El bug detectado en Australia puede dejar sin red —y sin llamadas de emergencia— a algunos modelos

Apple congela cuatro actualizaciones de iOS en iPhone antiguos por un fallo crítico

Apple congela cuatro actualizaciones de iOS en iPhone antiguos por un fallo crítico

La combinación más peligrosa para cualquier móvil se ha hecho realidad: actualizas “por seguridad” y te quedas sin red… ni siquiera para llamar a emergencias. Eso es justo lo que está ocurriendo con determinados iPhone antiguos conectados a la red de Telstra, el mayor operador de Australia. Un problema ligado a nuevas versiones de iOS está impidiendo que algunos terminales se registren en la red móvil. El resultado es un bloqueo total de llamadas y SMS, incluidas las llamadas al número 000, el equivalente australiano al 112. La reacción ha sido inmediata: Apple ha pausado el despliegue de varias actualizaciones de iOS para modelos antiguos mientras investiga el fallo junto al operador. La compañía y Telstra recomiendan a los usuarios afectados que no actualicen “de momento” hasta que haya una solución estable.

Qué ha pasado exactamente con los iPhone antiguos

El origen del problema está en una serie de actualizaciones “de emergencia” que Apple lanzó en los últimos días para reforzar la fiabilidad de las llamadas al 000 en Australia en iPhone 12 y anteriores. Estas versiones pretendían cerrar un flanco detectado tras un fallo previo que, en circunstancias muy concretas de red, podía impedir que algunos dispositivos completasen una llamada de emergencia a través de redes alternativas.

En paralelo, Apple distribuyó nuevas versiones específicas para modelos antiguos: iOS 18.7.4, iOS 16.7.13, iOS 15.8.6 y iOS 12.5.8. Estas builds iban dirigidas a una gama muy amplia de terminales, desde el iPhone SE de primera generación hasta la familia iPhone 12, y también a varios modelos de Apple Watch con conectividad móvil.

Sin embargo, al menos en la red de Telstra, el remedio ha generado un nuevo problema: tras actualizar, algunos iPhone han dejado directamente de conectarse a la red móvil. Los usuarios afectados se han encontrado sin cobertura, sin datos y sin posibilidad de llamar, ni siquiera al 000. El propio operador admite que el fallo se ha convertido en una prioridad máxima (nivel P1) y que trabaja “como urgencia” con Apple para resolverlo.

A qué modelos está afectando el fallo de conectividad

Por ahora, el problema confirmado se concentra en tres modelos concretos cuando están conectados a la red de Telstra y han instalado la última versión disponible de iOS 16:

  • iPhone 8 con iOS 16.7.13

  • iPhone 8 Plus con iOS 16.7.13

  • iPhone X con iOS 16.7.13

Según el operador, estos son los dispositivos en los que se ha comprobado que la actualización puede impedir el registro correcto en la red, bloqueando tanto las llamadas de voz como los SMS. Medios locales hablan de “miles” de clientes potencialmente afectados, un volumen significativo en un país con unos 20 millones de líneas móviles activas.

Es importante subrayar dos matices clave para el usuario español:

  • El fallo se ha reproducido públicamente solo en la red de Telstra y con esa combinación concreta de modelos y versión. No hay, por ahora, avisos equivalentes de otros operadores internacionales.

  • Aun así, el hecho de que Apple haya frenado el despliegue de las mismas versiones en todo el mundo indica que prefiere congelar la situación antes de que el bug pueda replicarse en otras redes o países.

Las versiones de iOS que Apple ha pausado

En una actualización de su comunicado, Telstra ha detallado que Apple ha pausado las actualizaciones de cuatro versiones de iOS lanzadas esta semana para modelos antiguos:

  • iOS 18.7.4

  • iOS 16.7.13

  • iOS 15.8.6

  • iOS 12.5.8

Estas builds están pensadas para terminales que ya no reciben las versiones principales “grandes”, pero que siguen recibiendo parches de seguridad y correcciones críticas, especialmente cuando hay riesgos ligados a llamadas de emergencia.

En la práctica, esto significa que, si tienes un iPhone antiguo y aún no has actualizado, es probable que el móvil ya no te ofrezca esa actualización concreta o que aparezca como “no disponible temporalmente”. Los iPhone más recientes (que están en la rama principal —por ejemplo, iOS 26.x—) no forman parte de este parón y continúan recibiendo su calendario normal de updates.

En palabras sencillas: Apple ha tirado del freno de mano antes de que un fallo localizado en Australia pueda reproducirse en otros mercados.

El riesgo real: sin red… y sin llamadas de emergencia

Lo más grave del incidente no es solo perder cobertura. El problema es que, si el móvil no se registra en la red, tampoco puede usarla para llamar al número de emergencias. En Australia eso significa el 000; en Europa, el equivalente sería el 112.

Las autoridades de Australia Occidental han emitido avisos específicos alertando de que algunos iPhone antiguos pueden no estar conectando correctamente con el servicio de emergencias, y piden a los ciudadanos que verifiquen su dispositivo si han actualizado recientemente. En redes sociales y foros de Apple se acumulan testimonios de usuarios que aseguran haber pasado varias horas sin red tras instalar la nueva versión, hasta el punto de tener que desplazarse a una Apple Store para intentar recuperar la conectividad.

