, el diagnóstico es inequívoco: la fortaleza actual exige confirmación en próximos días. El Ibex cerró mayo con un +3,3%, cerca de máximos, y el mercado empieza a exigir continuidad, no solo rebotes puntuales.