Kataib Hezbollah amenaza con atacar activos de EE.UU. en Arabia Saudí
El grupo armado iraquí aplaza su respuesta a los ataques atribuidos a Estados Unidos y Arabia Saudí hasta el final de las celebraciones religiosas, pero advierte de que podría extender sus operaciones a territorio saudí.
La milicia iraquí Kataib Hezbollah ha advertido este miércoles de que su respuesta a los ataques que atribuye a Estados Unidos y Arabia Saudí podría incluir acciones contra activos estadounidenses situados en territorio saudí. El grupo aseguró que retrasará cualquier represalia hasta que concluyan las ceremonias religiosas vinculadas a la peregrinación del Imam Hussein, aunque insistió en que la respuesta es "segura".
"Para salvaguardar la seguridad de los peregrinos del Imam Hussein (...) nuestra respuesta a la agresión estadounidense será aplazada hasta que concluyan estas ceremonias. Sin embargo, esta respuesta es segura y, si las circunstancias lo requieren, también podría dirigirse contra activos estadounidenses en Arabia Saudí", señaló la organización en un comunicado.
La amenaza supone una nueva escalada retórica en un contexto de elevada tensión regional, marcado por los enfrentamientos entre milicias respaldadas por Irán y fuerzas estadounidenses desplegadas en Oriente Próximo. La posibilidad de que los ataques se extiendan a instalaciones o intereses de EE. UU. en Arabia Saudí incrementa la preocupación sobre una eventual ampliación del conflicto.
Duras acusaciones contra Riad
En el mismo comunicado, Kataib Hezbollah cargó duramente contra el Gobierno saudí, al que calificó de "traidor" y de "herramienta sucia en manos de la Casa Blanca y sus servicios de inteligencia". La milicia considera que Riad colabora con Washington en operaciones que, a su juicio, vulneran la soberanía iraquí.
El grupo también lanzó un ultimátum al Ejecutivo de Irak, fijando como fecha límite el 6 de agosto para demostrar que es capaz de proteger la soberanía del país. De no producirse avances, la organización dejó entrever que podría actuar por su cuenta.
Las declaraciones llegan en un momento especialmente delicado para la seguridad regional, donde cualquier acción contra intereses estadounidenses o saudíes podría desencadenar una nueva cadena de represalias y elevar aún más la inestabilidad en Oriente Próximo.