EEUU actúa: Venezuela, fin de Maduro y crudo indefinido; aviso a Bogotá, La Habana, Moscú y Pekín
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Las últimas 24 horas han confirmado una dinámica que ya venía asomando: Estados Unidos ha decidido recuperar iniciativa estratégica a base de acción directa y control de palancas (energía, sanciones, mar, disuasión). Venezuela se convierte en el laboratorio más visible —no sólo por el fin de Maduro, sino por la pretensión de administrar el flujo de crudo “de forma indefinida”— y, por extensión, en el mensaje que reciben Bogotá, La Habana, Moscú y Pekín. |
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La contrapartida es evidente: cuando el músculo sustituye al procedimiento, el mundo entra en una fase de precedentes peligrosos. Lo que hoy se presenta como operación de “aplicación de sanciones” (cumplimiento coercitivo) puede mañana ser reinterpretado —por otros actores, con menos escrúpulos— como licencia para el atropello. Por eso el éxito táctico debe ir acompañado de un “day after” (día después) institucional: reglas, legitimidad y aliados. |
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Y mientras Occidente se debate entre firmeza y legalidad, el resto del tablero se mueve: Rusia escolta con submarino un petrolero perseguido por la Guardia Costera estadounidense; China arma expedientes comerciales sobre un químico clave para chips; e Irán reprime una protesta social que ya es la mayor ola de disenso en tres años. No es un mundo que se “gestione” con eslóganes, sino con poder —y con cabeza. |
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II. LAS 10 NOTICIAS MÁS IMPORTANTES DE LAS ÚLTIMAS 24 HORAS |
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1. Venezuela: Marco Rubio despliega un plan por fases y Washington anuncia control “indefinido” del petróleo |
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Estados Unidos ha puesto por escrito —y en boca de su secretario de Estado— un plan por etapas para Venezuela: estabilización inmediata, recuperación económica y transición política con calendario y arquitectura institucional, incluyendo amnistía condicionada (según los detalles difundidos en medios estadounidenses) y un paquete de ayuda y reconstrucción para “la Venezuela post-Maduro”. |
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En paralelo, un alto funcionario de la Administración Trump comunicó a Reuters que las ventas de crudo venezolano a EE. UU. comenzarán de inmediato, con un envío inicial aproximado de 30 a 50 millones de barriles, y que el esquema continuará indefinidamente, con alivio selectivo de sanciones para facilitar exportaciones que —según la propia información— antes se dirigían a China. |
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Aquí hay dos capas. La primera es moral y política: el chavismo —narcodictadura (narco-dictadura) en la práctica, y régimen depredador en los hechos— sólo se entiende desde la impunidad. Si se le corta el oxígeno financiero y se le desmonta el aparato coercitivo, la transición deja de ser un deseo y empieza a ser un escenario. Esa es la razón por la que el exilio venezolano —millones de personas— lo vive como un alivio histórico, por mucho que ciertas almas bellas pretendan dar lecciones desde el sofá europeo. |
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La segunda capa es estratégica: administrar el petróleo “indefinidamente” equivale a administrar soberanía de facto. Se puede defender como tutela transitoria para reconstruir instituciones y evitar la captura por mafias, pero sólo será sostenible si se acompasa con legitimidad interna, garantías de derechos, y un horizonte claro de devolución plena. Si no, se abre un frente perfecto para la propaganda antiamericana y para la reacción nacionalista regional, incluso entre gobiernos que hoy guardan silencio por pragmatismo. |
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2. Guerra de sanciones en el mar: EE. UU. incauta petroleros ligados a Venezuela; Rusia responde con escolta submarina |
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Reuters informó de la incautación por parte de EE. UU. de dos petroleros vinculados a Venezuela, incluido el Marinera (con bandera rusa), en el marco del endurecimiento para desmantelar la “shadow fleet” (flota en la sombra) de transporte de crudo sancionado y redirigir flujos que, en gran parte, iban a China. |
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En un giro aún más serio, Reuters detalló que Rusia desplegó el submarino Krasnoyarsk y otras unidades navales para escoltar al petrolero (descrito como vacío y envejecido) después de intentos estadounidenses de abordaje en diciembre, y que la Guardia Costera estadounidense llegó a seguirlo en el Atlántico Norte, a cientos de millas al sur de Islandia. |
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Desde Moscú, TASS encuadra la detención del Marinera como “piratería” y reproduce mensajes que equiparan la operación a robo bajo cobertura legal. |
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Esta es la fotografía de un mundo donde las sanciones dejan de ser papel y se convierten en geopolítica naval. Cuando una sanción pasa del despacho al puente de mando, el riesgo ya no es jurídico: es de incidente operativo (un error de cálculo, un tiro, una colisión, una escalada). Y si Rusia mete un submarino en la ecuación, está diciendo: “Esto no es Venezuela; esto soy yo”. |
