El índice encadena dos meses de moderación y apenas recorta entre 20 y 34 euros al mes las cuotas de las hipotecas variables, según cálculos de iAhorro

El euríbor baja al 2,22%, pero el alivio se frena

El euríbor baja al 2,22%, pero el alivio se frena

El año 2026 ha comenzado con buenas noticias a medias para los hipotecados. El euríbor, el índice de referencia fundamental para las hipotecas variables en España, se ha situado en febrero en el 2,221%, lo que supone dos meses consecutivos de descensos y una caída de 0,013 puntos respecto a enero. La cifra consolida una fase de estabilización a la baja tras el repunte registrado en el tramo final de 2025 y deja el indicador casi dos décimas por debajo del nivel de hace un año, cuando rondaba el 2,4%. Sin embargo, la consecuencia inmediata es clara: el alivio en las cuotas es real, pero muy limitado. Para la mayoría de familias, la rebaja mensual se mueve en una horquilla de entre 20 y 30 euros, insuficiente para cambiar de forma sustancial la foto de su economía doméstica, aunque sí supone un pequeño respiro en un contexto de ajuste generalizado del gasto.

 

El dato de febrero —2,221% frente al 2,234% de enero— confirma que el euríbor ha entrado en una fase de “mesetas cortas”, con movimientos mínimos pero relevantes para millones de hipotecados. No se trata de las fuertes caídas vistas en otros momentos, sino de una moderación gradual, alineada con el mensaje de prudencia que está lanzando el Banco Central Europeo (BCE).

Desde el punto de vista financiero, una corrección de 0,013 puntos en un mes es casi imperceptible en términos de mercados, pero tiene una lectura clara: el indicador se aleja de los repuntes del final de 2025 y vuelve a instalarse en la franja del 2,2%, que empieza a consolidarse como referencia de estabilidad para este inicio de año.

La portavoz de iAhorro, Laura Martínez, resume así el momento actual: “Estamos viendo una estabilización del euríbor en la franja del 2,2%, después de un año con fases muy diferenciadas: primero caídas intensas, luego un repunte sostenido y ahora una moderación”. El diagnóstico es inequívoco: la época de sobresaltos ha dado paso a un escenario más previsible, pero en el que los descensos ya son mucho menos espectaculares.

Tres fases muy distintas en solo doce meses

La evolución de los últimos doce meses dibuja un ciclo de tres actos. En febrero de 2025, el euríbor se situaba en el 2,407%. A partir de ahí inició una senda claramente descendente que lo llevó a tocar mínimos en mayo y junio, cuando se movió en torno al 2,081%. En apenas cuatro meses, el índice se dejó más de tres décimas, configurando el tramo más bajista del periodo.

El giro llegó tras el verano. Desde julio (2,079%) el euríbor encadenó un repunte progresivo que culminó en diciembre de 2025, con un dato del 2,267%, el nivel más alto desde comienzos de año. Ese ascenso, aunque moderado, devolvió presión a las revisiones hipotecarias de finales de 2025 y recordó a los hogares que el coste de su financiación seguía muy condicionado por la política monetaria del BCE.

El tercer acto es el actual: enero y febrero de 2026 han traído una corrección a la baja, que devuelve al índice al entorno del 2,2%. Este movimiento no implica una nueva etapa de caídas intensas, pero sí apunta a un segundo trimestre del año más estable, en el que las revisiones dejarán de ser un sobresalto y se convertirán en un ajuste fino de las cuotas.

Cuánto bajan realmente las cuotas hipotecarias

La gran pregunta para cualquier familia no es el porcentaje del euríbor, sino cuánto se traduce en euros a final de mes. Y aquí el mensaje es claro: hay rebaja, pero contenida.

Para una hipoteca variable de 200.000 euros a 30 años, con un diferencial del 0,60% y revisión anual, la cuota pasa de 843,96 euros —calculada con el euríbor de febrero de 2025— a 824,57 euros con el dato de febrero de 2026. Es decir, un ahorro de 19,39 euros al mes, lo que supone 232,67 euros menos al año.

En términos relativos, la mensualidad baja en torno a un 2,3%, una cifra modesta pero apreciable para hogares que han visto cómo otros gastos corrientes (alimentación, energía, servicios) han experimentado fuertes incrementos en los últimos años. La portavoz de iAhorro lo sintetiza así: “La rebaja en las cuotas es real, pero todavía contenida. Si esta tendencia se mantiene, los hipotecados podrían seguir notando pequeños alivios, aunque sin cambios drásticos en su economía doméstica”.

La consecuencia es evidente: el euríbor ya no asfixia como en los peores momentos, pero tampoco libera aún grandes márgenes. El impacto es más el de un respiro corto que el de una verdadera recomposición del presupuesto familiar.

