Tecnología y poder

Trump augura que la inteligencia artificial superará a Internet

EPA/BONNIE CASH

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la inteligencia artificial (IA) superará en impacto a Internet, al que considera hasta ahora el mayor salto tecnológico de la era moderna. En una entrevista concedida a NBC News, el mandatario reconoció que no ha utilizado personalmente herramientas como ChatGPT, pero aseguró conocer bien la tecnología y estar convencido de que transformará la economía, la industria y el equilibrio de poder global de forma más profunda que cualquier innovación previa.

“Más grande que Internet, más grande que todo”

Durante la entrevista, Trump utilizó un lenguaje inequívoco para describir el potencial de la IA. “La IA es algo enorme. Va a ser quizá lo más grande, más grande que Internet, más grande que cualquier otra cosa”, afirmó, subrayando que el desarrollo de esta tecnología marcará una nueva era.

El presidente situó la IA no solo como una herramienta económica, sino como un factor estratégico, comparable a las grandes revoluciones industriales, con capacidad para redefinir la productividad, la seguridad nacional y la competitividad entre países.

Trump: “La IA es algo enorme. Va a ser quizá lo más grande, más grande que Internet, más grande que cualquier otra cosa”

Trump y ChatGPT: distancia personal, interés político

Aunque Trump admitió no haber usado ChatGPT, dejó claro que sigue de cerca la evolución del sector. Su comentario refleja una postura pragmática: no es un usuario directo, pero sí un observador atento del impacto político y económico de la tecnología.

Desde la Casa Blanca, la IA se ha convertido en un asunto prioritario, tanto por su potencial de crecimiento como por los riesgos asociados a su uso en desinformación, ciberseguridad y control de infraestructuras críticas.

Ventaja de Estados Unidos frente a China

Trump aprovechó la entrevista para destacar lo que considera una amplia ventaja de Estados Unidos sobre China y el resto del mundo en el desarrollo de inteligencia artificial. “Estamos liderando a todos por mucho”, afirmó, insistiendo en que la capacidad tecnológica y productiva estadounidense sigue muy por delante de sus competidores.

Trump: “Estamos liderando a todos por mucho”

Según el presidente, esa ventaja no es solo teórica, sino tangible, reflejada en la localización de nuevas fábricas y centros de desarrollo en territorio estadounidense, impulsados por inversiones privadas y políticas industriales favorables.

La batalla por la fabricación tecnológica

Uno de los puntos clave del discurso de Trump fue la reindustrialización tecnológica. El mandatario subrayó que empresas vinculadas a la IA, los semiconductores y la computación avanzada están instalando sus plantas en EEUU, consolidando una cadena de suministro estratégica frente a China.

Este mensaje encaja con la estrategia de Washington de reducir la dependencia exterior en sectores críticos y asegurar el liderazgo en tecnologías consideradas esenciales para la seguridad nacional.

Más allá del impacto económico, la inteligencia artificial se ha convertido en un instrumento central de la rivalidad geopolítica. Estados Unidos y China compiten por dominar áreas como el aprendizaje automático, los modelos de lenguaje, la robótica y los sistemas autónomos.

Trump presentó la supremacía estadounidense en IA como un elemento disuasorio, similar al poder militar o energético. En su visión, quien controle la IA controlará buena parte del futuro económico y estratégico del planeta.

Un sector que crece a ritmo vertiginoso

Las cifras respaldan la relevancia del debate. El mercado global de la inteligencia artificial supera ya los 500.000 millones de dólares y se espera que alcance más de 1,8 billones en 2030, según estimaciones del sector. En Estados Unidos se concentra más del 40% de la inversión privada mundial en IA, muy por delante de China y Europa.

Este crecimiento acelerado explica por qué la IA se ha convertido en una prioridad transversal que afecta a empleo, educación, defensa y regulación.

Aunque Trump se centró en el liderazgo estadounidense, el auge de la IA plantea importantes interrogantes regulatorios. Expertos advierten de que una tecnología con capacidad para automatizar decisiones, generar contenidos y optimizar sistemas críticos requiere marcos legales sólidos.

Estados Unidos mantiene un enfoque más flexible que la Unión Europea, que ha avanzado en una regulación más estricta. Trump ha defendido tradicionalmente que un exceso de normas podría frenar la innovación, un argumento compartido por buena parte del sector tecnológico.

Internet como referencia histórica

Al comparar la IA con Internet, Trump sitúa el debate en una dimensión histórica. Internet transformó la economía global, generó trillones de dólares en valor y redefinió la comunicación. La afirmación de que la IA será aún mayor sugiere un cambio de paradigma todavía más profundo, con efectos directos sobre el empleo y los modelos de negocio.

Trump sitúa el debate en una dimensión histórica. Internet transformó la economía global, generó trillones de dólares
en valor y redefinió la comunicación. La afirmación de que la IA será aún mayor sugiere un cambio de paradigma todavía más profundo

Para algunos analistas, la comparación no es exagerada: la IA no solo conecta personas, sino que sustituye y amplifica capacidades humanas, algo sin precedentes a escala global.

Reacciones y escepticismo

Las declaraciones de Trump han generado reacciones mixtas. Mientras algunos expertos coinciden en que la IA puede superar a Internet en impacto económico, otros advierten de riesgos de sobreestimación, recordando que la tecnología aún enfrenta límites técnicos, éticos y energéticos.

Sin embargo, incluso los más cautos reconocen que la IA ya está transformando sectores enteros, desde la sanidad hasta las finanzas, y que su influencia seguirá creciendo.

El mensaje de Trump refuerza la idea de que la inteligencia artificial será un eje central de la política estadounidense en los próximos años. La combinación de inversión, competencia con China y debate regulatorio marcará la agenda tanto interna como internacional.

Si la predicción del presidente se cumple, la IA no solo superará a Internet, sino que se convertirá en el principal motor de poder económico y político del siglo XXI.