Lavrov denuncia la decadencia de Occidente y recalca el auge multipolar en el escenario global
El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, en un discurso crítico, sostiene que la hegemonía occidental está en declive mientras el mundo avanza hacia un orden multipolar. Además, acusa a la UE de obstaculizar negociaciones de paz en Ucrania, celebra apoyos internacionales a Moscú y denuncia el uso del dólar como instrumento político.
En un vigoroso discurso que remeció la agenda internacional, Serguéi Lavrov, el ministro de Exteriores ruso, lanzó duras críticas contra Europa y el poder occidental, anunciando que su hegemonía está en declive y mostrando la creciente influencia de una nueva realidad multipolar. ¿Pero qué hay de cierto en sus palabras? Desgranemos sus alegatos y sus implicaciones, siempre en contexto.
Lavrov no escatimó en señalar que "la mayoría del mundo" respalda a Moscú, haciendo hincapié en recientes respaldos en la ONU a iniciativas rusas, como la lucha contra la "glorificación del nazismo". Este es, sin duda, un punto que merece atención, ya que refleja las estrategias diplomáticas del Kremlin para consolidar su narrativa frente a Occidente.
Además, resaltó el lanzamiento del Día contra las sanciones unilaterales y la próxima votación para instituir un Día Internacional contra el Colonialismo, momentos simbólicos que, según él, marcan el rechazo internacional al dominio económico y político de ciertos países. El contexto de estas proclamaciones es relevante porque evidencian la puja por redefinir el poder a nivel global.
Un dato que pasó quizá desapercibido: la firma en Hanói de la primera convención internacional contra la ciberdelincuencia, una iniciativa rusa. Esto no sólo eleva el perfil de Rusia en materia tecnológica y legal, sino que también supone un desafío a marcos occidentales existentes.
Por otro lado, lanzó críticas específicas hacia Alemania por "rearmar" a Kiev y hacia Finlandia, a la que acusó de mantener una rusofobia persistente, a pesar de años de cooperación. Es notorio cómo apunta a figuras europeas clave para ejemplificar su denuncia de un Occidente dividido y decadente.
Sobre Ucrania, Lavrov fue contundente: denunció a la Unión Europea por bloquear cualquier posibilidad negociadora y por empujar a Kiev a una resistencia prolongada que, según él, viene a costa de la vida de los propios ucranianos. "Luchar hasta el último ucraniano" es la expresión que utilizó para ilustrar esta situación trágica y polémica.
Interesante fue también su elogio a Donald Trump, a quien consideró el único líder occidental capaz de comprender las raíces del conflicto, haciendo mención a ciertos planes estadounidenses que habrían incluido garantías para minorías y libertades religiosas en Ucrania, propuestas que, según Lavrov, Bruselas “alteró” posteriormente. ¿Se trata de un análisis justo o de un intento por dividir el bloque occidental? La respuesta no es sencilla.
Perspectivas de paz y desgaste en EuropaLavrov sostiene que en Europa crece el reconocimiento de la "inutilidad" de prolongar la guerra, una señal clara del desgaste que sienten varias naciones ante la continuidad del conflicto. Esta afirmación evidencia la creciente fractura interna de Occidente en relación con su política hacia Ucrania.
Hacia un orden mundial multipolar y la denuncia del dólar como arma políticaQuizá uno de los puntos medulares de su discurso fue la insistencia en la inevitable transición hacia un mundo multipolar. Según Lavrov, la hegemonía estadounidense basada en el dólar está siendo cuestionada, transformando esta moneda en un "arma política" que impulsa a países de África, Asia y América Latina a buscar nuevas alternativas financieras.
Esta idea, aunque repetida en discursos rusos anteriores, en este contexto tiene un peso especial pues describe una aspiración por equilibrar las fuerzas globales y quebrar estructuras dominantes. No es un tema menor y, de alguna manera, abre la puerta a debates sobre justicia económica internacional y soberanía financiera.