Escalada energética por el conflicto en Oriente Próximo

El gas se dispara un 50% y el petróleo sube un 8%: impacto en Repsol y energéticas del IBEX 35

La escalada del conflicto en Oriente Próximo dispara el gas un 50% y el petróleo cerca del 9%, impactando en los mercados y en empresas del IBEX 35 como Repsol o IAG mientras España insiste en la diversificación energética.
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El incremento de precios del gas y petróleo impulsa a Repsol y Naturgy en el IBEX35.

La escalada del conflicto en Oriente Próximo ha provocado un fuerte terremoto en los mercados energéticos internacionales, con el precio del gas disparándose cerca de un 50% en Europa y el petróleo subiendo alrededor de un 9%. El repunte se produce después de que se intensificaran los ataques en la región y se produjeran interrupciones en infraestructuras energéticas clave, lo que ha generado temor a una nueva crisis energética global.

Uno de los factores que más ha inquietado a los mercados ha sido la decisión de QatarEnergy de detener parte de su producción de gas natural licuado (GNL) tras ataques contra instalaciones energéticas en Qatar. Este movimiento implica la pérdida de cerca del 20% del suministro mundial de GNL, en un momento en el que Europa todavía se está recuperando del shock energético provocado por el recorte del gas ruso en 2022.

La tensión en el mercado energético ya se está trasladando a las bolsas internacionales y al IBEX 35, donde las compañías energéticas y petroleras reaccionan ante un escenario de mayor volatilidad en el precio de las materias primas.

El gas europeo se dispara ante el temor a una nueva crisis energética

El impacto más inmediato se ha producido en el mercado del gas. El índice de referencia europeo TTF se disparó casi un 50% hasta los 47,80 euros por megavatio hora, lo que supone el mayor movimiento diario en más de cuatro años.

La subida refleja el temor de los operadores a que la interrupción de la producción de gas en Qatar se prolongue, lo que podría reducir significativamente el suministro global. Qatar es uno de los principales exportadores mundiales de gas natural licuado, por lo que cualquier interrupción en su producción tiene consecuencias directas en el equilibrio del mercado energético internacional.

Los analistas advierten de que una pérdida prolongada de suministro desde Oriente Próximo podría alcanzar los 120.000 millones de metros cúbicos al año, una cifra superior al volumen que Europa perdió cuando Rusia cerró gran parte de los gasoductos tras la invasión de Ucrania en 2022.

Este escenario preocupa especialmente a Europa, que aún mantiene niveles de almacenamiento de gas relativamente bajos tras el invierno y depende en gran medida de las importaciones de GNL para garantizar su suministro energético.

El petróleo sube por el riesgo en el estrecho de Ormuz

La tensión también se ha trasladado al mercado petrolero. El precio del crudo Brent, referencia en Europa, llegó a subir más de un 7% y superó los 78 dólares por barril, impulsado por los temores a interrupciones en el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial.

Por este corredor marítimo circula aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural licuado que consume el mundo, lo que lo convierte en una infraestructura crítica para el suministro energético global.

La tensión ha aumentado después de que varios buques fueran atacados y las aseguradoras comenzaran a retirar coberturas en la zona, lo que ha provocado que petroleros y buques metaneros permanezcan detenidos en la entrada del estrecho.

Además, Arabia Saudí decidió cerrar la refinería de Ras Tanura tras un ataque, lo que incrementa aún más la presión sobre el mercado energético internacional.

Repsol y otras energéticas españolas ante el impacto del mercado energético

La subida del petróleo ha tenido un impacto directo en las compañías energéticas españolas cotizadas en el IBEX 35, especialmente en Repsol, una de las empresas más sensibles a la evolución del precio del crudo.

Las acciones de Repsol llegaron a subir más de un 4% en Bolsa a media sesión, impulsadas por el aumento del precio del petróleo y la expectativa de mayores ingresos en su negocio de exploración y producción.

La compañía mantiene presencia internacional en numerosos mercados energéticos, lo que hace que los inversores sigan de cerca el impacto que el conflicto en Oriente Próximo podría tener en el suministro global de petróleo y gas.

Otras empresas energéticas españolas también siguen con atención la evolución del mercado. Compañías como Naturgy, Iberdrola o Endesa operan en mercados energéticos internacionales y pueden verse afectadas indirectamente por la volatilidad de los precios del gas y del petróleo.

En este contexto, Naturgy ha aclarado a Negocios TV que actualmente no importa gas procedente de Qatar, pese a que el país es uno de los principales exportadores mundiales de gas natural licuado.

No obstante, la tensión en los mercados globales del GNL puede afectar indirectamente a los precios en Europa, ya que la reducción del suministro mundial obliga a compradores europeos y asiáticos a competir por los cargamentos disponibles.

España llama a la calma sobre el suministro energético

A pesar de la volatilidad en los mercados energéticos, el Gobierno español ha trasladado un mensaje de tranquilidad sobre el suministro nacional.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, aseguró que solo el 5% del petróleo y el 2% del gas que consume España pasan por el estrecho de Ormuz, lo que reduce el impacto directo que podría tener una interrupción del tráfico marítimo en la zona.

Según explicó, el sistema energético español cuenta con un suministro ampliamente diversificado, apoyado en múltiples proveedores internacionales y en una de las mayores capacidades de regasificación de Europa.

Aun así, el Gobierno reconoce que la crisis actual demuestra la vulnerabilidad que supone la dependencia energética exterior, por lo que considera necesario acelerar la transición hacia energías renovables y la electrificación de la economía.

Caídas en bolsas y refugio en el oro

El conflicto también ha sacudido los mercados financieros globales. El índice Stoxx Europe 600 cayó alrededor de un 1,3%, arrastrado por descensos en aerolíneas y empresas turísticas.

En Estados Unidos, los futuros del S&P 500 anticipaban una apertura a la baja, mientras los inversores buscaban refugio en activos considerados seguros.

El precio del oro subió un 2,4%, reflejando el aumento de la incertidumbre en los mercados ante la posibilidad de una nueva crisis energética global derivada de la guerra en Oriente Próximo.

Los analistas coinciden en que la evolución del suministro energético en el Golfo Pérsico será clave para determinar el impacto económico global del conflicto, especialmente si las interrupciones en la producción de gas o el tránsito por el estrecho de Ormuz se prolongan en el tiempo.

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