El Dow Jones resiste mientras el petróleo y el oro dominan los mercados
Los mercados afrontan una nueva sesión marcada por la geopolítica, pero sin señales de pánico. A las 7:30 horas de Europa Central, los principales índices mantienen un comportamiento contenido pese a que Estados Unidos ha completado diez días consecutivos de bombardeos sobre Irán, Donald Trump ha abierto un nuevo frente comercial con Canadá y los riesgos energéticos continúan creciendo en Oriente Medio.
El S&P 500 retrocede un 0,19%, mientras el Nasdaq 100 consigue avanzar un 0,04%, apoyado por la fortaleza de las grandes tecnológicas. El Dow Jones, aunque no aparece todavía cotizando en la referencia europea, parte con un sesgo de cautela debido a su mayor exposición a compañías industriales, financieras y de consumo, sectores especialmente sensibles al aumento del precio de la energía y a la incertidumbre comercial.
| Símbolo | Última | Cbo | Cambio% |
|---|---|---|---|
500 SPX |
7.443,29 | -14,41 | -0,19% |
35 IBEX35 |
19.206,89 | -10,02 | -0,05% |
100 NDX D |
28.604,23 | 11,58 | 0,04% |
$ DXY |
100,928 | -0,068 | -0,07% |
🇺🇸 VIX |
18,66 | -0,10 | -0,53% |
BRENT |
86,875 | -0,150 | -0,17% |
USOIL |
82,22 | -0,19 | -0,23% |
₿ BTCUSDT |
65.584,23 | 328,72 | 0,50% |
Au GOLD |
4.059,330 | 50,154 | 1,25% |
El Dow Jones mira más al petróleo que a la tecnología
La evolución del Dow Jones dependerá en gran medida de dos factores: el conflicto en Oriente Medio y la guerra comercial iniciada por la Casa Blanca.
Las nuevas operaciones militares contra Irán mantienen el riesgo sobre el estrecho de Ormuz, mientras las amenazas de los hutíes en el mar Rojo continúan elevando la prima de riesgo del transporte marítimo. Para un índice compuesto por gigantes industriales como Boeing, Caterpillar, Chevron, Goldman Sachs o JPMorgan, un petróleo caro implica mayores costes de producción, menor confianza empresarial y un posible deterioro del consumo.
A ello se suma la decisión de Donald Trump de imponer aranceles del 50% a importaciones procedentes de Canadá, una medida que afecta aproximadamente a 20.000 millones de dólares en mercancías y añade incertidumbre a las cadenas de suministro norteamericanas.
El Nasdaq vuelve a marcar diferencias
Mientras el Dow adopta un perfil defensivo, el Nasdaq continúa mostrando una mayor resistencia.
El índice tecnológico avanza ligeramente gracias al respaldo de las compañías vinculadas a inteligencia artificial y semiconductores, que siguen concentrando buena parte de las entradas de capital. Sin embargo, los inversores permanecen atentos al creciente endeudamiento asociado a la construcción de centros de datos y nuevas infraestructuras para IA.
La tecnología continúa siendo el principal motor de Wall Street, aunque cada vez existe mayor preocupación por la financiación necesaria para sostener el ritmo de inversión previsto durante los próximos años.
El oro confirma la búsqueda de refugio
Uno de los movimientos más significativos de la sesión vuelve a producirse en los activos defensivos.
El oro sube un 1,25% hasta los 4.059 dólares, reflejando la búsqueda de protección frente al deterioro geopolítico. En cambio, el índice del dólar (DXY) cede un 0,07%, señal de que parte del capital internacional prefiere diversificar hacia otros activos refugio.
El comportamiento del metal precioso suele anticipar un incremento de la aversión al riesgo cuando coinciden conflictos militares, inflación y tensiones comerciales.
El petróleo mantiene la presión sobre los mercados
El Brent cotiza en 86,87 dólares, mientras el crudo estadounidense (WTI) se sitúa en torno a 82,22 dólares por barril.
Aunque ambos retroceden ligeramente respecto a la sesión anterior, los precios permanecen muy por encima de los niveles registrados antes del inicio de la escalada militar entre Washington y Teherán.
Los operadores siguen pendientes de cualquier novedad relacionada con el estrecho de Ormuz. Cualquier interrupción adicional del tráfico marítimo podría impulsar nuevamente el petróleo hacia los 90 dólares, reavivando el temor a una nueva oleada inflacionista.
Europa y Reino Unido también condicionan la apertura
La incertidumbre no procede únicamente de Oriente Medio.
Los bonos británicos continúan bajo presión después de que el Gobierno de Andy Burnham insinuara una posible flexibilización de las reglas fiscales, mientras Japón ha elevado la tensión diplomática con China tras denunciar maniobras militares en su zona económica exclusiva.
En paralelo, Estados Unidos afronta otro desafío interno: la ola de calor mantiene al límite la red eléctrica en buena parte del país, obligando al operador Southwest Power Pool a activar su máxima alerta energética.
Los datos macro marcarán el rumbo
La atención de los inversores también estará puesta en la agenda económica.
Durante la jornada se conocerán la tasa de desempleo del Reino Unido, la balanza comercial española, así como el índice ZEW de confianza económica de Alemania y de la zona euro. Más tarde llegará la actualización semanal del mercado laboral estadounidense, una referencia especialmente relevante para anticipar los próximos movimientos de la Reserva Federal.
Unos datos sólidos podrían reforzar la resistencia del Nasdaq y contener las caídas del Dow Jones. En cambio, unas cifras débiles aumentarían el temor a una desaceleración económica en un momento en el que la inflación energética vuelve a ganar protagonismo.
Wall Street mantiene la calma, pero la tensión aumenta
Los movimientos de la sesión muestran que los inversores todavía no descuentan un escenario de crisis financiera inmediata.
El VIX, conocido como el índice del miedo, permanece en 18,66 puntos, lejos de los niveles propios de episodios de pánico, aunque suficientemente elevado como para reflejar una creciente prudencia.
El Dow Jones afronta una sesión especialmente sensible, atrapado entre el encarecimiento del petróleo, la incertidumbre geopolítica y la nueva ofensiva arancelaria de Trump. El Nasdaq continúa sosteniendo el tono del mercado gracias a las tecnológicas, pero la estabilidad de Wall Street dependerá en gran medida de si la guerra en Oriente Medio consigue contenerse o continúa ampliando su impacto sobre la energía, el comercio internacional y la inflación.