Jefferies dispara a Repsol: +50% con Brent a 60 dólares; Ibex aguanta en 17.592
El IBEX 35 se aferra a los 17.592,01 puntos, con un retroceso mínimo de 4,40 puntos (-0,03%), en una sesión de pausa técnica marcada por la geopolítica y la expectativa ante el empleo de EEUU. En medio de este compás de espera, Jefferies ha encendido un foco propio sobre Repsol, elevando su recomendación a comprar y fijando un precio objetivo de 19 euros por acción, lo que implica un potencial alcista cercano al 50% desde los niveles actuales.
El movimiento llega en un contexto de crudo más barato, volatilidad internacional y dudas sobre la capacidad del sector petrolero europeo para seguir aumentando dividendos. Aun así, el banco de inversión sitúa a Repsol como la petrolera con más recorrido del continente, junto a TotalEnergies, y minimiza el impacto real de la crisis política en Venezuela sobre la valoración del grupo.
Mientras el índice madrileño se mueve en tablas y la banca cotiza al ritmo de los datos de Estados Unidos, la tesis de Jefferies lanza un mensaje claro a los inversores: el verdadero margen de revalorización del Ibex puede estar más en el petróleo que en las financieras.
Un Ibex en pausa, pero en zona de máximos
La fotografía de la sesión es engañosamente tranquila. El IBEX 35 apenas cede un 0,03% hasta los 17.592,01 puntos, con un descenso de 4,40 puntos que se traduce más en una fase de digestión que en una corrección seria. Tras el rally de las últimas semanas, el índice se mueve en zona de máximos de ciclo, en línea con el comportamiento de las principales plazas europeas.
Los analistas hablan de “retroceso preventivo” y de fase de esperar y observar. Los datos dispares del mercado laboral estadounidense —un escenario de “no contratar, no despedir”— han añadido confusión a las expectativas sobre la Reserva Federal. El resultado es un mercado que prefiere consolidar niveles y ajustar posiciones antes del dato clave de empleo.
En este contexto, los movimientos sectoriales son contenidos: la banca juega partido por centésimas, el gran consumo corrige de forma ordenada y los pesos pesados del índice marcan el paso sin grandes sobresaltos. Es justo en esa aparente calma donde destaca la decisión de Jefferies sobre Repsol, que introduce un catalizador propio en un Ibex que, por lo demás, se mueve de forma lateral.
Repsol cae en bolsa, pero gana en relato
La paradoja de la jornada es evidente: mientras Jefferies la señala como la petrolera con más recorrido de Europa, Repsol cede en torno a un 0,3% en un Ibex prácticamente plano. Es el reflejo de un mercado que, de momento, pone más atención al ruido geopolítico que a las hojas de cálculo.
El informe del banco de inversión sitúa el precio objetivo en 19 euros por acción, frente a unas cotizaciones que se mueven claramente por debajo de los 13 euros, lo que deja un margen teórico de revalorización cercano al 50%. No se trata de un matiz menor: en un sector donde los múltiplos se han ido comprimiendo por miedo al crudo barato y a la transición energética, es un voto de confianza contundente.
Lo más relevante es que Jefferies otorga a Repsol ese potencial incluso en un escenario de Brent moderado, con hipótesis de 60 dólares por barril en 2026 y un precio de largo plazo de 70 dólares, cuya normalización se retrasa hasta 2028. Es decir: la tesis no descansa en un superciclo alcista del petróleo, sino en la capacidad de la compañía para generar caja y sostener su política de retribución en entornos menos favorables.
“Todos los caminos conducen al beneficio”
En su revisión del sector, Jefferies concluye que Repsol es, junto con TotalEnergies, la única petrolera europea cuya valoración mejora tanto en sus modelos por suma de partes como en los de descuento de flujos de caja. Traducido: todos los caminos conducen al beneficio, independientemente de cómo se modele el futuro del crudo.
El rasgo diferencial está en la resiliencia del flujo de caja. Según los cálculos del banco, Repsol sería capaz de cubrir sus necesidades de caja —incluyendo el dividendo— con un Brent que bajase hasta los 43 dólares por barril. Es un listón de resistencia que muchos comparables en Europa no alcanzan.
