42.000 drones desplegados en un solo año

Umiles despliega 1.500 drones y redefine los grandes eventos, con Antonio Hervás

Umiles despliega 1.500 drones y redefine los grandes eventos
Entrevista con Antonio Hervás (Director de Marketing de Umiles). La compañía española combina creatividad, tecnología y seguridad para transformar celebraciones, campañas de marca y operaciones de emergencia.

Más de 500 espectáculos realizados y alrededor de 42.000 drones desplegados en un solo año. Las cifras de Umiles muestran el avance de una industria española que ha convertido el cielo en un nuevo espacio de comunicación, entretenimiento y servicio público. Entrevistamos a Antonio Hervás (Director de Marketing de Umiles)

La compañía diseña espectáculos capaces de reunir hasta 1.500 aeronaves sincronizadas, crear figuras tridimensionales y mantener la atención del público durante cerca de 15 minutos. Sin explosiones, con un alto grado de personalización y bajo una regulación especialmente exigente, los drones se consolidan como una herramienta con enorme recorrido. Y Umiles quiere liderar esa transformación desde España.

Un nuevo lenguaje para las marcas

Los espectáculos de drones permiten contar historias en el cielo. Una marca puede recrear su logotipo, presentar un producto, celebrar un aniversario o agradecer la confianza de sus clientes mediante imágenes visibles desde grandes distancias.

El proceso se asemeja al de una campaña publicitaria. El cliente entrega un briefing y el equipo de Umiles desarrolla una propuesta específica mediante diseñadores 3D, especialistas en renderizado, pilotos, operadores y controladores aéreos. Cada espectáculo se convierte así en una pieza de comunicación completamente personalizada.

La automoción es uno de los sectores con mayor potencial. Los drones pueden reproducir la silueta de un vehículo, acompañar su lanzamiento e incluso combinar el espectáculo con una filmación aérea en directo.

Tecnología que multiplica la emoción

Detrás de las figuras luminosas existe una compleja coordinación tecnológica. No hay 1.500 personas pilotando otras tantas aeronaves, sino sistemas capaces de ejecutar coreografías programadas con precisión, manteniendo las distancias y las trayectorias previstas.

Sin embargo, la tecnología no sustituye a la creatividad. La amplifica. El verdadero valor aparece cuando ingeniería, diseño y narrativa trabajan conjuntamente.

Umiles ha empleado esta capacidad en presentaciones de películas, eventos urbanos, acciones comerciales y producciones audiovisuales. La empresa también ha participado en espacios como El Hormiguero o Got Talent, demostrando que los drones pueden integrarse en formatos televisivos y generar imágenes difícilmente alcanzables con medios tradicionales.

Espectáculos más inclusivos

Uno de los principales atributos de los drones es la ausencia de explosiones. Frente a los fuegos artificiales convencionales, los espectáculos luminosos reducen el impacto acústico y facilitan la asistencia de familias con niños, personas con hipersensibilidad auditiva y ciudadanos dentro del espectro autista.

También representan una alternativa más amable para las mascotas, que suelen sufrir desorientación y estrés durante las celebraciones con pólvora.

La tecnología permite que más personas compartan un mismo evento, sin renunciar al impacto visual. Esa capacidad inclusiva está despertando el interés de ayuntamientos, instituciones y organizadores que buscan celebraciones abiertas a toda la ciudadanía.

Sobre la revolución de los drones en el mercado:

"La llegada del dron es comparable a cuando salió el PC. Se ha convertido en una herramienta absolutamente transversal, desde la ingeniería y la agricultura, hasta el cine y el marketing".

Sostenibilidad y convivencia

Umiles no plantea la desaparición de los fuegos artificiales. Su apuesta pasa por la convivencia entre ambos formatos e incluso por su combinación cuando las circunstancias lo permiten.

Los drones ofrecen una ventaja relevante: pueden utilizarse repetidamente durante una vida útil prolongada. Esta recurrencia mejora la eficiencia de cada operación y reduce la necesidad de emplear materiales consumibles en cada espectáculo.

Además, las operaciones se planifican de forma controlada, incluyendo actuaciones próximas a zonas protegidas cuando la regulación lo permite. Espectacularidad, reutilización y control ambiental forman parte de una propuesta especialmente atractiva para las ciudades.

Sobre la conexión emocional en los espectáculos de marcas:

"Nuestros shows captan la atención absoluta durante 15 minutos, pero más allá de la tecnología, buscamos la conexión emocional. Cuando una marca nos pide un espectáculo de drones, está haciendo un 'regalazo' no solo a sus clientes, sino a toda la ciudadanía".

Más de un mes de preparación

Un espectáculo de apenas diez minutos puede requerir como mínimo un mes de trabajo. Antes de despegar, Umiles analiza la viabilidad del espacio, tramita autorizaciones, desarrolla la propuesta creativa, programa las trayectorias y coordina la operación aérea.

La experiencia acumulada facilita este recorrido. Tras superar los 500 espectáculos, la compañía mantiene una relación habitual con las autoridades responsables del espacio aéreo y trabaja bajo procedimientos sometidos a supervisión.

La estricta regulación europea puede limitar la carrera por alcanzar cifras récord frente a algunos mercados asiáticos, pero también garantiza un elevado nivel de seguridad. La prioridad no es únicamente volar más drones, sino hacerlo con precisión y solvencia.

Skiller Talks con Umiles

Drones capaces de superar los 200 kilómetros por hora

La actividad de Umiles va mucho más allá de las coreografías luminosas. La empresa utiliza drones de filmación capaces de desplazarse a más de 200 kilómetros por hora, una velocidad que permite seguir vehículos de competición y capturar secuencias de enorme impacto.

En circuitos como Ascari, en Málaga, sus pilotos han realizado pruebas siguiendo coches de carreras mientras la imagen se retransmitía en tiempo real.

Esta combinación de pilotaje, velocidad y producción audiovisual abre oportunidades para el cine, la televisión, la publicidad y la automoción. La consecuencia es clara: el dron deja de ser un accesorio técnico para convertirse en una cámara aérea de altas prestaciones.

Sobre la inclusión y el respeto frente a la pirotecnia tradicional:

"El punto diferencial de los drones es la ausencia de explosiones. Esto permite que niños, personas dentro del espectro autista y mascotas no sufran. Hace que las celebraciones sean, por fin, para toda la familia junta".

Formación y servicio público

La compañía también impulsa una academia para formar a nuevos profesionales. Los perfiles son diversos: jóvenes que buscan una salida laboral, técnicos especializados y trabajadores experimentados que desean incorporar el dron a sectores como la agricultura, la ingeniería, la seguridad o la producción audiovisual.

La tecnología también puede salvar vidas. En playas de la Costa del Sol, drones operados por empresas del grupo se utilizan como apoyo a los servicios de salvamento. Las aeronaves pueden localizar a una persona en dificultades, transmitir instrucciones mediante un altavoz y lanzar un flotador antes de la llegada física del socorrista.

Umiles está construyendo un ecosistema que une espectáculo, empleo, innovación y seguridad. Una industria española que ya no solo mira al cielo: empieza a convertirlo en una plataforma de futuro.