Mercados | Apuestas bajistas contra la deuda tecnológica

Goldman Sachs impulsa apuestas contra préstamos de software por la IA

La banca de inversión busca nuevas formas de facilitar a los hedge funds posiciones bajistas en el mercado de préstamos apalancados, en medio del creciente temor a que la inteligencia artificial altere el modelo de negocio de muchas compañías tecnológicas.
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Goldman Sachs propone una estrategia de apostar contra préstamos corporativos de empresas de software amenazadas por la IA.

Según una información publicada por el Financial Times (FT), Goldman Sachs ha comenzado a proponer a varios hedge funds estrategias complejas para apostar contra los préstamos corporativos, especialmente los vinculados a empresas de software empresarial que podrían verse amenazadas por el avance de la inteligencia artificial.

La iniciativa surge en un momento en el que los inversores buscan nuevas herramientas para beneficiarse de posibles caídas en el valor de la deuda corporativa emitida por compañías tecnológicas. Muchas de estas empresas fueron adquiridas por fondos de capital riesgo durante los años de liquidez abundante, entre 2020 y 2024, cuando el sector tecnológico vivía una fuerte expansión.

Sin embargo, la irrupción de modelos avanzados de inteligencia artificial está generando dudas sobre la viabilidad futura de determinados modelos de negocio de software empresarial, lo que ha provocado presión en el precio de algunos préstamos corporativos vinculados a estas compañías.

El papel de los derivados: total return swaps

La estrategia planteada por Goldman se basa en el uso de derivados financieros conocidos como total return swaps. Estos instrumentos permiten a los inversores obtener beneficios si el precio de un activo —en este caso, un préstamo corporativo— cae en el mercado.

En esencia, el mecanismo funciona de la siguiente manera:

  • Un hedge fund pacta con una entidad financiera un swap vinculado al rendimiento total de un préstamo.

  • Si el valor del préstamo baja, el fondo recibe una compensación económica.

  • Si el valor sube, el fondo debe pagar la diferencia.

Este tipo de estructura permite apostar contra la deuda sin necesidad de poseer directamente el activo ni venderlo en corto, algo que suele ser complejo en el mercado de préstamos corporativos.

De acuerdo con las fuentes citadas por FT, Goldman Sachs ha recibido varias solicitudes recientes de clientes interesados en este tipo de operaciones, aunque todavía no se ha ejecutado ninguna transacción concreta.

Un mercado de 1,5 billones de dólares difícil de operar en corto

El interés de los hedge funds por este tipo de estrategias también responde a las características particulares del mercado de préstamos apalancados en Estados Unidos, que ha crecido hasta alcanzar aproximadamente 1,5 billones de dólares en la última década.

A diferencia de los bonos, los préstamos corporativos son contratos personalizados, con condiciones específicas para cada empresa. Esto hace que resulten mucho más difíciles de negociar y, sobre todo, de vender en corto.

Entre los obstáculos más relevantes destacan:

  • Restricciones en los contratos de préstamo, que pueden impedir que determinados gestores inviertan o negocien esa deuda.

  • Falta de liquidez y estandarización, lo que complica encontrar contrapartes para las operaciones.

  • Complejidad operativa, que hace que el mercado sea menos transparente que el de bonos corporativos.

Por ese motivo, muchos hedge funds han tenido dificultades para encontrar bancos dispuestos a actuar como contraparte en apuestas bajistas contra préstamos corporativos.

El precedente de Apollo que despertó el interés del mercado

El creciente interés por estas estrategias también tiene un precedente reciente. Según la información recogida por Financial Times, Apollo Global Management logró beneficios significativos apostando contra varios grandes préstamos vinculados a empresas de software el año pasado.

Ese movimiento despertó el interés de otros inversores institucionales, que ahora buscan replicar estrategias similares para posicionarse ante posibles dificultades en el sector tecnológico.

El dilema de la banca: clientes frente a clientes

La iniciativa de Goldman Sachs también refleja una situación delicada dentro de la propia banca de inversión.

Por un lado, los bancos quieren facilitar estrategias de trading a sus clientes hedge funds. Pero, al mismo tiempo, otras divisiones de estas entidades compiten por estructurar y financiar los préstamos para los fondos de capital riesgo que compran empresas tecnológicas.

Es decir, la misma entidad financiera puede estar ayudando a financiar la deuda de una empresa mientras otro departamento facilita apuestas contra ese mismo préstamo.

Por esta razón, Goldman no está promocionando la estrategia de forma masiva, sino que la ha presentado de manera informal a un grupo reducido de clientes especializados.

Un gestor de carteras citado por el FT lo resumía así: “Hay más conversaciones que nunca sobre cómo los brokers pueden ayudar a los hedge funds a ponerse cortos en préstamos corporativos”.

Alternativas limitadas para apostar contra el crédito

Hasta ahora, las opciones disponibles para apostar contra el mercado de préstamos corporativos eran limitadas.

Una de las estrategias más comunes consiste en ponerse corto en ETFs que agrupan préstamos apalancados. Sin embargo, estos vehículos incluyen deuda de múltiples sectores, lo que dificulta realizar apuestas específicas contra la deuda de empresas de software.

Por ello, los swaps sobre préstamos individuales podrían convertirse en una nueva herramienta clave para los hedge funds que buscan posicionarse ante el posible impacto de la inteligencia artificial en el sector tecnológico.

En un contexto de transformación acelerada del sector del software por la IA, el desarrollo de estos instrumentos financieros podría abrir una nueva fase de estrategias bajistas en el mercado de crédito corporativo.

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