Dow Jones bate récord mientras el gasto de SpaceX inquieta

SpaceX
La compañía de Elon Musk supera las previsiones en su primer trimestre como cotizada, pero cae un 7% fuera de mercado tras invertir 18.400 millones de dólares.

SpaceX superó ampliamente las previsiones de Wall Street en sus primeros resultados después de salir a Bolsa, pero su ambiciosa carrera por dominar la inteligencia artificial terminó eclipsando las cifras positivas. La compañía ingresó 7.800 millones de dólares durante el segundo trimestre, frente a los 6.810 millones esperados, y redujo sus pérdidas hasta nueve centavos por acción.

El contraste fue inmediato. Mientras el Dow Jones cerró en un récord de 54.085,88 puntos, las acciones de SpaceX retrocedieron alrededor de un 7% en las operaciones posteriores al cierre. Los inversores descubrieron que el crecimiento tiene un precio extraordinario: 18.400 millones de dólares de inversión trimestral.

Un debut mejor de lo previsto

Los ingresos de SpaceX aumentaron un 92% interanual, impulsados por Starlink, los lanzamientos espaciales y la integración de los negocios de inteligencia artificial. La pérdida de nueve centavos por título también resultó inferior a los 24 centavos anticipados por los analistas.

La reacción negativa no se explica, por tanto, por un deterioro de la actividad. La compañía crece, factura más y reduce sus pérdidas. El problema reside en la cantidad de capital necesaria para sostener esa expansión.

SpaceX gastó 18.400 millones en un solo trimestre, una cifra que desbordó las previsiones y que, según sus directivos, podría repetirse durante la segunda mitad del año.

El Dow Jones supera los 54.000 puntos

La inquietud sobre SpaceX no impidió que Wall Street viviera una sesión de máximos. El Dow Jones ganó 907,47 puntos, un 1,7%, y cerró por primera vez por encima de los 54.000 enteros. El S&P 500 avanzó un 1,8%, hasta 7.736,52 puntos, mientras el Nasdaq subió un 2,6%.

El ascenso estuvo apoyado por los buenos resultados empresariales y el descenso del petróleo, que alivió el temor a nuevas presiones inflacionistas.

Sin embargo, SpaceX presentó sus cuentas después del cierre. Su caída no quedó reflejada en los índices regulares del martes y amenaza con enfriar el optimismo tecnológico durante la siguiente sesión.

La inteligencia artificial devora capital

La principal preocupación está en el negocio de inteligencia artificial incorporado tras la integración de xAI. Esta división registró una pérdida operativa de 1.260 millones de dólares, aunque la cifra fue mejor que los 2.390 millones previstos por el mercado.

Elon Musk sostiene que el ritmo de desarrollo mejorará drásticamente. Su estrategia incluye centros de datos, acuerdos de computación, nuevos modelos de Grok y la posibilidad de trasladar capacidad informática al espacio.

La visión consiste en aprovechar la energía solar constante para procesar datos en órbita y enviarlos después a la Tierra.

El proyecto es técnicamente ambicioso, pero exige inversiones enormes antes de demostrar su rentabilidad.

Starlink desafía a las telecos

SpaceX también quiere transformar Starlink en un competidor directo de AT&T, Verizon y T-Mobile. Gwynne Shotwell, presidenta de la compañía, aseguró que el grupo pretende combinar su red de satélites con infraestructura terrestre y captar clientes de los grandes operadores estadounidenses.

Starlink cerró el trimestre con 12 millones de abonados, ligeramente por debajo de los 12,19 millones esperados. Sus ingresos alcanzaron aproximadamente 4.300 millones de dólares, consolidándolo como el principal motor financiero del conglomerado. SpaceX ya no aspira únicamente a cubrir zonas rurales o sin conexión. Quiere entrar en el mercado móvil convencional y disputar contratos empresariales, públicos y domésticos a las operadoras tradicionales.

SpaceX levantó 86.000 millones de dólares en la mayor salida a Bolsa registrada hasta ahora. Su valoración ronda los 1,6 billones, por encima de numerosas multinacionales consolidadas y de la propia Tesla.

Esa valoración descansa sobre previsiones extremadamente agresivas. Musk aseguró que la empresa alcanzará un ritmo anualizado de ingresos de 100.000 millones de dólares antes de terminar el año, mientras el consenso de analistas calcula unos ingresos de 38.600 millones para todo 2026.

Lo más grave para la cotización es la próxima liberación de acciones restringidas. Más de 100.000 millones de dólares en títulos podrán comenzar a venderse esta semana, aumentando la oferta disponible.

El mercado exige resultados, no promesas

El primer examen público de SpaceX ofrece una fotografía contradictoria. La empresa supera las previsiones, Starlink crece y la división de inteligencia artificial pierde menos de lo esperado. Sin embargo, el capital invertido aumenta a una velocidad todavía mayor.

Wall Street premió las cuentas durante la sesión y castigó el gasto después del cierre. La diferencia revela el nuevo criterio del mercado: la inteligencia artificial sigue generando entusiasmo, pero ya no recibe financiación ilimitada sin una ruta creíble hacia el flujo de caja.

El Dow Jones puede encontrarse en máximos históricos, pero la reacción a SpaceX demuestra que la tolerancia al riesgo empieza a reducirse. Musk ha vuelto a vender una visión extraordinaria. Ahora deberá demostrar que también puede financiarla.