El pulso de Escribano al Gobierno borra 1.700 millones de euros en Indra
La batalla por el control de la principal empresa española de defensa y tecnología alcanza su punto más tenso. La SEPI bloqueó la fusión Indra–EM&E alegando un conflicto de interés, la familia Escribano renunció a la operación y el presidente de Indra se aferra a su cargo pese a la presión del Ejecutivo. Las acciones perdieron más de 1.700 millones de euros de capitalización en tres jornadas.
El origen del conflicto: un presidente con dos sombreros
La crisis que sacude a Indra nació hace más de un año, cuando Ángel Escribano fue nombrado presidente ejecutivo de la compañía, cargo que combina con ser cofundador y copropietario —junto a su hermano Javier— de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), empresa de sistemas de defensa que acumula el 14,3% del capital de Indra como segundo mayor accionista privado.
Durante meses, la empresa analizó en silencio una posible integración de EM&E dentro de Indra, operación que Ángel Escribano valoraba en 1.000 millones de euros —diez veces más que la valoración de la compañía en 2020—. La SEPI, holding público que controla el 28% de Indra, mostró reticencias desde el principio: el Estado podría perder peso accionarial frente a los Escribano, que podrían igualar o superar al propio Estado como accionista de referencia.
El órdago de la SEPI: conflicto de interés como palanca de presión
La noche del miércoles 18 de marzo, la presidenta de la SEPI, Belén Gualda, envió un hecho relevante a la CNMV que actuó como detonante. En el comunicado, el holding público trasladó su "preocupación por la influencia que el conflicto de interés está teniendo en el análisis de la operación", pese a las medidas de mitigación.
La lógica del Ejecutivo era clara: Ángel Escribano no podía negociar —como presidente de Indra— la compra de una empresa de la que él mismo es propietario. La SEPI exigió que ese conflicto quedara "despejado", lo que en la práctica equivalía a pedir la salida de Escribano de la presidencia.
"Una eventual operación con EM&E no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo."
La caída libre en bolsa: más de 1.700 millones evaporados en tres días
Los mercados respondieron con contundencia. El jueves 19 de marzo, las acciones de Indra abrieron ya con pérdidas superiores al 4% y llegaron a caer más de un 17% en intradía (47,66 €). Al cierre, el título terminó en los 50 euros con una caída del 12,28%.
En apenas tres sesiones, Indra destruyó más de 1.700 millones de euros de valor bursátil, borrando gran parte de la revalorización reciente impulsada por el auge del gasto en defensa en Europa.
A pesar del castigo, la compañía mantiene una capitalización superior a 8.800 millones de euros y acumula un alza superior al 86% en el último año.
Escribano renuncia a la fusión, pero no al cargo
La respuesta de los Escribano fue quirúrgica. La familia presentó por escrito a través de EM&E su renuncia a la operación de integración, argumentando que "no se dan actualmente las circunstancias" y que esperarán "a un contexto más favorable".
La lógica era clara: al retirar la fusión, desaparecía el conflicto de interés, eliminando la justificación del Gobierno para exigir la salida de Ángel Escribano.
El movimiento fue efectivo: el Ejecutivo no logró los apoyos necesarios para destituirle, y Escribano se mantuvo en su cargo con respaldo de consejeros independientes y accionistas como Amber Capital.
Estrategia Escribano: aparcar la fusión para conservar el poder
Lejos de rendirse, los hermanos Escribano interpretan la retirada como un movimiento táctico y temporal.
Según El Mundo, trasladaron a su entorno:
"Si la SEPI quiere que caigan las acciones, allá ellos. Ya subirán. Nosotros nos quedamos".
Y añadieron: "La operación está solo aparcada".
Su estrategia busca demostrar que bloquear la fusión perjudica directamente a Indra en los mercados. El desplome bursátil es su principal argumento.
Además, según fondos citados por El Mundo, la integración es "totalmente necesaria para crecer en defensa", aportando capacidad industrial y fabricación que Indra no tiene por sí sola.
El Gobierno endurece el pulso: reuniones en Moncloa y presión para el cese
Pese al fracaso en el consejo, el Ejecutivo no da por cerrada la batalla. Según Vozpópuli, Moncloa tenía prevista una reunión para trasladar a Escribano la "pérdida de confianza".
El Economista y El Confidencial adelantaron contactos del Gobierno con el CEO José Vicente de los Mozos para valorar su salida.
Según Libre Mercado, el propio Escribano ya habría sido citado previamente en Moncloa para pedirle que dimitiera.
Frente a estas informaciones, Escribano respondió:
"Quiero ser claro: nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido".
Dentro del Gobierno hay división:
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Hacienda presiona para su salida
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Economía teme dañar el valor estratégico de Indra
La CNMV pide mayor transparencia
El presidente de la CNMV, Carlos San Basilio, reclamó mayor claridad:
"Vamos a seguir velando porque la información relevante sea conocida por todos".
El mensaje es claro: máxima transparencia en una empresa clave del IBEX 35.
El 25 de marzo, la siguiente cita decisiva
El próximo consejo de administración del 25 de marzo de 2026 será clave.
En juego está:
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El futuro de Ángel Escribano
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La estrategia de Indra en defensa
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El control de una compañía estratégica
Indra desarrolla radares del F-35, sistemas de mando militar y tecnología clave para la defensa europea.
La batalla por su control acaba de empezar.