Los escribano salen de Indra tras meses de tensiones alrededor la fusión con EM&E e Indra

Los hermanos Escribano venden su 14,3% en Indra por más de 1.300 millones y abandonan el accionariado

Los hermanos Escribano abandonan el accionariado de Indra.
Los hermanos Ángel y Javier Escribano salen de Indra tras vender su participación del 14,3% mediante una colocación acelerada valorada en 1.320 millones de euros.

Los hermanos Ángel y Javier Escribano han puesto punto y final a su presencia en Indra Sistemas. Al cierre de la sesión bursátil de este martes, 5 de mayo de 2026, Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) ejecutó una colocación acelerada de la totalidad de su participación del 14,3% en la multinacional española de tecnología y defensa, una operación valorada en torno a los 1.320 millones de euros a precios de mercado. La notificación de la desinversión ya ha sido registrada ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), confirmando que Advanced Engineering and Manufacturing, S.L. —el vehículo inversor de los hermanos Escribano— ya no ostenta participación alguna en Indra.

Escribano vende sus acciones de Indra: una salida con plusvalías de hasta 950 millones de euros

La venta supone la retirada definitiva de los principales accionistas privados de Indra, que apenas tres años después de su entrada en el capital de la empresa generan unas plusvalías estimadas de entre 875 y 950 millones de euros. Cuando Advanced Engineering and Manufacturing comenzó a acumular acciones de Indra en mayo de 2023, el precio por título se situaba en torno a los 12 euros. Este martes, la acción cerró en 52,34 euros, con una subida del 4,81% en la jornada, rozando máximos históricos de la compañía.

La inversión inicial de EM&E en Indra, financiada mediante un préstamo de JPMorgan, ascendió a aproximadamente 380 millones de euros. Los hermanos Escribano alcanzaron el 14,3% del capital en tres fases: con un 3,4% inicial en mayo de 2023, ampliado al 8% en noviembre de ese mismo año y, finalmente, elevado al 14,3% —equivalente a 25,26 millones de acciones— en diciembre de 2024, momento en que se convirtieron en el principal accionista privado de la compañía, por detrás únicamente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que mantiene alrededor del 28%.

En las colocaciones aceleradas es habitual aplicar descuentos de entre el 3% y el 5% sobre el precio de mercado, lo que situaría el importe real de la operación en torno a los 1.255 millones de euros y las plusvalías netas en cerca de 875 millones, aunque parte del beneficio quedará destinado a cancelar el derivado financiero contraído con JPMorgan para la compra inicial de los títulos.

La CNMV registra la desinversión y la dimisión de Javier Escribano del consejo de Indra

El formulario Modelo 1 de notificación de participaciones significativas presentado ante la CNMV, con número de registro de entrada 2026064378 y fechado este mismo martes 5 de mayo de 2026, refleja con claridad el alcance de la operación. La posición resultante de Advanced Engineering and Manufacturing, S.L. tras la venta es del 0,000%, frente al 14,300% que figuraba en la notificación previa. El número total de derechos de voto del emisor asciende a 176.654.402 acciones.

El documento identifica a D. Ángel Escribano Ruiz y D. Javier Escribano Ruiz como titulares al 50% cada uno de las participaciones sociales de Advanced Engineering and Manufacturing, S.L., quien a su vez era el socio único y controlador directo de Escribano Mechanical and Engineering Investments, S.L., la sociedad accionista directa en Indra. El formulario recoge en su sección de información adicional que Escribano Mechanical and Engineering Investments, S.L. ha transmitido la totalidad de su participación en Indra Sistemas, S.A., dando así por concluida la relación accionarial entre el grupo familiar y la cotizada.

La salida del accionariado ha venido acompañada de la dimisión inmediata de Javier Escribano Ruiz del consejo de administración de Indra. Así lo ha hecho constar la propia compañía en un comunicado de Otra Información Relevante remitido a la CNMV desde Alcobendas en esta misma fecha, firmado por Ana María Sala Andrés, secretaria del Consejo de Administración. El texto señala que Javier Escribano comunicó por carta su decisión de dimitir de forma "firme e irrevocable", con efectos inmediatos desde el 5 de mayo, en su condición de consejero dominical en representación del accionista Advanced Engineering and Manufacturing, S.L., y que la Sociedad le agradece su dedicación en el desempeño del cargo. Con este movimiento, EM&E pierde definitivamente toda representación en el órgano de gobierno de Indra, sellando así una ruptura que en lo accionarial y en lo institucional es ya total.

Meses de tensión con el Gobierno y la salida de Ángel Escribano de la presidencia

La desinversión se produce apenas un mes después de que Ángel Escribano dimitiera como presidente de Indra el 1 de abril de 2026, bajo la presión del Gobierno y de la SEPI. El conflicto se originó por la situación de doble papel que ejercía Ángel Escribano: al mismo tiempo presidente ejecutivo de Indra y copropietario de EM&E, empresa con la que se estaba negociando una posible fusión para crear un gran campeón nacional de defensa.

La SEPI, como máximo accionista de Indra, reclamó subsanar ese conflicto de interés antes de reanudar cualquier negociación. El Gobierno llegó a exigir que los Escribano rebajaran su participación en Indra hasta el 7%, como condición previa para estudiar cualquier integración entre Indra y EM&E. Los hermanos optaron finalmente por ir más allá y desprenderse de la totalidad de su paquete accionarial.

Tras la salida de Ángel Escribano de la presidencia, fue Ángel Simón quien asumió la presidencia no ejecutiva de Indra, mientras que José Vicente de los Mozos continúa como consejero delegado. De los Mozos se postuló recientemente para renovar en el cargo durante tres ejercicios adicionales, con una remuneración de hasta 4,9 millones de euros anuales.

¿Queda abierta la puerta a la fusión Indra-EM&E?

La pregunta que ahora sobrevuela el sector de la defensa en España es si esta desinversión despeja definitivamente el camino hacia una integración entre Indra y EM&E, o si, por el contrario, marca el fin definitivo de esa operación. Fuentes cercanas a la negociación de la que se hacen varios medios apuntan a que la venta de acciones elimina el conflicto de interés que había paralizado el proceso y podría servir para retomarlo en mejores condiciones.

Sin embargo, los analistas de Bankinter advierten que la ausencia de la fusión con EM&E podría deteriorar los fundamentos de Indra a medio plazo, al elevar la prima de riesgo y el riesgo de ejecución de sus objetivos estratégicos autónomos. EM&E, la empresa familiar de los Escribano, está valorada en el mercado en torno a los 2.000 millones de euros y es un referente en el sector de vehículos militares terrestres, con una cartera de contratos de defensa en plena expansión.

Indra, por su parte, cerró el primer trimestre de 2026 con un crecimiento del 28,4% en su beneficio neto, impulsada por el aumento del gasto militar en Europa y por los contratos de defensa nacional e internacional. La cotización de la empresa se mantiene cerca de máximos históricos, lo que ha permitido a los hermanos Escribano ejecutar su salida en un momento de mercado excepcionalmente favorable.

La SEPI —con su 28% del capital— consolida ahora su posición como el accionista absolutamente dominante de Indra, con el Estado español como árbitro indiscutible del futuro estratégico de la compañía. Todas las miradas apuntan a si Moncloa aprovechará este reequilibrio accionarial para relanzar la creación del gran grupo de defensa que lleva meses intentando construir.