Mercados | Renta fija en EE. UU.

Repunte de tires en EE.UU.: el 10 años toca 4,20% con el foco en Powell y el próximo paso de la Fed

EPA/MATTHEW CAVANAUGH

Las tires estadounidenses repuntan por el tramo largo de la curva: el 10 años sube hasta el 4,20% y el 30 años roza el 4,86%, mientras el 2 años apenas se mueve. La lectura es clara: el mercado no solo descuenta datos (empleo más débil), también descuenta una prima institucional por la investigación del DOJ sobre Powell y la incertidumbre sobre la independencia de la Reserva Federal.

Qué está pasando: sube el tramo largo y la curva se “empina”

La sesión del lunes deja un movimiento nítido en renta fija: sube el coste del dinero a largo plazo. El rendimiento del Treasury a 10 años avanzó hasta 4,20%, su nivel más alto desde septiembre, y el 30 años escaló hacia 4,86%. En cambio, el 2 años apenas varió y se mantuvo cerca de 3,53%.

Este patrón —largos arriba, cortos casi estables— suele interpretarse como bear steepening: el mercado exige más prima para prestar a largo plazo, aunque no cambie radicalmente su expectativa inmediata de tipos oficiales.

Por qué suben las tires si el empleo se enfría

El dato de fondo (empleo) no es el que normalmente empujaría las tires al alza. El informe del viernes mostró que las nóminas no agrícolas crecieron 50.000 en diciembre, por debajo de lo esperado, mientras el paro bajó al 4,4%. Es un cuadro de desaceleración “controlada” que, en condiciones normales, tendería a aliviar presión sobre los rendimientos.

Pero aquí entra el segundo factor: la prima institucional. El mercado está recalibrando el riesgo asociado al choque entre la Casa Blanca y la Fed tras confirmarse citaciones del DOJ en torno a Powell. En la práctica, cuando se cuestiona la independencia del banco central, no hace falta que cambie la inflación para que cambie el precio: sube la incertidumbre, sube el “term premium” y el tramo largo se ajusta.

La lectura técnica: ¿qué nos dice el 2–10 y el 10–30?

Con el 2 años casi inmóvil, el mercado está diciendo: “no espero un giro inmediato de la Fed mañana”. Sin embargo, con el 10 y el 30 subiendo, el mensaje a medio plazo es distinto: el escenario de política monetaria se vuelve menos predecible. Es decir, aunque la Fed no mueva tipos hoy, el mercado exige más rentabilidad para asumir el riesgo de un entorno donde la política pueda interferir en el ciclo de decisiones.

Impacto directo: hipotecas, bolsa y crédito corporativo

Cuando sube el 10 años, sube el “suelo” de financiación de la economía. Tres efectos a vigilar:

  • Hipotecas: el 10 años es referencia indirecta para los tipos hipotecarios; un repunte sostenido suele endurecer condiciones para vivienda.
  • Bolsa: los sectores de “duración larga” (tecnología y crecimiento) son más sensibles a tipos; la subida de tires puede aumentar la exigencia sobre valoraciones.
  • Crédito: el coste de emisión corporativa tiende a encarecerse, especialmente en tramos largos y para emisores con menor calidad crediticia.

Lo llamativo del momento es que el mercado puede convivir con dos impulsos a la vez: tire larga al alza y, simultáneamente, demanda de refugio en metales preciosos. Esto ocurre cuando el “shock” no es macro puro, sino institucional/geopolítico.

Qué vigilar ahora: catalizadores de la semana

El siguiente tramo dependerá de si el episodio Powell–DOJ se enfría o escala, y de dos bloques de catalizadores:

  • Datos: inflación y actividad (para validar si el enfriamiento del ciclo continúa).
  • Fed y comunicación: cualquier señal sobre independencia, gobernanza o respuesta legal puede mover la prima del tramo largo.

Niveles de mercado a tener en el radar

  • 10 años: 4,20% como nivel psicológico; si se consolida por encima, el mercado empieza a hablar de un régimen de tipos “más altos por más tiempo” en la parte larga.
  • 30 años: zona 4,85%–4,90% como referencia de estrés para financiación a muy largo plazo.
  • 2 años: 3,50%–3,55% como termómetro de expectativas inmediatas de Fed.