El IBEX 35 pierde un 0,29% entre dudas por Venezuela
La bolsa española corrige desde máximos en una sesión sin catalizadores claros, marcada por la caída del petróleo y el ruido geopolítico en torno a Caracas y Groenlandia
El IBEX 35 cerró este miércoles con un descenso del 0,29%, hasta los 17.596 puntos, tras una jornada de corte claramente consolidativo y sin grandes referencias propias. El índice venía de encadenar tres subidas consecutivas y un nuevo máximo histórico el martes, consolidando una revalorización cercana al 50% en 2025, y la toma de beneficios se impuso en ausencia de buenas noticias adicionales.
El telón de fondo lo marcaron, de nuevo, los titulares geopolíticos: tensiones en Venezuela, movimientos de Washington en el Ártico y fricciones crecientes entre China y Japón, en un cóctel que alimenta la cautela pero que todavía no ha descarrilado el apetito por la renta variable.
En paralelo, la fuerte caída de las rentabilidades de los bonos devolvió el foco a la Reserva Federal, tras unos datos de servicios y empleo en Estados Unidos que enfrían la narrativa de un frenazo brusco, pero tampoco permiten dar por hecho un ciclo agresivo de bajadas de tipos.
Mientras tanto, en el parqué español, la sesión dejó nombres propios claros: Indra se disparó más de un 6%, ArcelorMittal y ACS rebotaron un 4%, mientras que la banca y la energía volvieron a ejercer de freno. Y, en un movimiento muy observado por los gestores, Marshall Wace irrumpió con cerca de 100 millones de euros en cortos sobre Telefónica, reforzando la idea de que la operadora sigue en el punto de mira de los bajistas.
| Índice | Nivel | Var. día |
|---|---|---|
| IBEX 35 (IBC) | 17.596 | -0,29% |
| Eurofirst 300 (E3X) | — | +0,05% |
| DAX | — | +0,80% |
| CAC 40 | — | 0,00% |
| FTSE 100 | — | -0,80% |
| Dow Jones | — | -0,40% |
| S&P 500 | — | 0,00% |
| Nasdaq | — | +0,50% |
| Valor | Var. día | Comentario |
|---|---|---|
| Indra | +6,6% | Lidera las subidas tras contrato en EE. UU. |
| ArcelorMittal | +4,0% | Rebote ligado a materias primas |
| ACS | +4,0% | Compra en ciclo de infraestructuras |
| Solaria | +3,0% | Rebote en renovables |
| BBVA | -2,0% | Entre los grandes bancos más castigados |
| Repsol | -2,0% | Presionada por la caída del crudo |
| Puig | -3,0%+ | Una de las mayores caídas del índice |
| Banco Sabadell | -3,0%+ | Fuerte corrección en banca mediana |
| Telefónica | -0,5% | Bajo presión tras nuevas posiciones cortas |
Un cierre en rojo tras la euforia de los récords
La caída del 0,29% hasta los 17.596 puntos no cambia, por ahora, el diagnóstico de fondo: el IBEX 35 sigue instalado en zona de máximos históricos tras un arranque de año en el que ha prolongado el rally de 2025. Desde principios del año pasado, el selectivo acumula una revalorización cercana al 50%, un movimiento que, por sí solo, justifica una fase de digestión.
En los primeros compases de la sesión, el índice llegó a caer en torno al 0,18%, hasta los 17.614 puntos, en línea con el moderado enfriamiento del ánimo comprador tras tres jornadas seguidas al alza. A medida que avanzó el día, el volumen se fue secando y las órdenes se concentraron en movimientos tácticos: rotación hacia valores defensivos, recogida de beneficios en bancos y energía y compras selectivas en compañías ligadas a defensa e infraestructuras.
El comportamiento del resto de plazas europeas refuerza la idea de pausa: el DAX alemán sumó un 0,8%, el CAC francés cotizó prácticamente plano y el FTSE británico perdió en torno al 0,8%, un mapa mixto pero sin señales de pánico. En este contexto, el retroceso del IBEX se lee más como un ajuste puntual que como un cambio de tendencia, aunque el índice empieza a reflejar con más claridad las tensiones externas que se acumulan.
Venezuela, Groenlandia y un tablero geopolítico en ebullición
El elemento que aportó más nervios a la recta final de la sesión fue la información de que Estados Unidos ha capturado en el Atlántico Norte un petrolero ruso ligado a Venezuela, en el marco del giro de la Administración Trump para intentar controlar los flujos de crudo en el hemisferio occidental. La noticia generó un repunte puntual de la volatilidad en las mesas de negociación, aunque el mercado recuperó pronto la calma.