Este hecho revela algo incómodo: incluso una actualización lanzada precisamente para mejorar la seguridad en llamadas críticas puede, si algo falla en la configuración de red, dejar a parte del parque de terminales más antiguos en una situación de vulnerabilidad mayor que la inicial.

Qué debes hacer hoy si tienes un iPhone antiguo

Aunque el problema se ha detectado en Australia, el enfoque de servicio es claro: antes de tocar nada, conviene comprobar qué iPhone tienes y qué versión estás usando. A partir de ahí, la recomendación general es ser prudente.

Si tu móvil entra en el grupo de riesgo (iPhone 8, 8 Plus o X) y todavía no has actualizado a la última versión ofrecida, la guía práctica sería:

  1. No fuerces la actualización de momento.

  2. Evita conectar el iPhone al ordenador para actualizar manualmente con iTunes/Finder, al menos hasta que Apple confirme que el fallo está resuelto.

  3. No instales perfiles ni betas si dependes de ese dispositivo para llamadas importantes o viajes.

La consecuencia es clara: en un móvil del que depende tu capacidad de llamar al 112, es mejor quedarse una versión por detrás unos días que arriesgarse a perder toda la conectividad.

Mini check rápido: cómo revisar tu versión de iOS

Para saber en menos de un minuto si te afecta o no la pausa de Apple, puedes seguir este mini check desde el propio iPhone:

  • Paso 1 – Comprueba tu modelo de iPhone

    • Ve a Ajustes > General > Información.

    • Fíjate en “Nombre del modelo” (por ejemplo, iPhone 8, iPhone X).

  • Paso 2 – Mira qué versión de iOS tienes

    • En la misma pantalla de Información, busca el campo Versión.

    • Si ves números como 16.7.13, 15.8.6, 12.5.8 o 18.7.4, estás en una de las ramas que Apple ha pausado para ciertos dispositivos.

  • Paso 3 – Desactiva las actualizaciones automáticas (por prudencia)

    • Entra en Ajustes > General > Actualización de software > Actualizaciones automáticas.

    • Desactiva “Descargar actualizaciones de iOS” y “Instalar actualizaciones de iOS” si tienes un iPhone 8, 8 Plus o X que aún no ha dado problemas, hasta que Apple publique una nota clara.

  • Paso 4 – Revisa si dependes de ese móvil para viajar o para emergencias

    • Si vas a desplazarte fuera de España o a zonas con poca cobertura, plantéate usar un móvil alternativo o una SIM en otro dispositivo hasta que todo vuelva a la normalidad.

Qué hacer si ya has actualizado y tu iPhone se queda sin cobertura

El peor escenario para el usuario es haber actualizado ya y encontrarse de pronto sin barras de cobertura, sin datos y sin posibilidad de llamar. Aunque el caso se ha visto en la red de Telstra, el protocolo de sentido común sería similar en cualquier operador:

  1. Reinicia el iPhone (apagado completo y encendido).

  2. Activa y desactiva el modo avión para forzar un nuevo registro de red.

  3. Prueba tu SIM en otro móvil: si funciona, el problema está claramente en el iPhone, no en la línea.

  4. Intenta conectarte a una red WiFi para seguir en contacto por mensajería y VOIP (FaceTime, WhatsApp, etc.) mientras resuelves el fallo.

Si nada de esto funciona y sospechas que el problema está ligado a una actualización reciente, la vía más segura es contactar directamente con el servicio técnico de Apple o de tu operador antes de intentar restauraciones avanzadas o descensos de versión por tu cuenta. En Australia, algunos usuarios han probado a volver a iOS 16.7.12 para recuperar la red, pero los técnicos advierten de que eso puede reabrir el riesgo original en llamadas de emergencia.

En un contexto donde se mezclan fallos de red, parches de emergencia y versiones específicas por país, la recomendación experta es clara: no improvisar soluciones caseras que puedan dejar el iPhone en un limbo de seguridad jurídica y técnica.

Qué puede pasar ahora con las actualizaciones de Apple

A corto plazo, el escenario más probable es que Apple y Telstra identifiquen el origen exacto del fallo —todo apunta a una combinación de actualización de iOS y ajustes de operador— y lancen una nueva versión corregida o un ajuste remoto de la configuración de red.

En paralelo, la compañía tendrá que decidir cómo reanudar el despliegue de las versiones pausadas en el resto del mundo. Lo razonable es que, una vez resuelto el bug, las actualizaciones vuelvan a estar disponibles de forma escalonada, empezando por los mercados donde el riesgo de repetir el fallo sea menor.

Para el usuario, la lección es doble:

  • Las actualizaciones siguen siendo imprescindibles para mantener la seguridad del dispositivo, especialmente cuando hablamos de llamadas de emergencia.

  • Pero cuando se trata de móviles antiguos y parches muy específicos, conviene no instalar “en caliente” el mismo día de lanzamiento, sino dejar pasar unas horas o días para ver si hay incidentes reportados.

El contraste con otras crisis recientes de telecomunicaciones en Australia —desde grandes caídas de red hasta multas millonarias a operadores por mala gestión— resulta demoledor: la infraestructura de comunicaciones y el software que la hace posible se han convertido en una pieza de riesgo sistémico.