Irán amenaza con atacar todas las bases de EEUU y lanza un ultimátum a Trump
El Ejército de Irán lanzó este jueves una amenaza directa contra Estados Unidos, al advertir de que todas las bases militares estadounidenses en la región están dentro de su alcance operativo. El mensaje, emitido en un tono inusualmente explícito, eleva la tensión en Oriente Próximo y sitúa a la Administración de Donald Trump ante lo que Teherán define como una disyuntiva clara: “compromiso o guerra”.
“Compromiso o guerra”: el mensaje directo a Trump
El portavoz del Ejército iraní, Amir Akraminia, fue el encargado de trasladar la advertencia. En declaraciones recogidas por medios estatales, aseguró que el presidente estadounidense “debe elegir entre el compromiso o la guerra”, subrayando que Irán está preparado para cualquier escenario que el “enemigo” decida imponer.
El lenguaje empleado refleja un endurecimiento del discurso militar iraní, en un contexto marcado por el deterioro de las relaciones con Washington y por la creciente presión estadounidense sobre Teherán en los ámbitos militar, económico y diplomático.
Bases estadounidenses “fáciles de alcanzar”
Akraminia insistió en que el acceso de Irán a las bases estadounidenses es “fácil”, una afirmación destinada a subrayar la vulnerabilidad del despliegue militar de EEUU en la región. “Nuestro acceso a las bases estadounidenses es sencillo, y eso incrementa su vulnerabilidad”, recalcó el portavoz.
Estados Unidos mantiene actualmente más de 40.000 efectivos en Oriente Próximo, repartidos en bases situadas en Irak, Siria, Kuwait, Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, además de su presencia naval en el Golfo Pérsico y el mar de Omán.
Una guerra que se extendería por toda la región
Uno de los mensajes más alarmantes del comunicado iraní fue la advertencia de que cualquier conflicto no sería limitado, sino que se extendería a todo el arco regional. Según Akraminia, una guerra afectaría a “todas las bases estadounidenses, desde los territorios ocupados hasta el Golfo Pérsico y el mar de Omán”.
Este planteamiento refuerza el temor de analistas y diplomáticos a un conflicto regional de gran escala, con implicaciones directas para Israel, los Estados del Golfo y las principales rutas energéticas mundiales.
Refuerzo militar: drones y defensa aérea
El portavoz militar confirmó además que Irán ha reforzado de forma significativa sus capacidades defensivas y ofensivas. Entre los avances destacados figura la incorporación de 1.000 nuevos drones, así como la modernización y activación de sistemas de defensa aérea.
Irán ha convertido los drones en una pieza central de su estrategia militar. Según estimaciones occidentales, Teherán dispone de uno de los mayores arsenales de drones de la región, con modelos capaces de realizar misiones de reconocimiento, ataques de precisión y operaciones de saturación contra defensas enemigas.
Akraminia subrayó que las Fuerzas Armadas iraníes se encuentran en “plena preparación” para defender el país. “Reiteramos de forma decisiva que tenemos plena disposición para defender la nación”, afirmó, insistiendo en que el mensaje no es nuevo, sino una advertencia reiterada a Washington.
Desde Teherán se insiste en que esta postura es defensiva, aunque el tono y el contenido del mensaje apuntan claramente a una estrategia de disuasión basada en la amenaza directa.
El contexto de máxima tensión con Washington
Las advertencias llegan en un momento de máxima tensión entre Irán y Estados Unidos, marcado por sanciones económicas, movimientos militares en la región y el deterioro del marco de negociación sobre el programa nuclear iraní.
Desde la salida de EEUU del acuerdo nuclear en 2018, Irán ha incrementado progresivamente su nivel de enriquecimiento de uranio, mientras Washington ha reforzado su presencia militar como medida de presión. Este choque ha generado un equilibrio inestable, en el que cualquier incidente podría escalar rápidamente.
sanciones económicas, movimientos militares en la región y el deterioro del marco de negociación sobre el programa nuclear iraní.
El factor Israel y los aliados regionales
Aunque el mensaje se dirige formalmente a Estados Unidos, analistas subrayan que Israel y los aliados regionales de Washington están implícitamente incluidos en la advertencia. Irán mantiene una relación de hostilidad abierta con Israel y respalda a milicias aliadas en Líbano, Siria, Irak y Yemen.
Una guerra regional implicaría probablemente la activación de estos actores, multiplicando los frentes de conflicto y poniendo en riesgo el suministro energético global, especialmente el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial.
Reacción internacional y riesgo económico
La comunidad internacional observa con preocupación la escalada verbal. Cualquier conflicto que involucre directamente a Irán y Estados Unidos tendría consecuencias inmediatas en los mercados energéticos, con un probable aumento del precio del petróleo y del gas.
En anteriores episodios de tensión, el barril de Brent ha llegado a subir más de un 10% en cuestión de días, un escenario que podría repetirse si las amenazas se materializan en acciones militares.
A corto plazo, el escenario más probable es una continuación de la estrategia de disuasión mutua, con mensajes duros y demostraciones de fuerza, pero sin un enfrentamiento directo. Sin embargo, el margen de error se reduce a medida que se acumulan advertencias y movimientos militares.
La advertencia iraní deja claro que Teherán considera a las bases estadounidenses objetivos legítimos en caso de guerra. La decisión, como señala el propio mensaje, queda ahora en manos de Washington.