El IBEX 35 marca otro récord: 19.898,8 puntos

La caída del petróleo y el avance de la banca impulsan al selectivo español, que gana alrededor de un 0,6% y alcanza nuevos máximos históricos.

IBEX 35
IBEX 35

El IBEX 35 ha comenzado agosto con un nuevo máximo histórico. A las 10.57 horas de este lunes, 3 de agosto, el principal índice de la Bolsa española avanzaba un 0,59%, hasta los 19.898,8 puntos, después de haber tocado durante la sesión los 19.970,9 puntos. La frontera de los 20.000, hasta hace poco reservada a los escenarios más optimistas, se encuentra ya a menos de 30 puntos.

El movimiento se apoya en una combinación especialmente favorable: el desplome del petróleo, la distensión entre Estados Unidos e Irán y el renovado impulso de los bancos y de los grandes valores industriales. Sin embargo, la proximidad de un nivel psicológico tan relevante también eleva el riesgo de recogida de beneficios.

Un máximo histórico

El selectivo abrió con una subida del 0,68%, en los 19.917,7 puntos, frente a los 19.782,9 enteros del cierre anterior. Durante los primeros compases alcanzó un nuevo récord intradía en 19.970,9 puntos, aunque después moderó ligeramente su avance.

La Bolsa española acumula ya una revalorización superior al 15% en 2026, después de haber cerrado cuatro meses consecutivos al alza. El diagnóstico es inequívoco: el mercado ha dejado atrás la fase de recuperación y ha entrado en territorio desconocido, con valoraciones cada vez más exigentes y escasas referencias técnicas por encima de los niveles actuales.

El petróleo cambia el guion

El principal catalizador de la jornada es la caída del crudo. El barril de Brent retrocede más de un 5%, hasta el entorno de los 83 dólares, mientras el West Texas estadounidense registra descensos todavía mayores.

El movimiento responde a la reapertura de las conversaciones entre Washington y Teherán y a la reducción inmediata del temor a nuevas interrupciones en Oriente Próximo. Un petróleo más barato reduce las presiones inflacionistas, mejora los costes empresariales y concede mayor margen a los bancos centrales, aunque perjudica directamente a las compañías energéticas.

La banca vuelve a tirar

El sector financiero figura entre los grandes soportes del índice. A media mañana, BBVA subía un 1,61%, Banco Sabadell avanzaba un 1,23% y Santander ganaba alrededor de un 1%. Unicaja también se situaba en terreno positivo.

El peso de estas entidades dentro del IBEX permite compensar el retroceso de las eléctricas y petroleras. El contraste resulta significativo: mientras los bancos prolongan el buen tono de las últimas sesiones, los valores más vinculados al precio de la energía actúan como freno.

Ganadores y perdedores

Entre los avances destacaban Amadeus, con un 3,71%, Acerinox, con un 3,68%, ArcelorMittal, con un 3,60%, e Indra, con cerca de un 3%. Inditex sumaba un 1,74%, reforzando el ascenso del índice por su elevada capitalización.

En el lado negativo, Acciona perdía un 3,44%, Acciona Energía retrocedía un 2,49% y Solaria cedía un 2,47%. Repsol bajaba un 1,33%, penalizada por el hundimiento del crudo, mientras Cellnex y Merlin Properties registraban descensos superiores al 1,5%.

Europa acompaña

Las principales plazas europeas también cotizan al alza. El DAX alemán avanzaba alrededor de un 1,1%, el CAC francés cerca de un 0,9% y el índice paneuropeo Stoxx 600 aproximadamente un 0,4%.

La consecuencia es clara: el movimiento del IBEX no responde únicamente a factores domésticos. Existe una rotación internacional hacia compañías industriales, financieras y tecnológicas que pueden beneficiarse de menores costes energéticos. España destaca, no obstante, por encontrarse mucho más cerca de superar una referencia histórica.

El desafío de los 20.000

La cota de los 20.000 puntos constituye ahora el gran objetivo del mercado. Su superación tendría una enorme carga simbólica, pero no garantiza por sí sola la continuidad de las subidas. Agosto suele presentar menor volumen de negociación, lo que puede amplificar cualquier movimiento.

Los inversores vigilarán esta semana los resultados empresariales, los indicadores PMI y el informe de empleo de Estados Unidos. Una cifra laboral demasiado fuerte podría retrasar las bajadas de tipos de la Reserva Federal; una demasiado débil reabriría el temor a una desaceleración.

El IBEX llega a ese examen desde una posición de fortaleza. El récord ya está conseguido; el siguiente reto consiste en demostrar que los 20.000 puntos pueden convertirse en suelo y no solo en una fotografía fugaz del verano.

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