Wall Street se tiñe de verde y el Nasdaq se desmarca con un +1,3%: la energía tira del S&P 500, Dow Jones 400 puntos arriba y el oro “pega el estirón”
Los índices de Wall Street cotizan en verde —con el Nasdaq liderando las subidas, en torno al 1,3%— y el S&P 500 impulsado por el sector energético, mientras las compañías de consumo básico se quedan rezagadas. En Europa, el Euro STOXX 600 avanza alrededor de un 0,1%, en una sesión marcada por el rebote tras el último susto geopolítico por Groenlandia y por un informe que pone en cuestión el futuro del consumo en Estados Unidos. El dólar, el crudo y el bitcoin suben, el oro gana en torno a un 1,7% como refugio adicional y la rentabilidad del Treasury a 10 años se relaja hacia el 4,27%.
En su nota “Retail at crossroads: Why America's favorite brands are facing a customer crisis”, la firma Bernstein advierte de que las grandes marcas de consumo estadounidenses encaran un problema estructural: el país va a crecer mucho menos en población de lo que estaba acostumbrado. Los datos de la Oficina Presupuestaria del Congreso apuntan a un aumento medio de solo el 0,3% anual hasta 2036, que se desacelerará hasta el 0,1% en la década siguiente por la caída tanto de la inmigración neta como de la natalidad, y con perspectivas de estancamiento o incluso descenso después.
Para el retail y el gran consumo, el diagnóstico es incómodo: las empresas necesitan gente que compre sus productos; si el número de personas apenas crece, hay menos demanda para casi todo.
Alcohol y hostelería rápida, los más expuestos al frenazo demográfico
Bernstein señala que el impacto no será homogéneo. Entre los más castigados, apunta directamente a las bebidas alcohólicas, y en particular a las categorías con fuerte peso del consumidor hispano: cerveza y tequila. El informe califica estos segmentos como “perdedores desproporcionados” de una menor inmigración neta en los próximos cinco años.
Entre las compañías más expuestas cita a Constellation Brands, propietaria de enseñas como Corona o Pacifico, que venía de crecer apoyada precisamente en el tirón de la clientela hispana; y a cerveceras como Heineken y Molson Coors, que ya están reportando una demanda más débil en EE.UU. en un entorno de cambios demográficos, menor consumo per cápita y costes al alza.
Por el contrario, algunos grupos europeos como Carlsberg o Royal Unibrew aparecen relativamente aislados de este shock, por su menor dependencia del mercado estadounidense o su distinta exposición demográfica.
En la restauración rápida, McDonald’s, Yum Brands (KFC, Pizza Hut, Taco Bell) y Domino’s podrían notar el golpe desde dos frentes: menos jóvenes clientes en el mercado doméstico y mercado laboral más tenso, que encarece el personal de restaurantes. Su salvavidas, según la casa de análisis, es la elevada presencia internacional, que diversifica el riesgo.
Menos mano de obra disponible y más presión salarial
Las consecuencias no acaban en la parte de ingresos. Bernstein subraya que un crecimiento poblacional más débil reducirá también el tamaño del pool de trabajadores, encareciendo la mano de obra en sectores intensivos en personal poco cualificado.
Entre los potencialmente afectados señala a compañías de alimentación envasada como Tyson Foods o Kraft Heinz, que podrían ver cómo se encarecen sus costes laborales en plantas y cadenas de suministro. Lo mismo ocurriría con grandes retailers como Walmart o Dollar General, muy dependientes de plantillas amplias en tienda y almacenes, y que sirven a una base de clientes de renta baja y origen inmigrante que también se vería afectada por la nueva realidad demográfica.
En resumen: menos gente disponible para trabajar y más competencia por atraerla equivale a salarios más altos en la base de la pirámide, con el consiguiente impacto en márgenes para los modelos de negocio que viven de volumen y tickets medios ajustados.
Cuando el envejecimiento juega a favor: lujo y marcas aspiracionales
No todo son malas noticias. El informe recuerda que, a medida que la población envejece y la riqueza se concentra en los tramos de mayor edad, ciertos segmentos pueden salir ganando. Entre ellos, las marcas de lujo, donde el cliente tipo es mayor, con más patrimonio y menos afectado por las dinámicas del salario mínimo o el empleo juvenil.
Bernstein apunta a grupos como LVMH o Hermès, cuyos clientes core se sitúan en la parte alta de la distribución de renta, como potenciales beneficiarios de una América con crecimiento débil pero más riqueza acumulada en manos de los seniors. El gasto aspiracional en bolsos, joyería o moda de alta gama puede resistir mejor en un entorno donde el consumo masivo se estanca.
En el terreno intermedio, la firma ve bien posicionadas a cadenas como Costco, TJX (TK Maxx) o Burlington, que combinan precios agresivos con una propuesta de valor basada en el “tesoro escondido” y que pueden canalizar a consumidores que busquen calidad y marcas a descuento en un contexto de poder adquisitivo tensionado.
Quién puede navegar mejor la nueva realidad
Al cierre del informe, Bernstein pone nombres y apellidos a su lista de valores mejor situados para navegar este giro demográfico:
-
Costco, TJX y Burlington, por su modelo de valor y su capacidad para atraer a múltiples estratos de renta.
-
On Holding, Adidas y Nike, en deporte y moda, gracias a su fuerte marca global y a su capacidad de crecer fuera de EE.UU. mientras el mercado doméstico pierde fuerza demográfica.
-
Tapestry (Coach, Kate Spade), en accesorios de gama media-alta, como beneficiaria de un consumo aspiracional que aún puede crecer entre clases medias urbanas y segmentos de mayor edad.
La tesis de fondo es clara: el “retail” estadounidense ha vivido décadas apoyado en el viento de cola de una población en expansión, más hogares, más jóvenes, más inmigración. Con ese viento reduciéndose a una brisa —0,3% de crecimiento anual hasta 2036 y apenas 0,1% después—, el sector entra en una fase donde ya no valdrá con abrir más tiendas y subir algo los precios.
A partir de ahora, las marcas que ganen serán las que roben cuota a otras, gestionen mejor sus costes y consigan crecer fuera de Estados Unidos. Todo ello en un mercado que hoy, paradójicamente, celebra en verde: índices al alza, energía liderando las subidas, dólar fuerte, oro arriba y la deuda americana ofreciendo un respiro en rentabilidades. La macro aún acompaña, pero la demografía empieza a mandar otro mensaje.