El euríbor salta al 2,74% y reabre la factura hipotecaria

El 20% del petróleo mundial amenaza las hipotecas en España

La subida encadena dos meses al alza y, según iAhorro, devuelve las cuotas a niveles de octubre de 2024.

El euríbor ha cerrado abril con una media mensual del 2,742%, su nivel más alto desde octubre de 2024 (2,691%). Son 0,177 puntos más que en marzo (2,565%) y 0,599 por encima de abril de 2025 (2,143%). En paralelo, el índice llegó a rozar el 2,9% en varias sesiones y no bajó del 2,640% en todo el mes. El resultado: el coste de las hipotecas variables vuelve a tensarse y el mercado empieza a reordenar precios y expectativas.

Dos meses de subida y vuelta a máximos de 2024

El movimiento de abril no es un fogonazo. Confirma el cambio de tendencia iniciado en marzo y sitúa el euríbor —referencia central para millones de hipotecas variables— en una zona que no se veía desde finales de 2024. El dato adquiere más peso porque se produce tras un periodo de relativa contención que había permitido a muchos hogares respirar en las revisiones. Ahora, con dos meses consecutivos al alza, la inercia se vuelve psicológicamente relevante: el índice deja de comportarse como un indicador “de paso” y vuelve a ser un factor estructural del presupuesto familiar. Laura Martínez, portavoz de iAhorro, subraya el contexto: “tras un largo periodo de relativa contención, el índice vuelve a tensionar las hipotecas variables en un contexto de gran incertidumbre internacional”. La consecuencia es clara: reaparece el debate sobre estabilidad, tipo fijo y estrategias de protección financiera.

Un suelo diario elevado: lo que cambia el relato

Abril dibuja una pauta distinta a la de marzo. Si entonces el alza fue más brusca, ahora el dato se sostiene arriba con menos sobresaltos, pero con un elemento inquietante: el suelo. El euríbor superó el 2,8% en tres jornadas y marcó un máximo del 2,872%. Sin embargo, lo más revelador es que ningún registro descendió del 2,640%. En la práctica, el mercado convivió todo el mes con una franja alta, dejando atrás el rango cómodo previo. “La subida del euríbor en marzo fue más explosiva… el dato general se ha mantenido en torno al 2,7%. Esto puede indicar una cierta estabilización del indicador al alza, a falta de los siguientes movimientos del BCE”, señala Martínez. Ese matiz importa: la volatilidad baja, pero la presión persiste; y para el hipotecado medio, el daño no depende del “pico”, sino del nivel sostenido.

El impacto en los hogares: cuotas al alza y revisiones más duras

El trasvase a la economía doméstica llega con las revisiones. Según los cálculos difundidos por iAhorro, el encarecimiento ya no es marginal. En una hipoteca variable tipo de 200.000 euros a 30 años, con diferencial euríbor +0,60% y revisión anual, la cuota mensual pasaría de 815,74 a 878,36 euros: 62,20 euros más al mes, 746,40 al año. El salto es mayor cuanto más alto es el principal: en un préstamo de 350.000 euros con las mismas condiciones, la cuota sube de 1.427 a 1.537 euros, esto es, 109 euros más cada mes, cerca de 1.300 euros anuales. Lo más grave es el cambio de ciclo: por segundo mes consecutivo las revisiones vuelven a salir al alza, consolidando un punto de inflexión tras dos años en los que la tendencia había sido, en general, más benigna para el bolsillo.

El arrastre sobre fijas y el hueco de las mixtas

La subida del euríbor no se queda en los variables. iAhorro advierte de un efecto arrastre sobre el resto de ofertas, especialmente en un mercado donde las entidades ajustan precios cuando perciben que la demanda busca certidumbre. “La subida del euríbor… también está arrastrando a las hipotecas fijas”, apunta Martínez, al señalar que varias entidades han revisado al alza sus propuestas en abril, sobre todo en el tipo fijo. En cambio, algunas han mejorado condiciones en las mixtas, que vuelven a aparecer como opción intermedia para quienes buscan estabilidad inicial sin pagar de inmediato el peaje del fijo más caro. Este hecho revela una dinámica típica: cuando el índice se “asienta” en niveles altos, el precio de la tranquilidad sube y el mercado empuja a comparar no sólo TIN, sino plazos, bonificaciones y costes de cambio. La fotografía que deja abril es, por tanto, doble: mayor presión en revisiones y un reequilibrio comercial en el escaparate hipotecario.

La fuente: iAhorro, termómetro del mercado y parte interesada

Los datos del euríbor son públicos, pero el enfoque y los cálculos que acompañan el dato proceden de una nota de iAhorro fechada el 29 de abril de 2026. Conviene leerla como lo que es: un análisis elaborado por un actor del mercado hipotecario —con interés evidente en que el consumidor compare y renegocie—, pero con capacidad para medir el pulso comercial y traducir el índice a cuotas concretas. iAhorro se presenta como “asesor hipotecario líder” y está certificada como Intermediaria de Crédito Inmobiliario nºD185 por el Banco de España. Además, indica que es una firma independiente de las entidades financieras y que pertenece al Grupo BC, respaldado por el fondo Silver Lake. El Grupo BC, fundado en 1974, declara actividad en varios países y más de 500.000 expedientes hipotecarios procesados al año, con 5.300 colaboradores. Silver Lake, por su parte, afirma gestionar más de 101.000 millones de dólares. Esa combinación explica por qué sus estimaciones ganan eco: aportan números y narrativa, aunque no sean neutrales.

El BCE, la decisión que marcará el próximo tramo

El relato de abril queda incompleto sin el Banco Central Europeo. La nota sitúa una reunión del BCE el 30 de abril con la expectativa de mantener tipos en el 2,00%, nivel vigente desde junio de 2025. El nuevo contexto geopolítico, sostiene iAhorro, ha torcido las previsiones: lo que parecía una senda de recortes en 2026 ahora podría retrasarse o, en un escenario adverso, revertirse con nuevas subidas si la inflación repunta. Martínez resume la tensión: la institución se mantiene “cautelosa”, consciente de que un endurecimiento dañaría a las economías familiares, pero sin cerrar la puerta a movimientos al alza en próximos meses. En ese equilibrio se juega el euríbor: si el mercado interpreta continuidad de tipos, el índice puede estabilizarse en niveles elevados; si anticipa recortes, aflojará; y si teme repuntes, volverá a tensarse. Abril deja la pista: menos ruido, pero más altura.