El Libro Beige pone a prueba el rally del Dow Jones
Wall Street mira hoy menos a los resultados empresariales y mucho más a la Reserva Federal. El Libro Beige, que recopila la situación económica de los doce distritos de la Fed, llega apenas unas horas después de conocerse un dato de inflación mayorista mejor de lo esperado. El Índice de Precios al Productor (IPP) cayó un 0,3% en junio, cuando el consenso esperaba que permaneciera estable, reforzando la idea de que las presiones inflacionistas podrían estar moderándose. Todo ello con un Dow Jones que llega a la jornada prácticamente plano, a la espera de comprobar si la Reserva Federal mantiene un tono prudente o abre la puerta a una política monetaria menos restrictiva.
El Dow Jones espera a la Fed
Tras varias jornadas marcadas por los datos de inflación y el inicio de la temporada de resultados, el Dow Jones Industrial Average afronta una de las citas macroeconómicas más importantes del mes.
En la sesión previa, el índice cerró prácticamente sin cambios, mientras que el Nasdaq logró avances apoyado por el sector tecnológico. Los inversores prefirieron no asumir grandes posiciones antes de conocer el contenido del Libro Beige y las nuevas comparecencias de responsables de la Reserva Federal.
La prudencia domina el mercado. Más que los datos actuales, Wall Street intenta anticipar cuál será el siguiente movimiento del banco central.
Un Libro Beige decisivo
El Libro Beige no contiene previsiones oficiales ni decisiones sobre tipos de interés. Su importancia reside en que recopila información directa de empresas, bancos y agentes económicos repartidos por todo Estados Unidos.
Los doce bancos regionales describen cómo evoluciona el empleo, el consumo, los salarios, la actividad industrial, el mercado inmobiliario y las presiones sobre los precios. Esa información sirve posteriormente como base para las reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).
En un contexto donde la inflación parece moderarse, cualquier referencia a una desaceleración económica será analizada al detalle.
La inflación ofrece cierto alivio
El dato conocido este miércoles sorprendió positivamente.
El IPP descendió un 0,3% mensual, mientras que la inflación subyacente aumentó únicamente un 0,1%, reflejando una menor presión en los costes empresariales. En términos interanuales, los precios al productor crecieron un 5,5%, todavía elevados, pero por debajo de las previsiones del mercado.
La caída se explica principalmente por el descenso de los precios energéticos, aunque también contribuyó una moderación en algunos bienes industriales.
¿Se acerca una pausa?
Los mercados descuentan ahora una probabilidad mucho mayor de que la Reserva Federal mantenga sin cambios los tipos de interés en su reunión de finales de julio.
No significa que la lucha contra la inflación haya terminado. La Fed continúa insistiendo en que necesita observar varios meses consecutivos de estabilidad antes de modificar su estrategia.
Sin embargo, el descenso del IPP se suma al comportamiento más favorable del IPC publicado el día anterior y fortalece la percepción de que las presiones inflacionistas podrían haber alcanzado un punto de inflexión.
La inteligencia artificial entra en el debate
Otro elemento que empieza a aparecer en el discurso de la Reserva Federal es el impacto económico de la inteligencia artificial.
Diversos responsables del banco central consideran que la IA podría aumentar la productividad de las empresas y reducir determinados costes de producción a medio plazo. Al mismo tiempo, la enorme inversión en centros de datos, infraestructuras energéticas y semiconductores también introduce nuevas tensiones sobre la demanda.
La revolución tecnológica ya forma parte del análisis monetario.
Los riesgos siguen presentes
Aunque la inflación muestra signos de moderación, la Reserva Federal continúa vigilando varios focos de riesgo.
Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio mantienen cierta presión sobre el petróleo; la política comercial estadounidense sigue generando incertidumbre sobre posibles aranceles y el mercado laboral continúa mostrando una fortaleza superior a la esperada.
Todos esos factores podrían impedir que la inflación vuelva rápidamente al objetivo del 2%.
Wall Street busca confirmación
El mercado no necesita únicamente buenos datos de inflación.
Necesita que el Libro Beige confirme que las empresas empiezan a percibir menores presiones sobre costes, que el consumo continúa resistiendo sin sobrecalentar la economía y que el empleo se mantiene sólido sin alimentar nuevas subidas salariales.
Si ese equilibrio aparece reflejado en el informe, el escenario de un aterrizaje suave volverá a ganar fuerza entre los inversores. El Dow Jones encara una jornada decisiva en la que el verdadero protagonista no será un dato aislado, sino el mensaje conjunto que transmitan la inflación, el Libro Beige y la Reserva Federal. Wall Street busca una señal definitiva de que el ciclo de endurecimiento monetario podría estar acercándose a su final, aunque el banco central todavía no está dispuesto a declararlo públicamente.