El ministro alemán de Finanzas niega la responsabilidad del Gobierno en el escándalo de Wirecard

BERLÍN, 22 (DPA/EP)

El vicecanciller y ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, ha negado cualquier responsabilidad en el escándalo financiero de Wirecard, durante su intervención este jueves como testigo en la comisión de investigación del Bundestag o Cámara Baja del Parlamento.

«La responsabilidad de este fraude a gran escala no recae en el Gobierno federal», ha reiterado Scholz, que ha considerado que «en la empresa se operaba evidentemente con un alto nivel de actividad delictiva».

El proveedor de servicios de pago digital Wirecard admitió en junio de 2020 un agujero de 1.900 millones de euros en sus cuentas. Tras descubrirse el escándalo, Wirecard fue expulsada del selectivo bursátil Dax.

La Fiscalía de Múnich investiga a la compañía por «fraude comercial organizado» y estima que se podrían haber perdido más de 3.000 millones de euros.

Según el vicecanciller, los «fraudes» cometidos por Wirecard no se descubrieron a lo largo de once años porque la empresa auditora responsable no detectó ninguna irregularidad.

Cuando saltó el escándalo, llovieron las críticas sobre la autoridad de supervisión financiera Bafin y los auditores de Ernst & Young (EY). El caso Wirecard costó el puesto al presidente del Bafin, Felix Hufeld, y al director de Alemania de EY, Hubert Barth.

En este sentido, en su intervención, Scholz ha rechazado las acusaciones de que Bafin o el Ministerio de Hacienda hubieran mantenido una mano protectora sobre la empresa.

Sin embargo, ha admitido que la estructura de supervisión y control del Estado no estaba lo suficientemente bien equipada para hacer frente a semejantes casos. Así, ha apuntado a la importancia de aprender de ello, también porque muchos inversores fueron engañados y perdieron grandes sumas de dinero.

Scholz también ha hecho referencia a la reforma en curso de los procesos de auditorías. La reforma del organismo regulador financiero Bafin prevé emplear a más expertos en auditoría y análisis de balances, así como la creación de un grupo de trabajo de especialistas para intervenir rápidamente en casos sospechosos.

Asimismo, ha señalado que la tarea más importante ahora es recuperar la confianza perdida en Alemania como centro financiero.

El ministro alemán de Economía, Peter Altmaier, intervino el miércoles como testigo en la comisión de investigación del escándalo. Está previsto que este viernes lo haga la canciller, Angela Merkel.

Merkel ha sido convocada a testificar porque intervino a favor de Wirecard en un viaje a China, aunque en aquel momento ya había dudas sobre la integridad de la empresa, especialmente en la prensa.

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