Upwork se desploma un 23% tras la caída de clientes

EPA/KIMIMASA MAYAMA

Upwork sufre uno de los mayores castigos bursátiles del sector tras presentar una guía de ingresos para 2026 claramente por debajo de lo esperado y confirmar una caída del 6% en su base de clientes activos. El mercado ignora los récords de facturación y rentabilidad de 2025 y centra el foco en una señal más inquietante: el crecimiento estructural del marketplace empieza a mostrar grietas en un entorno de competencia creciente y normalización del trabajo remoto.

Upwork se desploma un 24% tras perder 47.000 clientes

La plataforma de trabajo freelance castiga en bolsa su guía para 2026 pese a cerrar 2025 con récord de ingresos y márgenes

Las acciones de Upwork Inc. llegaron a hundirse más de un 23% en la preapertura de Wall Street, hasta los 14,40 dólares, después de que la compañía combinara unos resultados históricos en 2025 con una guía para 2026 y para el primer trimestre muy por debajo del consenso. La reacción fue inmediata y contundente: el mercado penalizó el futuro, no el pasado.

El detonante no fue una sorpresa negativa en ingresos ni en márgenes, sino un mensaje claro sobre el ritmo de crecimiento. Upwork prevé para el primer trimestre unos ingresos de entre 192 y 197 millones de dólares, frente a los 201 millones que esperaba el mercado, y proyecta para 2026 un avance anual de apenas el 6%-8%. A eso se suma un dato que ha encendido todas las alarmas: la pérdida de 47.000 clientes activos en un año.

La consecuencia es clara: corrección bursátil, dudas sobre la sostenibilidad del modelo y una advertencia explícita para el conjunto de plataformas de trabajo digital.

Reacción del mercado: el crecimiento pesa más que el margen

El castigo contrasta con unas cuentas que, en términos estrictamente financieros, son difíciles de cuestionar. Upwork cerró 2025 con ingresos récord de 787,8 millones de dólares, un 2% más interanual, y un cuarto trimestre de 198,4 millones, un 4% por encima del año anterior. El EBITDA ajustado alcanzó los 225,6 millones, con un margen del 29%, un salto del 35% frente a 2024.

Es decir, la compañía es hoy más eficiente que nunca. Sin embargo, el mercado ha dejado claro que esa eficiencia ya no basta. En la preapertura, el título llegó a caer hasta los 14,40 dólares desde los casi 19 dólares del cierre previo, antes de recuperar parcialmente terreno. Incluso tras ese rebote técnico, la lectura es inequívoca: los máximos históricos de margen no compensan la percepción de que el motor de crecimiento se está gripando.

A precios actuales, la compañía cotiza en torno a 10 veces beneficios, un múltiplo que ya no refleja una “tech” de alto crecimiento, sino una plataforma madura sometida a escrutinio.

La señal clave: menos clientes en un negocio de escala

El dato que ha cambiado el relato es la caída del 6% en la base de clientes activos, desde 832.000 a 785.000 en doce meses. En un marketplace cuyo valor depende de la escala y de los efectos de red, perder usuarios es una señal especialmente delicada.

La compañía defiende que se trata de una decisión estratégica. Upwork ha reducido de forma deliberada contratos pequeños y transacciones de bajo valor para concentrarse en clientes que gastan más. El gasto medio por cliente activo sube hasta los 5.129 dólares, un 7% más interanual, y el tamaño medio de los contratos crece alrededor de un 10%.

El problema es de timing. El mercado teme que este filtrado se esté aplicando demasiado pronto, en un entorno macro marcado por ajustes de costes empresariales, presupuestos más prudentes y una normalización del teletrabajo tras el boom pandémico. La lectura implícita es incómoda: si incluso seleccionando clientes de mayor calidad la plataforma pierde volumen, el techo de demanda podría estar más cerca de lo que se pensaba.

Una guía que enfría la narrativa de la “economía del futuro”

La guía para 2026 termina de cerrar el círculo. Upwork proyecta ingresos de entre 835 y 850 millones de dólares, lo que implica un crecimiento moderado del 6%-8%, y un avance del volumen bruto de servicios de apenas el 4%-6%.

Son cifras coherentes con una empresa ya madura, pero insuficientes para sostener la narrativa de crecimiento estructural que ha acompañado históricamente al sector del trabajo digital. La paradoja es evidente: tras completar una “transformación de tres años” y presentarse como infraestructura clave del trabajo humano combinado con inteligencia artificial, Upwork emerge con un perfil de crecimiento más cercano al de una utility digital que al de una plataforma disruptiva.

El mercado ha ajustado rápidamente expectativas. Menos crecimiento implica menor capacidad para expandir múltiplos y mayor dependencia de recompras —136 millones destinados a buybacks en 2025— para sostener el beneficio por acción.

El giro estratégico: IA y grandes cuentas como apuesta a medio plazo

La dirección insiste en que el foco debe ponerse en los nuevos vectores de crecimiento. El volumen anualizado ligado a proyectos de inteligencia artificial supera ya los 300 millones de dólares, con categorías relacionadas creciendo entre un 50% y un 90%. Al mismo tiempo, el producto Business Plus, dirigido a pymes, ha elevado sus clientes activos un 49% trimestral, con un gasto medio 2,5 veces superior al del marketplace general.

En el segmento corporativo, la plataforma Lifted apunta a grandes cuentas con ciclos de venta largos, de hasta doce meses. La propia compañía reconoce que el impacto relevante de este negocio no se materializará hasta la segunda mitad de 2026.

El mensaje es claro: Upwork quiere dejar atrás el modelo de “bolsa de trabajos” y convertirse en infraestructura de talento flexible para empresas globales. La duda del mercado es si ese giro llega a tiempo y si compensa la pérdida de tracción en las métricas tradicionales.

Lo que dice Upwork sobre el trabajo remoto como sector

Más allá del caso concreto, el desplome de Upwork refleja una transición más amplia en la economía del trabajo remoto. Tras el crecimiento explosivo de 2020 y 2021, el sector entra en una fase de depuración: menos proyectos tácticos, más contratos estratégicos; menos volumen, más valor por cliente.

Para los inversores, el debate es estructural. Si los marketplaces de talento han alcanzado un techo en usuarios y solo pueden crecer aumentando el gasto por cliente, las valoraciones deberán ajustarse a múltiplos más propios de servicios empresariales que de plataformas de alto crecimiento.

Escenarios: corrección técnica o cambio de régimen

En el escenario favorable, la caída de clientes sería transitoria y el giro hacia IA y grandes cuentas permitiría acelerar el crecimiento hacia la parte alta de la guía, manteniendo márgenes cercanos al 30%. En ese contexto, la valoración actual podría interpretarse como una oportunidad táctica.

En el escenario adverso, la base de clientes seguiría reduciéndose, la competencia se intensificaría y la IA presionaría a la baja los precios de muchos servicios. Upwork se vería entonces forzada a elegir entre sacrificar margen para crecer o aceptar un perfil de bajo crecimiento con atractivo limitado en bolsa.

El mercado ya ha lanzado su advertencia. A partir de ahora, cada trimestre será un examen sobre si el ajuste ha sido excesivo… o el inicio de una relectura profunda del modelo de negocio del trabajo freelance digital.