El Nasdaq roza los 29.700 puntos y el mercado vuelve a creer en las tecnológicas
Los índices vuelven a contar dos historias distintas. En Estados Unidos, el S&P 500 sube un 0,72% hasta los 7.537,42 puntos y el Nasdaq 100 avanza un 1,26% hasta los 29.697,87, sostenidos por la euforia en semiconductores y la expectativa de resultados ligados a inteligencia artificial. En Europa, sin embargo, el IBEX 35 cae un 0,85% hasta los 19.683,79 puntos, reflejando una mayor sensibilidad a la tensión geopolítica, al repunte del petróleo y al coste de defensa que se discutirá en Ankara. Wall Street compra chips; Europa descuenta factura militar.
Wall Street compra resiliencia
El mercado estadounidense sigue mostrando una resistencia notable. El Dow Jones avanza un 0,29%, menos que los índices tecnológicos, pero suficiente para confirmar que el apetito por riesgo continúa vivo. La clave está en el Nasdaq, que vuelve a liderar gracias a las compañías vinculadas a chips, centros de datos e inteligencia artificial.
La lectura es clara: los inversores siguen premiando la capacidad de Estados Unidos para convertir la IA en ventaja industrial. El acuerdo de Broadcom y Apple hasta 2031, junto al fuerte ciclo de memoria de Samsung, refuerza la idea de que la infraestructura tecnológica será el gran motor de beneficios. Sin embargo, el entusiasmo no es ilimitado. Samsung gana más, pero pierde valor en Bolsa, una contradicción que revela el miedo a que el mercado haya descontado demasiado crecimiento futuro.
| Símbolo | Última | Cbo | Cambio% |
|---|---|---|---|
|
500
SPX
|
7.537,42 | 54,17 | 0,72% |
|
35
IBEX35
|
19.683,79 | -168,62 | -0,85% |
|
100
NDX D
|
29.697,87 | 368,66 | 1,26% |
|
$
DXY
|
100,926 | 0,071 | 0,07% |
|
🇺🇸
VIX
|
15,56 | -0,26 | -1,64% |
|
BRENT
|
72,825 | 1,210 | 1,69% |
|
USOIL
|
69,31 | 0,70 | 1,02% |
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₿
BTCUSDT
|
63.257,99 | -784,03 | -1,22% |
|
Au
GOLD
|
4.126,340 | -38,190 | -0,92% |
Europa mira a Ankara
El IBEX 35 se descuelga en una sesión marcada por el ruido geopolítico. La cumbre de la OTAN en Ankara llega con un objetivo claro: presentar acuerdos de armamento por decenas de miles de millones para convencer a Donald Trump de que Europa está asumiendo su propia defensa. En 2025, los aliados europeos y Canadá elevaron su gasto militar en unos 90.000 millones de dólares.
El problema es que el mercado no solo ve compromiso estratégico; también ve presión fiscal. Más defensa implica más deuda, más gasto público y menor margen para estímulos económicos. El diagnóstico es inequívoco: Europa entra en una nueva etapa presupuestaria donde la seguridad compite directamente con crecimiento, inversión y disciplina fiscal.
Los Patriot revelan la debilidad
La advertencia de Mark Rutte sobre los límites en los inventarios de interceptores Patriot añade una capa de tensión. Ucrania necesita más defensa aérea tras no poder frenar misiles balísticos rusos sobre Kiev, pero la OTAN reconoce que no dispone de reservas ilimitadas.
Este hecho revela una vulnerabilidad mayor: Occidente tiene dinero, pero no siempre capacidad industrial inmediata. La consecuencia es clara. Si Europa promete más armas de las que puede producir, el mercado terminará descontando no solo gasto, sino ineficiencia estratégica. La guerra ya no se mide solo en presupuestos, sino en líneas de producción, munición disponible e interceptores fabricados a tiempo.
El petróleo vuelve a presionar
El Brent sube un 1,69% hasta los 72,825 dólares y el crudo estadounidense avanza un 1,02% hasta los 69,31 dólares. El detonante es evidente: Irán ha lanzado al menos dos misiles contra buques mercantes en el estrecho de Ormuz, poniendo en duda la tregua alcanzada en Doha.
El impacto sobre los índices es directo. Un petróleo más caro amenaza márgenes empresariales, encarece transporte y puede retrasar la moderación de la inflación. Por ahora, el VIX cae un 1,64% hasta 15,56, señal de que el mercado no percibe pánico. Sin embargo, la calma es frágil. Ormuz sigue siendo una de las pocas rutas capaces de transformar un incidente militar en un problema global de precios.
China añade otro frente
La expulsión de un pesquero japonés por parte de la Guardia Costera china cerca de las Senkaku introduce otro foco de riesgo en Asia. No mueve los índices por sí solo, pero sí suma presión a un entorno donde Estados Unidos, China, Japón y Europa ya compiten en defensa, chips, comercio y energía.
El contraste resulta demoledor. Mientras Wall Street celebra semiconductores, Asia concentra buena parte de los riesgos que pueden alterar esa misma cadena tecnológica. Taiwán, Japón, Corea del Sur y China forman el núcleo de producción que sostiene el rally global de la IA. Cualquier tensión marítima en la región tiene lectura bursátil inmediata, aunque el mercado tarde en reconocerla.
El refugio pierde fuerza
El oro cae un 0,92% hasta los 4.126,34 dólares, pese al aumento de tensión geopolítica. El dólar, en cambio, avanza ligeramente hasta 100,926, señal de que los inversores siguen prefiriendo liquidez estadounidense frente a refugios tradicionales. Bitcoin retrocede un 1,22% hasta los 63.257,99 dólares, incapaz de aprovechar el clima de incertidumbre.
La fotografía final es: los índices estadounidenses suben porque la IA pesa más que el miedo; Europa cae porque la defensa pesa más que el crecimiento. Esa divergencia puede definir las próximas sesiones. Si Ankara ofrece compromisos concretos sin deteriorar la confianza fiscal, Europa podría recuperar terreno. Si Ormuz escala y los chips decepcionan, el liderazgo de Wall Street volverá a ponerse a prueba.