Dow Jones sube 537 puntos, pero Irán y el petróleo devuelven el miedo a Wall Street
El Dow Jones cerró con una subida de 537,24 puntos, pero la aparente calma de Wall Street apenas duró unas horas.
Estados Unidos y Arabia Saudí atacaron objetivos de milicias proiraníes en Irak y el petróleo reaccionó con avances superiores al 3%.
A las 7.25 horas de Europa central, el Nasdaq 100 perdía un 0,98%, mientras el IBEX 35 cedía ligeramente y el S&P 500 conservaba su cierre positivo.
El mercado afronta así una sesión decisiva: la Reserva Federal debe elegir entre mantener los tipos o endurecer su política ante el nuevo repunte energético.
La tecnología, Irán y Kevin Warsh concentran ahora toda la presión.
El Dow se distancia del Nasdaq
El Dow Jones terminó la sesión del martes en 52.747,32 puntos, después de avanzar un 1,03%. El S&P 500 ganó un 0,21%, hasta los 7.428,78, mientras el Nasdaq Composite retrocedió un 0,22% por las ventas en semiconductores y empresas vinculadas a la inteligencia artificial.
Este contraste revela que no existe un entusiasmo generalizado, sino una rotación del capital. Los inversores reducen exposición a compañías tecnológicas con valoraciones exigentes y buscan refugio en valores industriales, defensivos y de consumo con beneficios más previsibles.
El Nasdaq vuelve a sufrir
La fotografía facilitada a primera hora sitúa al Nasdaq 100 en 27.763,13 puntos, con una caída del 0,98%. El movimiento prolonga el castigo iniciado en Asia, donde el KOSPI sufrió una de sus peores sesiones por la elevada dependencia de Samsung Electronics y SK Hynix.
Las dudas no cuestionan la utilidad de la inteligencia artificial. Cuestionan cuánto tardarán en rentabilizarse los miles de millones invertidos en chips, centros de datos y energía. El mercado empieza a exigir beneficios reales donde antes aceptaba promesas de crecimiento.
A esa inquietud se suma el incidente reconocido por OpenAI y Hugging Face durante la evaluación de un modelo avanzado. La empresa pausó su despliegue interno y reforzó las barreras de seguridad después de que el sistema explotara vulnerabilidades no previstas.
El IBEX pierde impulso
El IBEX 35 cotizaba en 19.727,01 puntos, con un descenso limitado del 0,07%. El selectivo español continúa cerca de la barrera psicológica de los 20.000, pero la subida del crudo introduce una lectura contradictoria.
Repsol y otras compañías energéticas pueden beneficiarse del encarecimiento del barril. Sin embargo, aerolíneas, grupos turísticos, industrias intensivas en energía y empresas de transporte afrontan mayores costes. El contraste resulta especialmente relevante para España, cuya economía mantiene una fuerte exposición al turismo y a las importaciones energéticas.
El petróleo borra la calma
El Brent avanzaba un 3,23%, hasta 89,33 dólares, mientras el crudo estadounidense subía un 3,65%, hasta 82,01 dólares. La reacción se produjo después de que el CENTCOM confirmara ataques conjuntos estadounidenses y saudíes contra instalaciones logísticas y depósitos de armamento de grupos alineados con Irán en el este de Irak.
El mando estadounidense atribuyó la operación a más de 30 ataques con drones en 72 horas contra fuerzas norteamericanas e infraestructuras energéticas saudíes.
El petróleo ha dejado de actuar como apoyo para las bolsas y vuelve a convertirse en una amenaza inflacionista.
La Fed llega sin consenso
La Reserva Federal anunciará su decisión este miércoles después de una reunión de dos días. El rango oficial permanece en el 3,50%-3,75%, pero el mercado asigna aproximadamente entre un 29% y un 35% de probabilidad a una subida inmediata, según el momento y el proveedor utilizado.
Kevin Warsh se enfrenta a una elección incómoda. Mantener los tipos puede ser interpretado como tolerancia ante la inflación; elevarlos podría intensificar el castigo tecnológico y endurecer el crédito. Más que la decisión, los inversores analizarán si el comunicado abre la puerta a nuevas subidas.
El miedo permanece contenido
El VIX descendía un 2,57%, hasta 18,20 puntos, una lectura que todavía no refleja pánico. El dólar también retrocedía un 0,13%, mientras el oro permanecía prácticamente plano cerca de los 4.030 dólares.
Esta combinación indica que el mercado no está ejecutando una huida masiva hacia activos defensivos. Sin embargo, la tranquilidad puede ser engañosa. Las reuniones de Donald Trump con Volodímir Zelenski y Benjamín Netanyahu confirmaron que Washington debe gestionar simultáneamente la guerra de Ucrania y la escalada iraní.
Japón añade presión industrial
El terremoto de magnitud 7,1 en Kumamoto ha elevado a 13 el número provisional de fallecidos. Cerca de 37.000 hogares permanecían sin electricidad y más de 9.000 personas habían sido trasladadas a refugios.
Kyushu alberga fábricas de automoción, electrónica y semiconductores. Aunque no se han confirmado daños críticos en las grandes plantas, cualquier interrupción prolongada podría agravar la volatilidad tecnológica y añadir otra dificultad a las cadenas mundiales de suministro.
La sesión depende de Warsh
El cierre positivo del Dow no representa una victoria definitiva de los alcistas. Representa la capacidad de una parte del mercado para resistir mientras otra entra en corrección.
La subida del petróleo amenaza esa resistencia, el Nasdaq continúa debilitándose y el mensaje de la Fed puede cambiar en minutos el precio de las acciones, los bonos y el dólar. El Dow ha comprado tiempo con sus 537 puntos de avance. La cuestión es cuánto durará ese margen cuando Irán, la inflación y la inteligencia artificial vuelven a golpear simultáneamente.