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El IBEX 35 abre en rojo: la aversión al riesgo vuelve con fuerza por el pulso sobre la Fed y la geopolítica

El IBEX 35 abre en rojo: la aversión al riesgo vuelve con fuerza por el pulso sobre la Fed y la geopolítica

El IBEX 35 inicia la semana con descensos tras encadenar máximos históricos, en una sesión dominada por dos vectores que no suelen coincidir con tanta intensidad: dudas sobre la independencia de la Reserva Federal en plena ofensiva política contra Jerome Powell y un repunte de tensión geopolítica con Irán, Groenlandia y Ucrania en el centro del foco.

El IBEX corrige tras máximos: vuelta a la prudencia en la primera sesión de la semana

El IBEX 35 ha arrancado el lunes con tendencia bajista en una jornada de consolidación tras los máximos históricos de la semana pasada. A primera hora, el selectivo cedía en torno a un 0,7% y se situaba en el entorno de los 17.520 puntos, en línea con un tono más defensivo en Europa. La fotografía es la de un mercado que no entra en pánico, pero sí reduce exposición después del rally: el contexto ha cambiado y el “ruido” ya no es marginal.

Índice IBEX 35

El pulso sobre la Fed eleva la prima de incertidumbre

El principal elemento desestabilizador llega desde Estados Unidos. Jerome Powell ha confirmado que el Departamento de Justicia ha emitido citaciones y que la Administración le ha amenazado con una posible imputación penal ligada a su testimonio sobre la remodelación de edificios de la Reserva Federal. Powell lo califica de pretexto para presionarle en materia de tipos, y el mercado traduce ese choque institucional en una idea sencilla: si se cuestiona la independencia del banco central, sube la prima de riesgo.

La reacción se está viendo en activos refugio. El oro y la plata mantienen un sesgo claramente alcista tras los máximos recientes, en un movimiento que combina cobertura política y búsqueda de protección ante un escenario de mayor volatilidad potencial.

Geopolítica en modo “riesgo”: Irán, Groenlandia y Ucrania

Al frente monetario se suma una geopolítica que vuelve a mandar. En Irán, las protestas continúan y un recuento de HRANA sitúa las muertes por encima de 500, con miles de detenciones, mientras Washington mantiene un discurso duro y Teherán alterna amenazas con señales de posible diálogo. Este telón de fondo no solo afecta al sentimiento: impacta directamente sobre energía y sobre la narrativa de inflación futura.

En el Ártico, la tensión por Groenlandia entra en fase política y de seguridad. Medios estadounidenses sitúan reuniones diplomáticas inminentes, mientras en Europa se discuten fórmulas para reforzar presencia y coordinación en la zona bajo paraguas OTAN, precisamente para neutralizar la escalada verbal desde Washington.

Y en Ucrania, el conflicto sigue aportando una prima estructural: Kiev vuelve a registrar ataques y activación de defensas, manteniendo el radar de riesgo encendido en el flanco europeo.

Macro y agenda: inflación en EE. UU. y el Supremo como factor de volatilidad

En el plano macro, el dato laboral de diciembre en Estados Unidos confirmó un enfriamiento del empleo, sin deterioro abrupto. Esa mezcla sostiene el escenario de “aterrizaje suave” que el mercado viene comprando, pero ahora con un matiz: la trayectoria de tipos ya no depende solo de la macro, sino también del ruido institucional.

Esta semana, el mercado mirará especialmente al dato de inflación de EE. UU. y a la agenda judicial en Washington, con el Tribunal Supremo preparando nuevas decisiones que pueden afectar al marco de los aranceles y, por extensión, a expectativas de comercio, precios y crecimiento global. En un mercado sensible, estos eventos funcionan como amplificadores: si hay sorpresa, se nota más.

Dentro del IBEX: la banca acusa el golpe y Repsol destaca

En la fotografía doméstica, el ajuste tiene un sesgo claro: la banca lidera los descensos. Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja cotizan en rojo en un movimiento coherente con un mercado que recalibra riesgo y coste de capital. En los grandes no financieros, Inditex consigue sostener el tono y Repsol sube con apoyo del crudo, en un contexto donde la tensión en Oriente Medio y las dudas sobre oferta tienden a respaldar precios energéticos.

Lectura de la sesión: consolidación, no ruptura

La clave para interpretar el arranque no está en el número de puntos que cae el índice, sino en el “por qué”. Tras una semana de máximos, el IBEX entra en modo consolidación mientras el mercado global vuelve a hablar de independencia de la Fed y de riesgo geopolítico. Si el frente Powell-DOJ se enfría, el mercado puede retomar el guion macro; si escala, la sesión puede derivar en un modo defensivo más persistente.