Energía | Gran operación del sector eléctrico en México

Cox niega una ampliación de capital mientras cierra la compra de los activos de Iberdrola en México por 4.200 millones

COX desmiente una ampliación de capital

Cox avanza en la compra de los activos de Iberdrola en México por 4.200 millones de dólares. La operación le permitirá controlar 15 centrales eléctricas y convertirse en uno de los mayores productores del país.

El grupo energético español Cox ABG Group, S.A. ha iniciado la cuenta atrás para cerrar una operación clave para su crecimiento internacional: la compra de los activos de Iberdrola, S.A. en México por 4.200 millones de dólares (unos 3.600 millones de euros).

La transacción permitirá a la compañía convertirse en uno de los principales actores del sector energético mexicano, ya que pasará a controlar 15 centrales eléctricas con una potencia instalada superior a los 2.600 megavatios. Con esta capacidad, la empresa se situará como el quinto mayor productor de energía del país y el primer suministrador con una cuota de mercado cercana al 25%.

La operación supone un salto de escala enorme para la compañía presidida por Enrique Riquelme, cuya capitalización bursátil ronda actualmente los 810 millones de euros.

Una operación “transformacional” para Cox

Desde la propia compañía se ha definido esta adquisición como una operación “transformacional”, ya que multiplicará su tamaño y presencia internacional.

El acuerdo prevé que Cox abone alrededor de 3.100 millones de euros una vez descontada la deuda asociada, cantidad que irá destinada a la filial de Iberdrola que agrupa los activos energéticos del grupo en México.

Para financiar la compra, la empresa ha diseñado una compleja estructura financiera que combina financiación bancaria, capital propio e instrumentos híbridos.

Entre los principales pilares del plan financiero destacan:

  • Un crédito puente de 2.300 millones de euros ya firmado con un sindicato bancario internacional.

  • Aportaciones de capital de inversores institucionales.

  • Recursos propios de la compañía.

Los bancos detrás de la financiación

Para garantizar la liquidez necesaria para la operación, Cox ha contado con un amplio grupo de entidades financieras internacionales.

Entre los bancos que participan en la financiación figuran:

  • Citigroup

  • Barclays

  • Banco Bilbao Vizcaya Argentaria

  • Deutsche Bank

  • Goldman Sachs

  • Banco Santander

  • Scotiabank

El préstamo sindicado alcanza 2.650 millones de dólares (unos 2.300 millones de euros) y tiene inicialmente una duración de dos años, aunque el objetivo de la compañía es refinanciarlo posteriormente con vencimientos a largo plazo, de hasta diez años o más, mediante deuda senior o emisiones de bonos.

Participación de inversores institucionales

La parte restante de la financiación, unos 800 millones de euros, se cubrirá mediante capital aportado por distintos inversores.

Entre ellos destaca la gestora alemana Allianz Global Investors, que aportará aproximadamente la mitad de esa cantidad.

El resto procederá de:

  • una firma de capital privado con la que Cox mantiene negociaciones,

  • Recursos propios de la compañía.

La estructura de la operación contempla la entrada de estos inversores mediante acciones preferentes con derecho a dividendo pero sin derechos políticos, lo que permitirá reforzar la financiación sin alterar el control accionarial.

Cox desmiente una ampliación de capital

Pese a las informaciones publicadas en algunos medios sobre una posible ampliación de capital para financiar la adquisición, la compañía ha emitido una comunicación oficial en la que niega que esta opción esté sobre la mesa.

Según indicó la empresa en una comunicación remitida al mercado, “la Sociedad desmiente que esté prevista la ejecución de un aumento de capital ni a los efectos de financiar la adquisición […] ni para cualquier otra finalidad”.

La compañía añadió que la operación se cerrará siguiendo la estructura financiera ya presentada previamente a los inversores, basada en financiación bancaria sindicada y aportaciones de capital e instrumentos híbridos, sin contemplar una ampliación de capital como parte del plan financiero

Asimismo, Cox señaló que comunicará al mercado el cierre definitivo de la operación cuando se produzca.

Un salto estratégico tras la compra de activos de Abengoa

El crecimiento de Cox en los últimos años ha estado marcado por una agresiva estrategia de adquisiciones.

El gran salto llegó en abril de 2023, cuando la empresa adquirió una treintena de sociedades de Abengoa, S.A. que se encontraban en concurso de acreedores.

Esos activos fueron integrados en Cox Energy, filial que cotiza en BME Growth desde julio de 2023 y que actualmente cuenta con una capitalización bursátil cercana a los 240 millones de euros.

Según los documentos presentados entonces, los activos procedentes de Abengoa representaban más del 90% de los ingresos y activos del grupo a cierre de 2023.

Impacto financiero de la operación

En términos financieros, Cox ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años.

En 2023, la compañía registró:

  • Ingresos de 581 millones de euros

  • EBITDA de 103 millones

  • Beneficio neto de 36,5 millones

Un año después, el grupo prácticamente duplicó su tamaño:

  • Ingresos de 1.140 millones de euros

  • EBITDA de 225 millones

  • Beneficio neto de 69 millones

Sin embargo, el verdadero salto podría llegar tras la integración de los activos mexicanos de Iberdrola.

Según las estimaciones de la propia compañía, si esos activos ya estuvieran consolidados en el perímetro del grupo, el resultado sería:

  • Ingresos de 2.551 millones de euros

  • EBITDA de 786 millones de euros

Esto supondría multiplicar por dos los ingresos y por más de tres el EBITDA respecto a las cifras actuales.

Además, el flujo de caja operativo alcanzaría los 592 millones de euros, aproximadamente cuatro veces más que el nivel actual.

México, mercado clave para el crecimiento

La operación se produce en un momento clave para el sector energético mexicano, actualmente liderado por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Si finalmente se completa la adquisición, Cox se convertirá en uno de los mayores operadores privados del sistema eléctrico mexicano, consolidando su presencia en uno de los mercados energéticos más relevantes de América Latina.

Para la compañía, el cierre de la operación supondría un cambio estructural en su tamaño, capacidad de generación y proyección internacional, situándola entre los nuevos actores relevantes del sector energético global.