El Euro Stoxx 50 avanza un 0,66% mientras HSBC, BP y Bayer sorprenden al mercado

Euro Stoxx 50

Europa abre al alza entre beneficios récord y tensión con Irán.

Las principales bolsas europeas han comenzado la sesión de este martes con ganancias, impulsadas por una nueva batería de resultados empresariales y por la expectativa de una posible distensión entre Estados Unidos e Irán. El Euro Stoxx 50 avanzó un 0,66% en la apertura, por delante del DAX alemán, el CAC 40 francés y el FTSE 100 británico.

Sin embargo, detrás del optimismo inicial aparece una economía europea cada vez más condicionada por la energía. Mientras BP duplica beneficios gracias al encarecimiento del petróleo, Lufthansa recorta previsiones por el aumento del combustible. La misma crisis que beneficia a las petroleras está erosionando los márgenes del transporte y el consumo.

Las bolsas prolongan el rebote

El DAX abrió con una subida del 0,48%, el CAC 40 avanzó un 0,47% y el FTSE 100 ganó un 0,33%. El mejor comportamiento correspondió al Euro Stoxx 50, que se anotó un 0,66% y llegó a moverse en el entorno de los 6.460 puntos, cerca de máximos históricos.

El movimiento prolonga la recuperación iniciada el lunes, cuando la caída del petróleo y las señales de reapertura de las conversaciones entre Washington y Teherán redujeron parcialmente la prima de riesgo geopolítica. El índice europeo acumula una revalorización interanual superior al 23%, un dato que refleja la fortaleza de la renta variable, pero también eleva el riesgo de correcciones ante cualquier decepción empresarial.

HSBC supera las previsiones

HSBC se convirtió en uno de los protagonistas de la jornada tras presentar un beneficio antes de impuestos de 19.522 millones de dólares durante el primer semestre, un 23% más que un año antes. Los ingresos crecieron un 11%, hasta 37.700 millones, gracias al margen financiero, las comisiones y el negocio de gestión patrimonial.

El banco también anunció una recompra de acciones de hasta 1.000 millones de dólares y un segundo dividendo a cuenta de 0,10 dólares por título. El resultado confirma que las grandes entidades europeas siguen beneficiándose de unos tipos de interés todavía elevados, aunque la normalización monetaria obligará a buscar crecimiento en crédito, comisiones y servicios de inversión.

BP capitaliza la crisis energética

BP presentó un beneficio trimestral subyacente de 5.730 millones de dólares, más del doble que en el mismo periodo del ejercicio anterior. El encarecimiento del petróleo y el gas, provocado por las interrupciones en Oriente Próximo, impulsó especialmente sus actividades de refino y comercialización.

El contraste resulta demoledor. Mientras hogares e industrias afrontan una factura energética más elevada, las grandes petroleras vuelven a registrar resultados extraordinarios. La compañía británica gana capacidad financiera para reducir deuda y remunerar al accionista, pero su dependencia de episodios geopolíticos refuerza las dudas sobre la estabilidad de esos beneficios.

Lufthansa paga la factura del combustible

La otra cara de la sesión la representa Lufthansa. El beneficio neto del segundo trimestre cayó hasta 123 millones de euros, frente a los 1.010 millones registrados un año antes. El beneficio operativo ajustado se redujo a 383 millones, menos de la mitad de los 871 millones del ejercicio precedente.

La aerolínea ha situado ahora su previsión de EBIT ajustado para 2026 entre 1.700 y 2.200 millones de euros. El aumento del queroseno, las alteraciones de rutas y la tensión en Oriente Próximo están absorbiendo buena parte de la mejora de los ingresos. La cobertura del 80% de sus necesidades de combustible no ha sido suficiente para neutralizar el impacto.

Bayer ofrece una sorpresa positiva

Bayer también contribuyó al tono favorable tras comunicar un incremento inesperado del 1,9% en su beneficio operativo trimestral. La mejora estuvo respaldada por las ventas de productos agrícolas y por el comportamiento de medicamentos como Nubeqa y Kerendia.

El resultado aporta oxígeno a una compañía castigada durante años por los litigios heredados de Monsanto y por una deuda elevada. Sin embargo, una recuperación trimestral no resuelve todavía sus problemas estructurales. El mercado exigirá continuidad en los márgenes, avances jurídicos y una reducción sostenida del apalancamiento antes de dar por completado el giro empresarial.

Irán sigue marcando la sesión

El euro y la libra cotizaban prácticamente planos frente al dólar, en 1,15072 y 1,34289 dólares, respectivamente. La estabilidad de las divisas demuestra que los inversores mantienen una posición prudente mientras esperan nuevos datos de desempleo en España, ventas minoristas en Italia y resultados de Spotify y Merck.

Lo más grave continúa fuera de los balances. Un nuevo deterioro de la situación con Irán podría disparar otra vez el crudo, elevar las expectativas de inflación y retrasar las bajadas de tipos. Europa abre al alza, pero su avance depende de una distensión geopolítica todavía frágil.