España Mejor impulsa el turismo como palanca de cohesión social
El turismo aporta ya el 13% del PIB español y sostiene cerca de 3 millones de empleos, pero España Mejor quiere que esa fortaleza deje de medirse solo por llegadas, gasto o récords de ocupación. La organización de la sociedad civil ha registrado en el Congreso la propuesta “Un turismo a favor del cambio”, un documento que plantea una actualización profunda del modelo turístico español. El objetivo es claro: que el sector no solo genere riqueza, sino también mejores ciudades, más oportunidades rurales, empleo más estable y una convivencia más equilibrada.
Un motor que mira más allá del volumen
España parte de una posición privilegiada. Es una de las grandes potencias turísticas del mundo y ha construido durante décadas una marca internacional asociada a clima, cultura, gastronomía, patrimonio y hospitalidad. Sin embargo, el nuevo debate ya no gira únicamente en torno a cuántos turistas llegan, sino a qué valor dejan, cómo se distribuye y qué impacto tiene en los residentes.
La propuesta de España Mejor se sitúa precisamente en ese punto. Defiende que el turismo debe evolucionar hacia un modelo de calidad, sostenibilidad y retorno social, capaz de reforzar la cohesión territorial y prestigiar aún más la imagen del país. La idea de fondo es ambiciosa: transformar un sector ya decisivo en una herramienta de modernización económica y social.
Fiscalidad con retorno visible
Uno de los ejes centrales del documento es una fiscalidad turística inteligente. España Mejor plantea armonizar las actuales ecotasas o impuestos a las estancias turísticas en una figura sencilla, finalista y modulable por las comunidades autónomas.
La clave está en que la recaudación tenga un destino visible. Es decir, que sirva para mejorar servicios públicos, renovar espacios urbanos, reforzar infraestructuras ambientales y reinvertir en el propio sector. Este enfoque permitiría que los destinos con más presión turística dispongan de recursos adicionales y que el ciudadano perciba de forma directa los beneficios del turismo. No se trata de penalizar la actividad, sino de ordenar su éxito.
Regeneración urbana sin expulsar vecinos
La propuesta también aborda uno de los asuntos más sensibles: la convivencia entre turismo y vivienda. España Mejor defiende que el turismo puede revitalizar barrios, recuperar espacios degradados y elevar la calidad del entorno urbano, pero no debe convertirse en un factor de expulsión residencial.
Por ello, plantea medidas más estrictas frente a las viviendas de uso turístico en zonas tensionadas y apuesta por una transición hacia modelos de explotación profesional en edificios completos. También propone combatir la oferta irregular y destinar parte de la recaudación turística a planes de regeneración urbana. El mensaje es nítido: sí a mejorar los destinos, no a deteriorar la vida cotidiana de quienes los habitan.
Sostenibilidad como ventaja competitiva
El documento sitúa la sostenibilidad medioambiental en el centro del modelo. Entre sus medidas figuran incentivos para que hoteles, apartamentos y establecimientos turísticos inviertan en eficiencia energética, ahorro de agua, tratamiento de residuos y economía circular.
La propuesta va más allá de la gestión interna de las empresas. También plantea destinar recursos fiscales a infraestructuras ambientales y a la mejora de entornos naturales y semiurbanos. Además, incorpora una apuesta por el turismo de naturaleza respetuoso, la educación medioambiental y la movilidad sostenible. En este punto destaca la referencia al combustible sostenible de aviación, el SAF, donde España podría aspirar a convertirse en un país puntero si combina industria, innovación y política energética.
Tecnología para ordenar mejor la demanda
Otro bloque decisivo es la innovación. España Mejor propone utilizar datos, inteligencia artificial y herramientas digitales para anticipar flujos turísticos, reducir saturaciones y mejorar la experiencia del visitante. Esta visión resulta especialmente relevante en un país donde algunos destinos concentran una presión elevada durante pocos meses del año.
El potencial es amplio: pequeñas empresas, autónomos, artesanos y comercios locales podrían integrarse mejor en plataformas turísticas interoperables, ganando visibilidad frente a grandes operadores. La organización también defiende impulsar una industria española de tecnología turística capaz de exportar soluciones propias. El turismo dejaría así de ser solo un sector usuario de tecnología para convertirse también en productor de innovación.
Empleo de calidad y talento profesional
Con cerca de 3 millones de puestos de trabajo, el turismo es una pieza esencial del mercado laboral español. España Mejor subraya la necesidad de prestigiar sus profesiones, mejorar las condiciones laborales y elevar los niveles de formación sin destruir la flexibilidad que exige la actividad.
La propuesta apuesta por itinerarios profesionales estables, colaboración entre empresas, administraciones y centros formativos, y una mayor profesionalización en todos los niveles. Este enfoque puede tener un impacto especialmente positivo en jóvenes, trabajadores estacionales y territorios donde el turismo es una de las principales vías de empleo. Un turismo de más calidad exige también empleos de más calidad.
Cultura, comercio local y mundo rural
La iniciativa incorpora medidas para reforzar el vínculo entre turismo, cultura, comercio de proximidad y medio rural. Entre ellas, la creación de sellos de calidad nacionales más reconocibles para el usuario y la integración de pequeños operadores en nuevas plataformas digitales.
El turismo puede ser una herramienta de conservación y difusión del patrimonio material e inmaterial. También puede ayudar a dinamizar municipios rurales, desestacionalizar la demanda y ampliar el mapa de oportunidades más allá de los grandes destinos consolidados. El contraste es relevante: frente a un turismo concentrado en pocos enclaves, España Mejor propone una red más equilibrada, diversa y conectada con la identidad local.
Participación ciudadana y convivencia
La propuesta culmina con una idea de gran alcance: el residente debe participar en la política turística. España Mejor plantea foros estables de diálogo multisectorial, consejos ciudadanos elegidos por sorteo cívico, herramientas digitales de participación y presupuestos participativos vinculados a parte de la recaudación fiscal turística.
También propone bonos turísticos para residentes, orientados a destinos emergentes, desestacionalización y prácticas sostenibles. Es una forma de evitar que quienes viven en los territorios turísticos queden al margen de sus beneficios. Como resume José Miguel Moreno, coordinador de los Grupos de Trabajo de España Mejor, “la apuesta por un turismo de calidad” es la vía más compatible con la convivencia, la autenticidad y la protección del patrimonio.