El Ibex 35 rebota un 1% y recupera los 19.300 puntos

IBEX 35

El selectivo español intenta recomponerse tras su peor sesión desde marzo, con la banca sosteniendo el rebote y el petróleo aún marcando el ritmo del mercado.

El Ibex 35 sube alrededor de un 1% este 9 de julio y vuelve a moverse en la zona de los 19.300 puntos, después de haber cerrado la sesión anterior con una caída del 2,73%, hasta los 19.104,3 puntos. El rebote llega en una jornada todavía condicionada por la tensión en Oriente Próximo, el precio del petróleo y la lectura de las actas de la Reserva Federal. A media mañana, Bolsamanía situaba al índice en 19.300,6 puntos, con un avance del 1,03%, mientras otros proveedores lo colocaban en torno a 19.286-19.289 puntos.

Índice IBEX 35

Rebote tras el golpe

La clave de la sesión no está solo en la subida, sino en el punto de partida. El Ibex venía de sufrir su peor jornada desde marzo, arrastrado por la escalada entre Estados Unidos e Irán y por el repunte del crudo. El miércoles, el selectivo perdió 535,9 puntos, un retroceso del 2,73%, y cerró en 19.104,3 puntos.

Este jueves, sin embargo, el mercado intenta reconstruir posiciones. La recuperación de los 19.300 puntos funciona como una señal técnica relevante: no borra el deterioro de la víspera, pero evita, por ahora, una ruptura más profunda del tramo alcista acumulado durante el año.

La banca vuelve a sostener al índice

El tirón principal vuelve a proceder del sector financiero. A media mañana, Sabadell avanzaba un 2,22%, CaixaBank un 1,83%, Santander un 1,72%, Bankinter un 1,65% y BBVA un 1,14%, según la actualización de Bolsamanía.

La lectura es clara: cuando la banca acompaña, el Ibex respira. El peso de las entidades financieras dentro del selectivo convierte cada movimiento del sector en un termómetro del mercado español. En una sesión de nervios geopolíticos, el dinero vuelve a buscar valores líquidos, con beneficios recurrentes y capacidad para defender márgenes.

El petróleo marca el guion

El foco externo sigue estando en Oriente Próximo. El día anterior, el Brent llegó a superar los 80 dólares tras dispararse cerca de un 8%, mientras el WTI se acercó a los 76 dólares. Este jueves, el Brent corrige alrededor de un 1% y se sitúa cerca de los 77 dólares, lo que permite cierta relajación en las bolsas europeas.

Lo más grave para el mercado no es el movimiento puntual del crudo, sino su efecto sobre inflación, tipos y márgenes empresariales. Si la energía vuelve a tensionarse, la expectativa de recortes de tipos se debilita y las bolsas pierden uno de sus grandes apoyos.

Valores protagonistas

Entre los nombres destacados, Bolsamanía recogía avances de ACS del 2,03%, Técnicas Reunidas del 2,20%, ArcelorMittal del 2,57% y Unicaja del 1,77%. En el lado negativo, pesaban valores como Telefónica, con una caída cercana al 1%, Redeia, con un descenso del 0,52%, y Repsol, que cedía alrededor de un 0,39%-0,60% pese al contexto energético.

El contraste revela una sesión de recuperación selectiva. No hay euforia generalizada, sino una recomposición ordenada tras el golpe anterior. El mercado compra bancos, industriales y algunos cíclicos, pero mantiene cautela en compañías sensibles a regulación, deuda o presión de márgenes.

El contexto sigue siendo frágil

El Ibex venía de acercarse a máximos anuales, con un rango de 2026 entre 13.855,5 y 19.879,1 puntos, según Bolsamanía. Esa subida acumulada deja al índice más expuesto a recogidas de beneficios cuando aparece un shock externo.

Además, la situación política y geopolítica añade ruido. CriteriaCaixa ha advertido del riesgo que supone la fragmentación política en España para la confianza inversora, en un contexto en el que también pesan el coste de la deuda, los tipos del BCE y la inestabilidad en Oriente Próximo.

Qué vigila ahora el mercado

El diagnóstico es inequívoco: el Ibex rebota, pero no se ha liberado del riesgo. La zona de los 19.300 puntos permite ganar tiempo; la referencia superior sigue en el entorno de los 19.800-19.900 puntos, mientras que perder de nuevo los 19.100 reabriría la presión bajista.

La consecuencia es clara. Si el petróleo se estabiliza y Wall Street acompaña, el selectivo español puede intentar recuperar el terreno perdido. Si Oriente Próximo vuelve a tensarse, la banca difícilmente bastará para sostener por sí sola al índice.