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Al mismo tiempo, el mensaje disuasorio es potente: si EE. UU. puede interceptar, perseguir y confiscar, también puede cortar rutas de financiación de regímenes y redes criminales. Para quien crea que el Estado es un árbitro neutral y el crimen una desviación menor, esto sonará “excesivo”. Para quien entienda cómo se paga la corrupción y la represión, es una palanca real. Ahora bien: la eficacia exige disciplina. La fuerza sin marco acaba produciendo el efecto contrario: multiplica adhesiones al antiamericanismo y ofrece a China y Rusia el argumento perfecto de “doble rasero” (doble estándar). |
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3. Groenlandia: “compra” en discusión activa y Europa frente al espejo |
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La portavoz de la Casa Blanca confirmó que la “compra” de Groenlandia está en discusión activa y que Trump mantiene el objetivo, mientras el secretario de Estado Marco Rubio prepara contactos con autoridades danesas. |
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Reuters añadió que asesores de Trump han trabajado opciones para obtener Groenlandia, incluyendo mecanismos tipo COFA (Compact of Free Association, “pacto de libre asociación”) e incluso la posibilidad de usar la fuerza como opción sobre la mesa. |
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Le Monde describe la inquietud europea y recuerda que EE. UU. mantiene presencia militar en la isla —incluida la base de Pituffik— relevante para alerta de misiles y operaciones satelitales, y que, pese a la firmeza verbal europea, las opciones de disuasión frente a Washington son limitadas. |
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Aquí conviene separar las formas del fondo. Trump practica la negociación por “shock” (conmoción) y maximalismo: arranca alto para terminar donde le interesa. Eso no le convierte automáticamente en un villano imperial, pero sí obliga a Europa a hacer lo que lleva años posponiendo: tomarse en serio su propia seguridad, su control del Atlántico Norte y su presencia ártica. Si Europa quiere soberanía, tiene que pagarla. Y pagarla no es un lema: son capacidades, bases, vigilancia, inversión. |
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Y hay otra lectura más incómoda: Groenlandia no es sólo “territorio”. Es el Ártico como autopista emergente, es el control del flanco norte del Atlántico, es vigilancia frente a Rusia y China, es defensa antimisiles. Le Monde subraya justamente esa dimensión estratégica de Pituffik. |
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El desenlace más probable, si se impone la racionalidad, no es la anexión sino un acuerdo reforzado: más presencia estadounidense, más inversión occidental, más blindaje frente a penetración china, y una fórmula política que no rompa la cohesión OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Pero ojo: si Europa responde sólo con indignación moral y sin músculo, el precedente quedará escrito. |
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4. Irán: protestas, represión y estrategia del miedo del régimen |
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Reuters informa de protestas detonadas por el desplome de la moneda y el deterioro económico, con epicentro inicial en el Gran Bazar de Teherán, y expansión nacional. El jefe del poder judicial advirtió que no habrá “clemencia” para quienes —según él— “ayuden al enemigo”, acusando a EE. UU. e Israel de métodos “híbridos” (métodos combinados) para desestabilizar el país. |
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Según grupos de derechos citados por Reuters, hay decenas de muertos y miles de arrestos (con cifras diferentes entre organizaciones), y el oeste del país registra los episodios más violentos. Reuters también recoge la amenaza de Trump de acudir en ayuda de los manifestantes si las fuerzas de seguridad disparan contra ellos. |
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El régimen de Teherán siempre juega la misma carta: convertir el malestar social en “conspiración extranjera”. Es la coartada perfecta para disparar, encarcelar y torturar. Y es, además, un recordatorio de por qué Irán no es un actor “normalizable”: su política exterior es exportación de inestabilidad a través de proxies (interpuestos) y su política interior es represión sistemática. |
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La variable regional es obvia: cuando Irán se siente acorralado, tiende a externalizar tensión (subir el volumen en frentes indirectos). Por eso el seguimiento de estas protestas no es un asunto “doméstico”: es un termómetro de riesgo para el Golfo, para rutas energéticas y para la estabilidad de una zona donde un error se paga en dólares y en vidas. |
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5. Ucrania: ataques rusos contra infraestructura y más de un millón sin servicios básicos |
