Revolución tecnológica en Asia

Singapur lanza un consejo nacional de IA para dominar el futuro

UNSPLASH / JUSTIN_LIM

Singapur ha decidido acelerar a fondo en la carrera global por la inteligencia artificial. El primer ministro y ministro de Finanzas, Lawrence Wong, anunció la creación de un National AI Council que marcará la dirección estratégica del país en el uso y desarrollo de la IA, dentro del presupuesto fiscal de 2026. La iniciativa incluye incentivos fiscales sin precedentes, formación masiva de trabajadores y acceso público gratuito a herramientas avanzadas. El objetivo es claro: convertir la inteligencia artificial en ventaja competitiva estructural para una economía con recursos naturales limitados y una población cada vez más envejecida.

Un consejo nacional para dirigir la transformación

El nuevo National AI Council no será un organismo meramente consultivo. Su función será proporcionar “dirección estratégica” al despliegue de inteligencia artificial en el conjunto de la economía. Esto implica coordinación interministerial, supervisión de inversiones, definición de prioridades sectoriales y evaluación de impacto.

Este hecho revela que Singapur no quiere dejar la revolución tecnológica exclusivamente en manos del sector privado. El Gobierno aspira a ejercer un liderazgo claro, evitando la fragmentación de iniciativas y alineando la innovación con los intereses nacionales.

El nuevo National AI Council tendrá como función proporcionar “dirección estratégica” al despliegue de inteligencia artificial en el conjunto de la economía

IA como respuesta a límites estructurales

Singapur enfrenta desafíos profundos: una población de apenas 6 millones de habitantes, una tasa de envejecimiento acelerada y ausencia de recursos naturales significativos. Su crecimiento histórico ha dependido del comercio, la logística y la sofisticación financiera.

La IA aparece ahora como palanca para multiplicar productividad sin aumentar población activa. Automatización, análisis predictivo, robótica avanzada y sistemas inteligentes pueden compensar la falta de mano de obra y reforzar la competitividad internacional.

El diagnóstico es inequívoco: para un país pequeño en tamaño pero ambicioso en influencia, la inteligencia artificial es cuestión de supervivencia estratégica.

Singapur pretende utilizar la IA como palanca para multiplicar productividad sin aumentar población activa

Misiones nacionales de IA

El Ejecutivo lanzará un conjunto de “AI Missions” nacionales, orientadas a sectores clave como manufactura avanzada, conectividad digital, finanzas y sanidad.

En manufactura, la IA permitirá optimizar procesos industriales, reducir desperdicios y aumentar precisión. En finanzas, fortalecerá el análisis de riesgo y la detección de fraude. En sanidad, podría transformar el diagnóstico precoz y la gestión hospitalaria.

El enfoque por “misiones” recuerda a modelos utilizados en política industrial estratégica: metas concretas, coordinación público-privada y resultados medibles.

El Ejecutivo lanzará un conjunto de “AI Missions” nacionales, orientadas a sectores clave como manufactura avanzada, conectividad digital, finanzas y sanidad.

Uno de los anuncios más llamativos es el paquete de incentivos fiscales. Las empresas podrán reclamar deducciones del 400% sobre hasta 50.000 dólares singapurenses en gastos cualificados en IA durante los ejercicios fiscales de 2027 y 2028.

Esto significa que por cada dólar invertido en inteligencia artificial, las compañías podrán deducir cuatro. Es un estímulo directo para acelerar la adopción tecnológica, especialmente en pequeñas y medianas empresas.

El contraste con otras economías es notable. Mientras algunos países debaten cómo regular la IA, Singapur apuesta por incentivar agresivamente su adopción.

Formación y acceso público

El plan no se limita a empresas. El Gobierno impulsará programas de formación para trabajadores, buscando evitar que la automatización genere exclusión laboral.

Además, se ofrecerá acceso público gratuito a herramientas avanzadas de IA, democratizando la tecnología y reduciendo barreras de entrada. Esta medida apunta a fomentar una cultura digital amplia y transversal.

El equilibrio es delicado: acelerar la innovación sin generar brechas sociales. Singapur pretende anticiparse a ese riesgo.

El movimiento tiene también una dimensión geopolítica. En plena rivalidad tecnológica entre Estados Unidos y China, Singapur busca consolidarse como hub neutral y avanzado en inteligencia artificial.

ingapur busca consolidarse como hub neutral y avanzado en inteligencia artificial.

Su estabilidad institucional, entorno regulatorio favorable y alta conectividad digital lo convierten en candidato natural para atraer inversión extranjera en IA.

Según estimaciones internacionales, la inteligencia artificial podría aportar hasta 15 billones de dólares a la economía global en la próxima década. Capturar una fracción significativa de ese crecimiento es una prioridad estratégica.

Aunque el anuncio se centra en impulso y estrategia, el establecimiento de un consejo nacional también sugiere una gobernanza más estructurada. La IA plantea desafíos éticos y regulatorios en privacidad, sesgos algorítmicos y seguridad.

Singapur ya cuenta con marcos regulatorios avanzados en datos y ciberseguridad. El nuevo consejo podría reforzar estos estándares y posicionar al país como referencia en IA responsable y confiable.

Competencia regional

En Asia, la competencia tecnológica es intensa. China lidera en volumen de datos y despliegue, Corea del Sur y Japón avanzan en robótica, e India se posiciona en software y talento digital.

Con este plan, Singapur envía un mensaje claro: no pretende quedarse atrás. Su estrategia combina agilidad estatal, incentivos fiscales y visión a largo plazo.

A corto plazo, se espera la constitución formal del consejo y la definición de sus miembros, previsiblemente integrados por líderes del sector tecnológico, académico y financiero.

A medio plazo, el éxito dependerá de la ejecución: adopción empresarial real, impacto en productividad y generación de talento local.

La consecuencia es clara: Singapur apuesta todo a la inteligencia artificial como motor de su próxima década de crecimiento. En un mundo donde la ventaja competitiva se mide en datos y algoritmos, la ciudad-Estado quiere estar en la primera línea.