El Dow Jones roza los 53.000 puntos tras ganar 1.024 en cuatro sesiones
El índice industrial cerró en récord antes del festivo del 4 de julio, impulsado por la rotación hacia valores defensivos, el alivio en tipos y el castigo a parte de la inteligencia artificial.
El Dow Jones Industrial Average cerró la semana abreviada del 29 de junio al 3 de julio con una señal inequívoca: Wall Street no ha perdido el apetito por el riesgo, pero sí ha cambiado de caballo. El índice industrial pasó de 51.876,11 puntos el viernes anterior a 52.900,07 puntos el jueves 2 de julio, un avance de 1.023,96 puntos, equivalente a casi un 2%. El viernes 3 no hubo negociación por la observancia del Día de la Independencia en Estados Unidos, según el calendario oficial de la NYSE.
Récord antes del parón
El dato central es contundente: el Dow cerró el jueves en 52.900,07 puntos, con una subida diaria de 594,83 puntos, el 1,14%, y marcó un nuevo máximo histórico a las puertas de los 53.000 puntos. El lunes 29 ya había superado por primera vez los 52.000 puntos al cierre, hasta 52.182,74, tras sumar 306,63 puntos.
La secuencia fue casi limpia. El lunes ganó 306,63 puntos; el martes añadió 136,46, hasta 52.319,20; el miércoles apenas cedió 13,96 puntos, hasta 52.305,24; y el jueves se disparó otros 594,83 puntos. En balance, no hubo caída semanal: sólo una pausa mínima el 1 de julio.
La caída que no cambió la tendencia
La única sesión negativa fue la del miércoles. El retroceso fue casi simbólico: 13,96 puntos, un 0,03%. Lo relevante no fue la caída, sino que el mercado no rompió el soporte psicológico creado tras el salto por encima de los 52.000 puntos. Este hecho revela una presión compradora todavía sólida en los grandes valores industriales, financieros, sanitarios y de consumo.
El contraste con el Nasdaq resulta significativo. Mientras parte de la tecnología sufrió ventas por dudas sobre valoración en inteligencia artificial, el Dow se benefició de la rotación hacia compañías más maduras y con beneficios previsibles.
Qué ha movido al Dow Jones
El primer motor fue el alivio en los tipos. El dato de empleo de junio mostró una creación de puestos más lenta de lo previsto, lo que redujo el miedo a nuevas subidas de la Reserva Federal. El mercado interpretó esa debilidad laboral como una válvula de escape para las valoraciones de bolsa. El segundo factor fue el petróleo: el crudo se estabilizó por debajo de los niveles de tensión de semanas anteriores pese al conflicto con Irán, reduciendo presión sobre costes empresariales.
El tercer elemento fue la rotación sectorial. Según Investors Business Daily, Apple, Nike y Visa lideraron el Dow durante la semana, con avances próximos al 8%, mientras que los chips y parte del universo IA sufrieron ventas.
El peso de la inteligencia artificial
La inteligencia artificial sigue siendo el gran eje de mercado, pero ya no actúa de forma homogénea. El lunes y el martes ayudó al rebote general, después de varias sesiones de volatilidad. Sin embargo, al cierre de la semana el dinero empezó a discriminar: software, salud, consumo y bancos ganaron atractivo frente a semiconductores más exigentes en valoración.
Lo más grave para los alcistas sería que esa rotación dejara de ser ordenada. De momento, no ha ocurrido. El Dow ha absorbido la salida parcial de valores tecnológicos con entradas en compañías de mayor estabilidad.
Qué se espera para mañana, 6 de julio
Wall Street reabre el lunes 6 de julio en horario normal tras permanecer cerrado el viernes 3 por el festivo. La referencia inmediata serán los futuros: el Dow apuntaba prácticamente plano, con una caída marginal de 21 puntos, el 0,04%, mientras el S&P 500 y el Nasdaq mostraban mejor tono en la negociación previa al descanso.
El diagnóstico es claro: si no hay deterioro en bonos ni petróleo, el Dow puede intentar atacar los 53.000 puntos. Sin embargo, tras cuatro sesiones de subida neta y máximos históricos, también aumenta el riesgo de toma de beneficios.
Los datos que vigilará el mercado
La semana del 6 al 10 de julio llega con una agenda macro moderada, pero relevante. El lunes se publican los PMI de servicios; el miércoles llegarán las actas de la Reserva Federal; y el jueves, las peticiones semanales de subsidio por desempleo. Las actas serán especialmente sensibles porque pueden aclarar si la Fed mantiene una postura restrictiva o abre la puerta a una política menos dura.
Para el Dow, el punto decisivo no será sólo superar los 53.000 puntos, sino hacerlo con volumen y sin depender de uno o dos valores. La consecuencia es clara: el mercado entra en julio con máximos, pero también con una exigencia mayor. En Wall Street, cuando el precio descuenta perfección, cualquier dato mediocre puede pesar más que una buena noticia.