Roldán (AEB) critica que la CNMC haga público el expediente a los bancos: “El daño es irreparable”

SANTANDER, 24 (EUROPA PRESS)

El presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, se ha mostrado “tremendamente incómodo” con que las autoridades de Competencia hagan pública la apertura de expedientes sancionadores, pues independientemente del resultado “el daño reputacional es irreparable”.

Así lo ha señalado durante el seminario ‘La economía de la pandemia’ organizado por APIE y BBVA en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, tras ser preguntado por el expediente sancionador que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto a cuatro entidades financieras por la gestión de los créditos ICO.

El presidente de la patronal ha puesto en valor que la banca ha realizado más de un millón de operaciones con aval público, en circunstancias extraordinarias y en muy pocos meses, y se ha mostrado seguro de que las entidades que están bajo el paraguas de la AEB, como son Santander y Sabadell, “lo han hecho bien”, más allá de casos puntuales. “Estoy seguro de que los bancos han actuado bien y que así se demostrará”, ha sostenido.

El presidente de la patronal ha aprovechado para hacer una reflexión sobre que en el ámbito de competencia se haga pública la apertura de un expediente sancionador, un asunto que, como regulador que ha sido, le hace sentir “tremendamente incómodo”, pues independientemente del resultado de la investigación se produce un daño reputacional que es “irrecuperable”.

“Le estás haciendo un daño al administrado que no vas a poder resarcir pase lo que pase. Cuando en el pasado me he enfrentado a este tipo de situaciones, siempre he sido partidario de mantener la discreción en la apertura de expedientes. Sé que en el ámbito de la competencia no es así y probablemente existirán unos motivos para que no sea así, pero es verdad que ese daño reputacional es irrecuperable”, ha reflexionado.

DESBLOQUEAR LAS FUSIONES TRANSFRONTERIZAS

Por otro lado, el presidente de la AEB ha apuntado durante su intervención que las fusiones son “una buena manera, aunque no la única”, de que las entidades ganen eficiencia y rentabilidad en un entorno muy competitivo.

“Me gustaría poner el acento en que quizá ahora es el momento de pensar en la escala europea, más que en la escala nacional, y en este sentido las autoridades europeas tienen que hacer una reflexión de por qué no se están produciendo fusiones transfronterizas”, ha apostillado.

En su opinión, este tipo de operaciones de consolidación entre entidades de distintos países no se producen porque las sinergias no son relevantes, precisamente por la inexistencia de una verdadera unión bancaria y porque sigue habiendo unos costes regulatorios ligados a elementos nacionales.

“Me gustaría pensar que seremos capaces de desbloquear las fusiones transfronterizas en los próximos años”, ha asegurado.

ARBITRAJE REGULATORIO

El presidente de la AEB ha incidido en el desequilibrio competitivo entre operadores en el “nuevo mundo financiero”, en el que los bancos deben compartir sus datos con los nuevos operadores de pago pero las bigtech no están obligadas a hacerlo.

Roldán ha afirmado que la mayor injusticia no es el desequilibrio competitivo, sino el impacto que tiene en la supervisión del sistema financiero en su conjunto.

Según ha puesto de manifiesto, la reforma regulatoria derivada de la crisis financiera ha multiplicado por tres los requerimientos de capital de los bancos y hasta por diez en determinadas carteras. “Por tanto, el incentivo al arbitraje regulatorio se ha incrementado por tres. Si añadimos el coste de una supervisión muy estricta, sin duda resulta muy atractivo escabullirse de los rigores regulatorios”, ha alertado.

Así, ha advertido de que existen instituciones financieras no bancarias que no están sometidas a misma regulación y supervisión que los bancos y ha reclamado una reflexión sobre la arquitectura de la regulación. “De poco sirven regulaciones rigurosas y prolijas del sector bancario si la actividad la llevan a cabo operadores sometidos a una menor exigencia regulatoria o una supervisión lejana o, directamente, inexistente”, ha asegurado.

Según ha alertado, el desplazamiento de actividad bancaria a una parte del sistema financiero menos conocida y peor regulada y supervisada puede estar aumentando los riesgos para la estabilidad financiera, e “incluso la probabilidad de que exista otra crisis sistémica debido a la existencia de pseudobancos”.

((HABRÁ AMPLIACIÓN))

noticias relacionadas.

- Publicidad -

negocios en tu e-mail

date de alta en nuestro boletín diario de actualidad de negocios:

top stories.