Hang Seng cae 0,75% y el Nikkei 225 retrocede 0,98% tras el PIB chino: Asia abre mixta con el foco en datos y consumo
La sesión en Asia arranca sin una dirección única después de que China publicara cifras clave: crecimiento del 4T por debajo de lo previsto y un mensaje contradictorio entre fábricas y consumo. Con ese telón de fondo, el Hang Seng baja 0,75% y el Nikkei 225 cede 0,98%, mientras los índices de China continental avanzan y Corea del Sur se desmarca al alza.
China enfría el optimismo: el PIB del 4T se queda corto y el consumo no acompaña
Las bolsas de Asia-Pacífico cotizan mixtas este lunes tras la publicación de una batería de referencias macro en China que deja un diagnóstico desigual: el PIB del cuarto trimestre creció un 4,5%, por debajo de lo que descontaba el mercado, mientras que la producción industrial sorprendió al alza con un avance del 5,2% en diciembre. El punto débil vuelve a estar en el mismo sitio: las ventas minoristas, que apenas subieron un 0,9% interanual, una lectura que reabre dudas sobre la tracción del consumo interno y la confianza de los hogares en el arranque de 2026.
Ese “mix” de datos —fábricas resistentes, consumo débil— explica que los inversores hayan optado por una apertura sin consenso, ajustando exposición por regiones y sectores, y evitando apuestas direccionales agresivas hasta tener más claridad sobre el pulso de la demanda china.
Mercados: Hang Seng (-0,75%) y Nikkei 225 (-0,98%) lideran las caídas; China continental sube
En la foto de mercado, Hong Kong vuelve a reflejar el tono más prudente: el Hang Seng cae un 0,75% a primera hora, mientras Japón acusa el movimiento en divisa y la lectura global de riesgo con el Nikkei 225 bajando un 0,98%. En contraste, los índices de China continental reaccionan mejor al dato de producción industrial: el Shanghai Composite sube un 0,58% y el Shenzhen Composite gana un 0,78%, sugiriendo que parte del mercado pone el foco en la resiliencia de la actividad manufacturera y en la expectativa de estímulos si el consumo no levanta cabeza.
Fuera del eje China-Japón, Corea del Sur destaca en positivo: el Kospi Composite avanza un 1%, mientras Australia se mueve en sentido contrario, con el S&P/ASX 200 cediendo un 0,43%, en una sesión que prioriza la selección de mercados y exposición sectorial por encima de la narrativa regional única.
Divisas: el dólar cede frente al yen y añade complejidad al tablero japonés
En el mercado de divisas, el dólar se negocia un 0,19% más bajo frente al yen, en torno a 157,769. Este movimiento puede jugar un papel relevante en Japón: un yen más fuerte tiende a presionar a los exportadores, con impacto directo sobre el sentimiento del Nikkei, especialmente en industrias con alta sensibilidad a tipo de cambio. A la vez, el ajuste en el cruce dólar/yen sugiere que el mercado mantiene un sesgo prudente y busca cobertura ante un escenario macro global que sigue dominado por la incertidumbre.
Lectura para inversores: producción sólida no compensa un consumo frágil
El mensaje de fondo es que China sigue ofreciendo señales “a dos velocidades”. La producción industrial actúa como ancla de estabilidad y apunta a un sector manufacturero capaz de sostener crecimiento, pero el consumo continúa sin despegar con la intensidad que los inversores necesitan para validar una recuperación más equilibrada. Cuando las ventas minoristas fallan, se enfría el apetito por riesgo en plazas muy expuestas a China (como Hong Kong) y se refuerzan estrategias de rotación hacia mercados o sectores con catalizadores propios.
En este contexto, el mercado suele mirar dos cosas: si el dato “débil” provoca una reacción de política económica (estímulos o medidas de apoyo al consumo) y si el dato “fuerte” (industria) es sostenible o es un rebote puntual. Esa dicotomía es la que explica que la sesión se reparta entre caídas en Hang Seng y Nikkei y subidas en Shanghái y Shenzhen.
Guía de señales
De cara al resto de la semana, el foco estará en cualquier indicio de medidas de apoyo al consumo en China, en la evolución del sentimiento en Hong Kong (clave como termómetro del riesgo China) y en el comportamiento del dólar/yen, que puede amplificar movimientos en Japón. Si el mercado percibe que el crecimiento chino se sostiene solo por el lado industrial, aumentará la demanda de visibilidad sobre la demanda interna; si, por el contrario, se anticipan estímulos, podría cambiar el tono en activos ligados a China y reactivarse el apetito por riesgo en la región.