Además, el informe introduce un escenario extremo: un petróleo hundido hasta los 10 dólares. Incluso en ese caso, la proyección es que la deuda del grupo se mantendría estable y contenida, sin entrar en una dinámica explosiva. Frente a nombres como BP o Equinor, mucho más sensibles a escenarios de estrés, Repsol sale reforzada como activo defensivo dentro de un sector tradicionalmente cíclico.
Dividendo: expectativas bajas, margen para sorpresas
Otro de los puntos clave del análisis de Jefferies es el dividendo. Los expertos recuerdan que el mercado está descontando una de las trayectorias de crecimiento más modestas del sector para la retribución al accionista de Repsol. Lejos de verlo como una debilidad, el banco lo etiqueta como una oportunidad evidente de sorpresa positiva.
Hoy, la combinación entre dividendo en efectivo y programa de recompras sitúa a la petrolera entre las opciones más equilibradas del panorama europeo. La tesis es sencilla: si la compañía demuestra que puede mantener un ‘pay-out’ razonable incluso con Brent en la franja de 60 dólares, cualquier mejora en el entorno de precios o en el negocio alternativo (renovables, química, movilidad) se traducirá en espacio para elevar la remuneración sin tensionar el balance.
En un mercado cada vez más obsesionado con la disciplina de capital, Jefferies subraya que la fortaleza del balance de Repsol —y la estabilidad de su deuda en escenarios adversos— es un activo en sí mismo. La petrolera aparece, así, como una combinación poco habitual de valor, dividendo y protección frente a caídas del crudo.
Venezuela: importante, pero no el corazón del negocio
La crisis política en Venezuela y la intervención de EEUU en el diseño del nuevo mapa petrolero del país se han convertido en uno de los grandes focos de volatilidad en materias primas. En ese contexto, el mercado tendía a sobredimensionar el impacto potencial sobre Repsol, presente históricamente en el upstream venezolano.
Jefferies matiza esa percepción. El banco estima que la producción vinculada a Venezuela ronda los 60.000 barriles equivalentes diarios, aproximadamente el 10% de la producción total del grupo. Es una cifra relevante, pero lejos de ser decisiva: el 90% del negocio se juega en otros territorios y líneas de actividad, desde el refino y la química hasta los proyectos de bajas emisiones y renovables en España y otros mercados.
La situación venezolana entra de lleno en el radar de valoración a partir de 2026, pero se encuadra como un factor más dentro del upstream, no como el motor principal. La lectura es clara: si el escenario en Venezuela mejora, será un extra; si se complica, no tumba la tesis de inversión. En un entorno de titulares estridentes, el informe aporta una dosis de realismo sobre la verdadera exposición del grupo al caos caribeño.
La banca aguanta, los grandes corrigen y el Ibex mira a EEUU
Más allá de Repsol, el resto del Ibex 35 se mueve hoy al compás de los datos estadounidenses y del ruido geopolítico. A media sesión, el índice oscila en torno a los 17.592 puntos, con un descenso casi plano del 0,03%, mientras el Eurofirst 300 retrocede un 0,1–0,2%. La consigna dominante es la misma que señalaba Bankinter: “esperar y observar”.
En la banca, Santander y BBVA alternan ligeros avances y caídas, y entidades como Caixabank, Sabadell o Bankinter se mueven en rangos estrechos, reflejando un mercado que no quiere tomar grandes posiciones antes de conocer el dato de empleo de Estados Unidos. Entre los grandes no financieros, Telefónica, Inditex, Iberdrola o Cellnex encadenan pequeños retrocesos, más ligados a toma de beneficios que a cambios de fondo.
La consecuencia es clara: con la curva de tipos todavía condicionando valoraciones y la Reserva Federal en el centro del discurso, el Ibex busca apoyos diferenciados para sostener niveles. Y uno de esos apoyos, a la vista del informe de Jefferies, podría estar precisamente en una Repsol que el mercado sigue valorando con descuento frente a su potencial teórico.