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Ucrania informó de reparaciones en curso para restablecer calefacción y agua a más de un millón de personas en Dnipropetrovsk tras ataques rusos a infraestructura crítica. Funcionarios citados por Reuters dijeron que el golpe dejó el suministro eléctrico “casi por completo” fuera de servicio en dos regiones del sureste. |
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Rusia mantiene su patrón: golpear lo civil para desgastar lo militar. Es terrorismo de infraestructura, con el invierno como arma. Y esto devuelve a Europa a su dilema permanente: o sostiene a Ucrania con continuidad —defensa aérea, energía, financiación— o acepta que la fuerza cambia fronteras y que el precio de la cobardía se paga después, en otro lugar, y más caro. |
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6. El último tratado nuclear EE. UU.-Rusia se acerca a su expiración |
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Reuters recuerda que el último gran tratado de control de armas nucleares entre Washington y Moscú está cerca de expirar, en un contexto de deterioro de relaciones y de suspensión de mecanismos de verificación e inspección. |
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El riesgo aquí no es sólo el número de ojivas; es la desaparición de la transparencia (verificación) que reduce malentendidos. Sin reglas, aumenta la incertidumbre; con incertidumbre, aumenta la tentación de “cubrirse” con más armas. Y con más armas, la estabilidad estratégica se convierte en un castillo de naipes. Europa —atlantista por interés y por convicción— debería empujar a que la conversación nuclear vuelva a existir, aunque sea mínima, porque el vacío lo llenan los halcones. |
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7. China abre investigación antidumping sobre un químico claves para semiconductores japoneses |
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El Ministerio de Comercio chino abrió una investigación antidumping sobre importaciones de diclorosilano desde Japón, un químico precursor usado en procesos de fabricación de chips. Reuters señala que llega un día después de un anuncio chino de prohibición de exportaciones de “doble uso” (uso dual) a Japón, en un clima bilateral deteriorado. |
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Pekín está perfeccionando la “weaponisation” (utilización como arma) del comercio tecnológico: donde no llega la fuerza militar, llega el expediente administrativo. Esto no es una disputa aduanera; es el lenguaje industrial de una pugna estratégica por la cadena de valor. Y es también una advertencia para Europa: si dependes de insumos críticos y no tienes redundancia, no tienes autonomía; tienes vulnerabilidad. |
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8. Yemen: fuga del líder separatista del sur y fractura abierta entre Arabia Saudí y Emiratos |
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La coalición liderada por Arabia Saudí afirmó que Aidarous al‑Zubaidi, jefe del Consejo de Transición del Sur (apoyado por Emiratos), huyó por mar, voló a Mogadiscio y aterrizó en un aeropuerto militar en Abu Dabi, bajo supervisión de oficiales emiratíes, según Reuters. El episodio agrava una disputa entre Riad y Abu Dabi en el marco del conflicto yemení contra los hutíes respaldados por Irán. |
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Cuando los aliados del Golfo se pelean, Teherán sonríe. La fractura saudí‑emiratí no sólo complica Yemen; debilita la arquitectura regional que contiene a los hutíes y, por extensión, la seguridad de rutas marítimas y energéticas. Además, exhibe un rasgo clásico del Oriente Medio: coaliciones “de oportunidad” (ad hoc) que duran lo que dura el interés. |
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9. Colombia: del choque a la distensión; Trump invita a Petro a la Casa Blanca |
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Reuters informa de que Trump dijo estar preparando una visita del presidente colombiano Gustavo Petro a la Casa Blanca tras una llamada “cordial”, pocos días después de amenazas de acción militar y de un periodo de sanciones y tensiones vinculadas a narcotráfico. |
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AP y Financial Times describen el giro como una distensión llamativa tras acusaciones previas y protestas, y señalan que Marco Rubio coordinaría el encuentro. |
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Esto es diplomacia de palanca: palo y zanahoria (coerción y conversación). Puede funcionar si el objetivo es reconducir cooperación antinarcóticos sin incendiar un aliado histórico. Pero también revela el riesgo de la teatralidad: si cada crisis empieza con una amenaza y termina con una foto, el resto del mundo aprende a esperar el “rebote” (reversión) y a tensar la cuerda. |
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10. Argentina y el “humor de mercado” en América Latina: repo de 3000M$ y expectativas tras el caso de Venezuela |
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El banco central argentino firmó un acuerdo REPO (repurchase agreement, “recompra”) de 3.000 millones de dólares con seis bancos internacionales para reforzar reservas antes de un pago de deuda cercano a 4.300 millones con vencimiento el 9 de enero, según Reuters. |
