Takaichi agradece a Trump su respaldo tras la victoria y refuerza el eje Tokio–Washington
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, aprovechó este domingo su ventaja en las urnas para agradecer públicamente al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el apoyo explícito que le brindó en la recta final de la campaña. Con el Partido Liberal Democrático (PLD) proyectado para lograr una mayoría arrolladora en la Cámara Baja, Takaichi utilizó X (antes Twitter) para celebrar el resultado y, al mismo tiempo, reforzar el mensaje de alineamiento con Washington.
«Espero visitar la Casa Blanca esta primavera y continuar nuestro trabajo conjunto para fortalecer aún más la alianza Japón-Estados Unidos», escribió la jefa de Gobierno, antes de recalcar que la relación bilateral se basa en una «profunda confianza» y una «estrecha y sólida cooperación». «El potencial de nuestra alianza es ILIMITADO», remató en mayúsculas, en un guiño al tono habitual del presidente estadounidense.
El mensaje llega apenas unos días después de que Trump, a través de Truth Social, emitiera una “Complete and Total Endorsement” de Takaichi y de la coalición que encabeza el PLD junto al **Japan Innovation Party (JIP). El mandatario calificó a la dirigente nipona como «alguien que merece un reconocimiento poderoso por el trabajo que ella y su coalición están haciendo», y presentó su respaldo como un gesto personal desde la presidencia estadounidense.
La sintonía política tiene además una lectura interna. Takaichi, la primera mujer en liderar Japón, disolvió la Cámara Baja el pasado 23 de enero y convocó elecciones anticipadas para el 8 de febrero, con el objetivo de recuperar terreno tras años de erosión en el apoyo al PLD. La coalición llegaba a los comicios con una mayoría exigua y la propia primera ministra se había comprometido a dimitir si su partido no lograba retener el control de la cámara. Las proyecciones actuales, que apuntan a una victoria amplia, le otorgan ahora un mandato reforzado para aplicar su programa económico y de seguridad.
El intercambio de elogios entre Tokio y Washington consolida la imagen de un eje Japón–Estados Unidos más estrecho, en un contexto marcado por la rivalidad con China y la incertidumbre sobre el impacto económico y geopolítico de la inteligencia artificial y la transición energética. Con Takaichi agradeciendo en público el respaldo de Trump y preparando ya una visita a la Casa Blanca en primavera, la nueva etapa política japonesa arranca claramente anclada a su alianza tradicional.