Dow Jones rebota un 0,7% y el IBEX comenzará con su ganancias del 1,65%
El IBEX 35 avanza un 1,65%, hasta los 19.585,41 puntos, y toma la delantera entre los grandes índices occidentales.
El S&P 500 apenas suma un 0,05%, mientras el Nasdaq 100 arrastra una caída del 1,15% en su última referencia.
La fotografía cambia en el mercado de futuros: el Dow Jones sube alrededor de un 0,7% —unos 280 puntos— ante la pausa de los ataques entre Estados Unidos e Irán.
El desplome del petróleo reduce, al menos temporalmente, el riesgo de una nueva oleada inflacionista.
Sin embargo, no existe todavía un alto el fuego formal y cualquier ruptura de las conversaciones podría borrar el rebote en cuestión de horas.
| Símbolo | Última | Cbo | Cambio% |
|---|---|---|---|
500 SPX |
7.411,97 | 3,68 | 0,05% |
35 IBEX35 |
19.585,41 | 318,40 | 1,65% |
100 NDX D |
28.128,34 | -326,47 | -1,15% |
$ DXY |
101,189 | -0,276 | -0,27% |
🇺🇸 VIX |
18,57 | -0,12 | -0,64% |
BRENT |
92,643 | 0,018 | 0,02% |
USOIL |
84,70 | -5,76 | -6,37% |
₿ BTCUSDT |
65.431,99 | 32,00 | 0,05% |
Au GOLD |
4.090,250 | 37,650 | 0,93% |
El Dow compra la tregua
El movimiento del Dow Jones refleja un alivio directo ante la reducción del riesgo energético. Los futuros del índice industrial avanzan entre el 0,7% y el 0,8%, mientras los contratos del S&P 500 progresan en una proporción similar y los del Nasdaq 100 llegan a ganar más de un 1,2%.
La reacción tiene lógica. Un petróleo más barato alivia costes de transporte, fabricación y distribución, mejora las expectativas de márgenes empresariales y reduce la presión sobre los tipos de interés. El Dow, con mayor exposición a compañías industriales, financieras y de consumo tradicional, resulta especialmente sensible a este cambio.
El mercado no está descontando la paz, sino una tregua negociadora. Washington mantiene abiertas sus opciones militares y Teherán conserva capacidad para alterar el tráfico marítimo por Ormuz.
Europa toma la delantera
El avance del 1,65% del IBEX 35 contrasta con la debilidad acumulada por el Nasdaq. España es importadora neta de energía, por lo que una caída sostenida del crudo mejora la balanza comercial, modera la inflación y reduce los costes de sectores como aerolíneas, industria, transporte y turismo.
Sin embargo, el alivio energético convive con un grave deterioro climático. Más de 300.000 personas han sido evacuadas en España y Francia por unos incendios que amenazan infraestructuras, actividad turística y economías locales. A ello se suma la agenda geopolítica británica: Andy Burnham recibe a Volodímir Zelenski como primer dirigente extranjero desde su llegada a Downing Street, confirmando la continuidad del respaldo de Londres a Ucrania.
El Nasdaq sigue bajo sospecha
La caída del 1,15% del Nasdaq 100, hasta los 28.128,34 puntos, evidencia que la tecnología todavía no ha recuperado la confianza perdida. El rebote de sus futuros puede corregir parte del descenso, pero no elimina la discusión sobre el volumen de capital comprometido en inteligencia artificial.
Nvidia negocia garantizar hasta 250.000 millones de dólares para facilitar que OpenAI alquile capacidad en un centro de datos de Ohio promovido por SoftBank. El complejo alcanzaría los 10 gigavatios, podría costar más de 500.000 millones y comenzaría a operar en 2028.
Lo más grave para el mercado es la estructura circular: fabricantes de chips respaldan financieramente las instalaciones que después comprarán sus propios procesadores. El crecimiento existe, pero la rentabilidad deberá justificar cifras sin precedentes.
Petróleo, dólar y volatilidad
El WTI cae un 6,37%, hasta 84,70 dólares, mientras el Brent llegó a perder cerca de un 6% y a situarse por debajo de los 90 dólares antes de recuperar parte del terreno. La corrección desactiva temporalmente el principal canal de transmisión de la crisis: energía cara, inflación elevada y tipos restrictivos.
El dólar retrocede un 0,27%, hasta 101,189 puntos, y el VIX baja un 0,64%, hasta 18,57. Sin embargo, el oro gana un 0,93% y alcanza los 4.090,25 dólares.
Este contraste revela que los inversores reducen posiciones defensivas a corto plazo, pero mantienen coberturas ante una negociación extremadamente frágil. La calma bursátil todavía no equivale a normalización geopolítica.
China dispara la fiebre por los chips
CXMT ha subido un 472% en su estreno bursátil en Shanghái, alcanzando una valoración próxima a los 3,3 billones de yuanes, unos 489.000 millones de dólares. La operación, segunda mayor salida a bolsa de la historia china, convierte al fabricante de memorias DRAM en una pieza central de la estrategia tecnológica de Pekín.
El debut demuestra que el capital sigue dispuesto a pagar múltiplos extraordinarios por empresas vinculadas a la IA. Pero también amplía la divergencia: mientras CXMT vive una euforia histórica, el Nasdaq acusa el temor a la sobreinversión.
El diagnóstico es inequívoco: la inteligencia artificial continúa atrayendo dinero, aunque el mercado empieza a distinguir entre crecimiento industrial real y expectativas financieras excesivas.
La agenda que puede borrar el rebote
La sesión estará condicionada por el índice Ifo de confianza empresarial alemana, después de que el indicador subiera en junio hasta 85,6 puntos, y por el informe mensual del Bundesbank sobre la pérdida de competitividad de las exportaciones alemanas. Estados Unidos publicará además nuevas referencias del GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta, cuya estimación para el segundo trimestre se situaba en el 1,2% a comienzos de julio.
A ello se añaden la reunión de la Reserva Federal y los resultados de las grandes tecnológicas. Una señal monetaria restrictiva o un aumento inesperado del gasto en IA podría devolver la presión al Nasdaq. En paralelo, cualquier incidente en Ormuz volvería a elevar el petróleo y castigaría a los índices que hoy celebran la tregua.