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Reuters también recoge que inversores han mostrado más apetito por activos latinoamericanos tras la intervención estadounidense en Venezuela y señales de apoyo a agendas pro‑mercado en la región, aunque con cautela por el riesgo de reacción política. |
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En América Latina, la política y el riesgo país bailan agarrados. Un Washington hiperactivo puede acelerar transiciones y reformas… o puede activar la vieja alergia soberanista y reactivar coaliciones populistas. Argentina, si quiere consolidar una senda liberal‑reformista, necesita lo esencial: estabilidad macro, reglas, y un Estado que no sea máquina de expolio. El dinero llega cuando huele a seriedad; huye cuando huele a relato. |
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III. RACK DE MEDIOS |
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Nota de transparencia: varias cabeceras de su lista tienen acceso automatizado restringido (robots.txt) o muro de pago fuerte en esta ventana. En esos casos, el rack se apoya en extractos visibles, en referencias cruzadas (por ejemplo, Reuters citando a otros medios) y en el ecosistema de cables (Reuters/AP/AFP) que domina gran parte de la cobertura internacional. |
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Estados Unidos y Reino Unido (ángulo político‑estratégico y energético) |
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Francia, Alemania e Italia (soberanía europea y transatlanticidad) |
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Rusia y China (narrativas de “piratería” y guerra económica) |
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Mundo árabe y Oriente Medio (Irán en el centro; Yemen como grieta regional) |
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Asia (China‑Japón y la industria como campo de batalla) |
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Europa del Este y Ucrania (guerra y resistencia) |
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América Latina (efecto dominó y soberanía) |
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Israel (mirada a Irán y a la seguridad regional) |
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Agencias (la columna vertebral del día) |
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IV. SEMÁFORO DE RIESGOS |
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V. COMENTARIO EDITORIAL |
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Hay días en los que la geopolítica se disfraza de debate académico y días —como hoy— en los que se presenta sin maquillaje: quien controla energía, rutas y sanciones, condiciona gobiernos. La operación venezolana, con todas sus aristas, tiene una consecuencia indiscutible: rompe el mito de la impunidad eterna del chavismo. Y conviene decirlo sin complejos: ese régimen no es una “anomalía exótica”, es una maquinaria mafiosa que expulsó a millones y convirtió un país rico en un páramo moral y material. La política exterior no es caridad; es defensa del interés y, cuando coincide, defensa de la libertad. |
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Ahora bien, el “día después” (day after) es el verdadero examen. La alegría del exilio —justa— no sustituye al plan institucional. La tentación de algunos sectores occidentales de reducirlo todo a “injerencia” es un disparate sentimental, pero la tentación contraria —creer que la fuerza lo arregla todo— es igual de peligrosa. Si EE. UU. pretende una tutela prolongada del petróleo, tendrá que demostrar que es para construir un Estado, no para administrar un botín. Y eso exige transparencia, rendición de cuentas y una hoja de ruta que termine en elecciones libres y economía de mercado con Estado del bienestar bien gestionado, no en una nueva dependencia con bandera distinta. |
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Groenlandia, por su parte, es el espejo europeo: la soberanía no es un sermón, es una factura. Europa necesita menos indignación performativa y más defensa real. Y necesita, sobre todo, no caer en el antiamericanismo automático: se puede ser atlantista y, a la vez, exigir respeto a la legalidad y a los aliados. Si Washington juega al maximalismo, Europa debe jugar a la seriedad: capacidades, presencia y negociación. Porque el Ártico no espera a nadie, y China y Rusia tampoco. |
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Y mientras tanto, Irán nos recuerda la verdad central de Oriente Medio: el problema no son los pueblos, sino los regímenes. Teherán reprime, acusa al “enemigo” y amenaza con impunidad. Hay que estar con los iraníes que salen a la calle, sin romanticismos y con realismo: la presión externa ayuda, sí, pero la clave será siempre el quiebre interno del aparato de coerción. Y eso, hoy, está lejos. |
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El mundo se está endureciendo. En ese mundo, el centrismo liberal —sensato, atlántico, europeísta— no es tibieza: es la única brújula que no se vende ni a los delirios identitarios ni a los caudillismos de uniforme. Firmeza, sí. Pero con reglas. Y, sobre todo, con una idea clara de victoria: no humillar al adversario, sino impedir que la fuerza y la mafia sean un modelo exportable. |