Renfe pide a Francia las mismas facilidades que SNCF ha tenido en España para empezar a operar

El Gobierno trabaja en una modificación de la ley para dotar a Adif de mayor autonomía para fijar los cánones

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

Renfe ha pedido al resto de países europeos que ofrezcan, en el marco de la liberalización ferroviaria en el continente, las mismas facilidades que España ha brindado a los operadores extranjeros para operar en el país, como a la francesa SNCF, que en dos semanas comenzará a operar entre Madrid y Barcelona bajo la marca Ouigo.

En unas jornadas sobre la liberalización ferroviaria organizadas por ‘El Economista’, el director general de Estrategia y Desarrollo de Renfe, Manel Villalante, ha incidido en la necesidad de que países como Francia ofrezcan una mínima reciprocidad en el proceso de entrada de otros operadores en la explotación de los trayectos de tren por el país.

«Pedimos a Francia, Alemania y el resto de países centroeuropeos que nos den un trato de reciprocidad, el mismo allí que el que les hemos dado en España, donde se ha logrado un sistema modélico tras los acuerdos alcanzados entre Gobierno y Adif», ha asegurado Villalante.

A parte de la inminente entrada en España de Ouigo, el próximo año entrará en operación Ilsa, un nuevo operador participado también al 45% por la compañía pública italiana y en un 55% por la española en Air Nostrum.

Sin embargo, Renfe no está todavía en ninguno de estos dos países. Su intención es operar y competir en el país galo con dos líneas de Alta Velocidad entre Lyon y las ciudades de Montpellier y Marsella, con el objetivo de operar después desde Lyon a París, al mismo tiempo que está inmersa en concursos convocados por las regiones francesas de Grand East y Haûts de France y estudia otras posibles licitaciones de cercanías en Francia y Alemania.

No obstante, el escenario es distinto. La red en España es un 30% superior a la de Francia y, sin embargo, solo cuenta con un tercio de los viajeros que tiene el país vecino. De ahí la necesidad urgente que hay en España de liberalizar la red para aprovechar las inversiones que se han ido ejecutando en las últimas décadas.

En este sentido, la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, ha puesto en valor el modelo de liberalización que se ha logrado en España, diciendo que será precisamente esto lo que reforzará al sector español para entrar, por ejemplo, en el «monopolio» que todavía hay en Francia.

REBAJA DE CÁNONES

El secretario de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Pedro Saura, encargado de inaugurar las jornadas, ha avanzado que en los próximos meses el Gobierno llevará al Congreso una modificación de la ley del sector ferroviario para dotar a Adif de la autonomía suficiente para determinar los cánones, que es el importe que cobra a los operadores por el uso de las vías.

Según Saura, esta reforma dotará de mayor certidumbre al sector y eliminará las barreras de entrada que todavía pudieran existir, unas actuaciones que se complementarán con las inversiones que el Gobierno ha planeado sobre el sector, como los 3.000 millones de euros incluidos en el plan de recuperación para los grandes corredores o los 300 millones para ampliar la capacidad de las estaciones madrileñas de Atocha y Chamartín, en Madrid, o La Sagrera, en Barcelona.

A las barreras de entrada se ha referido concretamente el consejero delegado de Eco Rail, Abelardo Carrillo, uno de los operadores que se quedaron fuera de la primera ronda de liberalización y que ha sacado pecho por ser el único operador privado de verdad y, además, de capital español.

«Estamos deseando poder operar. No tenemos ningún problema en superar todas las dificultades económicas que hagan falta, tenemos los certificados y perdimos por muy poco, porque no tenemos trenes. Estamos encantados de que a España vengan compañías nacionales extranjeras pero hace falta un cuarto operador», añadió.

De su lado, la directora general de Ouigo España, Hélène Valenzuela, ha constatado que los precios ya han empezado a bajar y que su compañía está «dinamitando» el modelo histórico, logrando producir sin sobrecostes y trasladando ese factor al mercado.

El consejero delegado de Ilsa, Fabrizio Favara, ha avanzado que en el segundo semestre del año realizará sus primeras pruebas en vía y ha apuntado a la necesidad de «clarificar las reglas del juego», con la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) como árbitro.

Precisamente la presidenta del regulador, Cani Fernández, ha sido la encargada de clausurar la jornada adelantando que los próximos años serán muy interesantes por las expectativas de crecimiento que se prevén en el sector, de cara al papel clave que juega en la transición ecológica.

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