Quién nota más la rebaja y quién apenas la percibe

Las cifras muestran un patrón claro: cuanto mayor es el capital pendiente, mayor es el alivio mensual. En una hipoteca de 350.000 euros con las mismas condiciones (30 años y diferencial del 0,60%), la cuota se reduce en 33,93 euros al mes, hasta un ahorro anual de unos 407 euros.

Para rentas medias-altas con endeudamiento elevado, esta reducción puede servir para reforzar el colchón de ahorro o amortizar anticipadamente, aprovechando que el coste financiero se relaja mínimamente. Para otros hogares con préstamos más modestos o ya avanzados en su vida, el efecto puede quedar diluido entre otros incrementos de gasto.

Además, no todos los hipotecados notarán el impacto al mismo tiempo. Depende de:

  • Si la revisión es anual o semestral.

  • La fecha exacta en la que se revisa el préstamo.

  • El diferencial pactado con la entidad.

Por eso, desde iAhorro recomiendan aprovechar este entorno de relativa calma para analizar cada caso y revisar condiciones. “Es un momento razonable para valorar mejoras que permitan optimizar costes y generar un mayor ahorro a medio y largo plazo”, apuntan desde el comparador. El mensaje de fondo es que no basta con esperar al euríbor: la gestión activa de la hipoteca marca la diferencia.

El BCE enfría las expectativas de recortes rápidos

El comportamiento del euríbor no se entiende sin mirar a Fráncfort. El BCE decidió en su reunión de principios de febrero mantener los tipos de interés sin cambios, con la tasa de depósito en el 2%, y reafirmó su estrategia de “esperar y ver” antes de cualquier ajuste adicional.

Según recoge la nota, en palabras de Christine Lagarde, la situación de la economía y de la inflación en la zona euro está en un “buen punto”, sin señales claras que obliguen a modificar el rumbo. El mensaje para los mercados es nítido: no habrá giros bruscos en los próximos meses, salvo sorpresa en los datos.

“La estabilidad actual del euríbor refleja el enfoque prudente del BCE, que está valorando cada dato económico antes de mover los tipos”, explica Laura Martínez. Dicho de otro modo: mientras el banco central no mueva ficha, el euríbor tenderá a oscilar en rangos estrechos, más pendiente de matices en las expectativas que de cambios estructurales.

Escenarios para el euríbor en la segunda mitad de 2026

La próxima gran cita está marcada en rojo en el calendario: 19 de marzo, fecha de la siguiente reunión del BCE. Será entonces cuando la institución vuelva a evaluar las perspectivas de inflación y crecimiento y, eventualmente, empiece a deslizar el tono de su mensaje para el resto del año.

De momento, varios analistas contemplan un escenario en el que los posibles recortes de tipos llegarían, como pronto, en la segunda mitad de 2026, y serían además muy graduales. Ese contexto es el que dibuja también iAhorro: “Si en las próximas reuniones la inflación sigue moderándose y el crecimiento pierde algo de tracción, es posible que empecemos a ver movimientos —aunque muy leves— hacia recortes. Esto podría traducirse en una ligera presión a la baja sobre el euríbor en los meses finales del año”, apunta Martínez.

La consecuencia es clara: no se espera una vuelta rápida a los euríbores cercanos al 0%, pero sí un entorno algo más benigno que el vivido en el pico de las subidas. Para los hogares, esto se traduce en un horizonte de pequeñas rebajas adicionales en las cuotas, siempre que la economía no obligue al BCE a endurecer de nuevo su postura.

El auge del asesoramiento hipotecario independiente

En este contexto de cambios lentos pero continuos, el papel de los intermediarios hipotecarios ha ganado protagonismo. iAhorro se presenta como asesor hipotecario líder en España, certificado como Intermediario de Crédito Inmobiliario nº D185 por el Banco de España y con un modelo que se declara independiente de las entidades financieras.

La compañía forma parte del Grupo BC, proveedor líder de servicios y software para gestión hipotecaria y soluciones digitales en España, Portugal y varios países de Latinoamérica, con más de 500.000 expedientes hipotecarios procesados al año y una plantilla de 5.300 colaboradores. El grupo está, a su vez, respaldado por el fondo de inversión tecnológico Silver Lake, que gestiona más de 101.000 millones de dólares en activos y participa en empresas que suman más de 266.000 millones de facturación anual y 540.000 empleados en todo el mundo.

Este ecosistema ilustra una tendencia clara: la complejidad del entorno financiero y regulatorio está impulsando la demanda de asesoramiento especializado. En un momento en que décimas arriba o abajo del euríbor pueden suponer cientos de euros anuales, contar con ayuda para comparar ofertas, renegociar condiciones o cambiar de banco se ha convertido en una herramienta clave para proteger la economía de los hogares.