Amazon dispara su beneficio un 243% impulsada por Anthropic
La compañía factura 200.600 millones de dólares, acelera AWS al 37% y eleva su apuesta por la inteligencia artificial, aunque el extraordinario beneficio esconde un fuerte componente contable.
Amazon cerró el segundo trimestre de 2026 con 200.600 millones de dólares de ingresos, un 20% más que un año antes y por encima de las previsiones de Wall Street. Sin embargo, el dato que realmente altera la fotografía financiera del grupo es otro: el beneficio neto alcanzó los 62.600 millones, un salto del 243%.
La cifra no procede únicamente del comercio electrónico ni del negocio en la nube. Buena parte del resultado responde a una ganancia no operativa de 53.400 millones, vinculada principalmente a la revalorización de la participación de Amazon en Anthropic. El mercado celebró inicialmente las cuentas con fuertes avances en la negociación posterior al cierre, pero el diagnóstico exige separar crecimiento estructural y efecto contable.
AWS recupera la velocidad
Amazon Web Services ingresó 42.200 millones de dólares, un 37% más interanual y su mayor ritmo de crecimiento en 18 trimestres. La división ya opera con una facturación anualizada cercana a los 169.000 millones.
El avance resulta especialmente relevante porque AWS es el verdadero motor de rentabilidad del grupo. Su beneficio operativo creció desde 10.200 millones hasta 16.600 millones, alrededor de un 63%, y representó más del 60% del resultado operativo total. La consecuencia es clara: Amazon vuelve a ganar tracción en la carrera de la nube tras varios ejercicios de presión competitiva.
El efecto Anthropic
El beneficio por acción diluido se elevó hasta 5,75 dólares, frente a los 1,68 dólares del mismo trimestre de 2025. No obstante, comparar ambas cifras sin matices ofrecería una imagen distorsionada.
La inversión en Anthropic generó la mayor parte de los 53.400 millones de ingresos extraordinarios contabilizados durante el trimestre.
El beneficio operativo, una referencia más vinculada al funcionamiento ordinario, aumentó un 43%, hasta 27.500 millones. Es un crecimiento sólido, aunque muy inferior al 243% registrado por el resultado neto. Lo más grave para cualquier análisis apresurado sería interpretar toda la mejora como beneficio recurrente.
La inteligencia artificial factura
Andy Jassy aseguró que tanto el negocio de inteligencia artificial como el de chips propios han superado individualmente un ritmo anualizado de 25.000 millones de dólares. Amazon comienza así a monetizar una estrategia basada en centros de datos, modelos fundacionales y procesadores diseñados internamente.
Este hecho revela un cambio de escala. La IA ya no aparece únicamente como una promesa tecnológica, sino como una fuente creciente de contratos empresariales. La aceleración de AWS indica que las compañías están trasladando cargas de trabajo, entrenamiento de modelos y aplicaciones generativas hacia infraestructuras capaces de absorber un consumo computacional cada vez mayor.
El coste de crecer
El contraste aparece en la caja. El flujo de caja libre acumulado durante los últimos doce meses pasó de una entrada de 18.200 millones a una salida de 7.600 millones de dólares, presionado por las inversiones en infraestructura y equipos tecnológicos.
Amazon prevé elevar su gasto de capital anual hasta unos 220.000 millones, después de ampliar en 20.000 millones su planificación previa. La magnitud refleja tanto la confianza de la dirección como el riesgo financiero: construir capacidad para IA exige desembolsos inmediatos, mientras los retornos dependerán de una demanda que deberá mantenerse durante años.
El comercio electrónico resiste
El negocio tradicional tampoco se ha detenido. Las ventas en Norteamérica aumentaron un 16%, hasta 116.200 millones de dólares, mientras el área internacional avanzó un 15%, hasta 42.200 millones.
Además, la publicidad creció un 26% y Amazon volvió a registrar máximos de velocidad en las entregas Prime. Más del 40% adicional de productos llegó el mismo día o durante la noche en comparación con el año anterior. Esta combinación de logística, publicidad y suscripciones permite que el ecosistema minorista siga financiando parte de la expansión tecnológica.
Una previsión prudente
Para el tercer trimestre, Amazon anticipa ingresos de entre 197.000 y 202.000 millones de dólares. El extremo superior quedaría ligeramente por debajo de algunas previsiones del mercado, cercanas a 204.000 millones.
El mensaje, por tanto, combina fortaleza y cautela. AWS vuelve a acelerar, el comercio mantiene crecimientos de doble dígito y la IA empieza a alcanzar una dimensión material. Sin embargo, la compañía deberá demostrar que el volumen de inversión puede traducirse en caja recurrente y que el extraordinario beneficio de este trimestre no oculta una rentabilidad ordinaria menos espectacular.
La nueva valoración de Amazon
La reacción bursátil confirma que los inversores conceden mayor peso al crecimiento de AWS que al deterioro del flujo de caja libre. Las acciones llegaron a avanzar entre un 6% y un 9% fuera del horario regular, según las distintas referencias del mercado.
El diagnóstico es inequívoco: Amazon ha recuperado velocidad precisamente en el negocio que sostiene sus márgenes. Pero su próxima prueba no será superar otra previsión trimestral. Será justificar una apuesta inversora de más de 200.000 millones anuales sin que la carrera por la inteligencia artificial erosione durante demasiado tiempo la generación de efectivo.