Stellantis asume un impacto de hasta 1.600 millones por los aranceles de Trump
Stellantis prevé un mayor impacto por los aranceles de Trump mientras reintroduce modelos de gasolina y diésel en EEUU y Europa y revisa su estrategia de vehículos eléctricos.
Stellantis intensifica su giro estratégico hacia los motores de combustión en Estados Unidos y Europa tras advertir un impacto mayor por la guerra comercial impulsada por Donald Trump. El grupo automovilístico, propietario de marcas como Peugeot, Fiat y Jeep, afronta pérdidas millonarias mientras reestructura su ambiciosa apuesta por el vehículo eléctrico ante un entorno cada vez más competitivo.
Stellantis alerta de un mayor impacto por la guerra comercial de Trump
El gigante automovilístico Stellantis ha advertido de que su exposición a los nuevos aranceles comerciales impulsados por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, aumentará significativamente este año. En concreto, el fabricante prevé que el impacto económico de estas medidas alcance los 1.600 millones de euros en 2026, frente a los 1.200 millones registrados el año pasado.
Esta presión adicional llega en un momento especialmente delicado para el grupo, que ha registrado unas pérdidas anuales de 22.000 millones de euros, derivadas principalmente de los costes asociados a su reestructuración estratégica y a la revisión de su hoja de ruta en materia de electrificación.
Golpe millonario por el replanteamiento de su estrategia de vehículos eléctricos
Stellantis ha reconocido que los cargos derivados de su proceso de ajuste para redefinir su estrategia de movilidad eléctrica han ascendido hasta los 25.400 millones de euros. Esta cifra se produce después de que la compañía anunciara recientemente un deterioro contable de 22.000 millones de euros para eliminar modelos no rentables y reducir su capacidad de fabricación de baterías para vehículos eléctricos.
El grupo se ve obligado así a ralentizar su transición hacia el coche eléctrico, en línea con otros grandes fabricantes del sector que anticipan un cambio de ritmo en el abandono de los motores de combustión interna.
Vuelve el diésel y la gasolina en Europa y Estados Unidos
Como parte de este giro estratégico, Stellantis ha decidido reintroducir modelos con motores diésel en Europa, una medida que ha generado críticas por parte de organizaciones medioambientales. No obstante, la dirección ha insistido en que la compañía sigue comprometida con el crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos a largo plazo.
En el mercado estadounidense, el consejero delegado, Antonio Filosa, ha optado por abandonar los híbridos enchufables y recuperar el popular motor de gasolina V8 Hemi de 5,7 litros en modelos clave como la camioneta Ram 1500 o el Jeep Cherokee. Esta decisión responde a la búsqueda de mayores márgenes de beneficio en un contexto de incertidumbre regulatoria tras la eliminación de incentivos fiscales para vehículos eléctricos por parte de la Administración Trump.
Competencia china y presión en el mercado europeo
A pesar de los esfuerzos por impulsar las ventas, los analistas advierten de que el entorno competitivo sigue siendo complejo, especialmente en Europa y Reino Unido, donde fabricantes chinos como BYD están ganando terreno rápidamente.
Además, Stellantis ha tenido que hacer frente a otros costes extraordinarios, incluidos gastos de garantía y una provisión de 200 millones de euros relacionada con el escándalo de financiación de vehículos en Reino Unido.
Señales de recuperación en Norteamérica
Como respuesta a este nuevo escenario, Stellantis, junto a sus rivales estadounidenses General Motors y Ford, ha anunciado cargos combinados superiores a los 50.000 millones de dólares ante una transición mucho más lenta de lo previsto hacia la electrificación del parque automovilístico.
Sin embargo, la compañía ha destacado algunos signos positivos, como el incremento interanual del 39% en los envíos a Norteamérica durante el segundo semestre de 2025. Aunque los analistas subrayan que este crecimiento responde en gran medida al reabastecimiento natural de la red de concesionarios, tras los ajustes de inventario realizados en 2024.
De cara a los próximos ejercicios, expertos del sector consideran que Stellantis podría encontrar una oportunidad de rentabilidad en el mercado estadounidense gracias a la venta de modelos de combustión de alto margen y a la limitada presencia de competidores chinos.
Asimismo, recomiendan al grupo aprovechar mejor su relación con el fabricante chino Leapmotor, en el que Stellantis ha invertido, para reforzar la colaboración tecnológica y mejorar su posicionamiento en el desarrollo de nuevas soluciones de movilidad.