El episodio venezolano no llega solo. En paralelo, la Casa Blanca ha admitido que el presidente y su equipo estudian de nuevo opciones para comprar Groenlandia, insistiendo en que el recurso a las Fuerzas Armadas es “siempre una opción”. Las principales potencias europeas reaccionaron con una declaración conjunta en apoyo a Dinamarca y al pueblo groenlandés, recordando que el territorio no está en venta.
Como telón de fondo adicional, Asia se suma al deterioro del clima global: Pekín ha prohibido exportaciones a Japón de bienes de doble uso con posible empleo militar, en respuesta a unas declaraciones de la primera ministra nipona sobre Taiwán. Este mosaico de fricciones –Venezuela, Groenlandia, Taiwán– no se ha traducido aún en ventas masivas de acciones, pero sí en una sensibilidad mucho mayor del mercado a cualquier titular que pueda alterar cadenas de suministro o flujos energéticos.
La renta fija lanza una señal de alerta suave
Si hubo un mercado verdaderamente protagonista este miércoles, fue el de renta fija. Las rentabilidades de los bonos cayeron con fuerza a ambos lados del Atlántico, en un movimiento que refleja una mezcla de búsqueda de refugio, ajuste de expectativas sobre tipos de interés y lectura cuidadosa de los datos macro.
El bono estadounidense a diez años se movía en el entorno del 4,15% de rendimiento, tras una corrección significativa respecto a sesiones previas. El mensaje es sutil pero relevante: mientras la renta variable se toma un respiro, parte del dinero institucional vuelve a la deuda soberana, pero lo hace sin un componente de pánico, sino como forma de equilibrar carteras después de un año de fuertes ganancias bursátiles.
En la agenda macro, el sector servicios de Estados Unidos sorprendió al crecer en diciembre al ritmo más rápido en más de un año, impulsado por una demanda sólida y una mejora del empleo. El dato enfría la narrativa de una desaceleración brusca y resta urgencia a la Fed para rebajar los tipos. A ello se suman los datos de empleo privado de ADP, que apuntan a un avance moderado de la contratación. El resultado es incómodo para el mercado: la economía no se frena lo suficiente como para forzar recortes agresivos, pero tampoco acelera tanto como para despejar todas las dudas sobre el crecimiento de 2026.
Materias primas a la baja: el Brent roza los 60 dólares
La otra gran pata de la sesión fue la de materias primas. El petróleo volvía a ceder posiciones y el barril de Brent se acercaba peligrosamente a la cota de los 60 dólares al cierre europeo, con descensos de algo más de medio punto porcentual. La combinación de mayor oferta potencial desde Venezuela y temores sobre la demanda futura está pesando en el precio del crudo.
El impacto se extendió a otros activos. Los metales preciosos corrigieron tras el rally reciente: la plata volvió a situarse por debajo de los 80 dólares la onza, mientras que el oro rompió una racha de tres sesiones consecutivas al alza. También el cobre, que venía de marcar máximos históricos, se alejó de esas cotas en una clara toma de beneficios, síntoma de que parte de las posiciones más especulativas empiezan a recogerse tras el rally de inicio de año.
Para la bolsa española, este cuadro tiene consecuencias directas: las compañías ligadas a materias primas y energía sufren, como se vio en Repsol, mientras que sectores intensivos en consumo de energía encuentran cierto alivio de costes futuros. El problema, sin embargo, es que un petróleo demasiado débil suele ser leído como síntoma de dudas sobre el ciclo económico global, lo que termina pesando sobre los índices en su conjunto.
La sesión del IBEX: Indra dispara, bancos y energía lastran
Dentro del selectivo, Indra fue el nombre del día. El valor se anotó subidas del 6,6%, prolongando un arranque de año explosivo, impulsado tanto por las tensiones geopolíticas en Venezuela –que revalorizan los activos ligados a defensa y tecnología militar– como por el contrato logrado con la Administración Trump. La compañía se consolida así como uno de los grandes ganadores del nuevo contexto geoestratégico.
También destacaron ArcelorMittal y ACS, con avances cercanos al 4%, y Solaria, que sumó alrededor de un 3% en un rebote del sector renovable. En el lado contrario, la fotografía fue más homogénea: BBVA y Repsol cayeron en torno al 2%, reflejando tanto el castigo al sector financiero como la presión adicional que ejerce la caída del crudo sobre la petrolera.
Por la parte baja del índice, Puig y Banco Sabadell firmaron descensos superiores al 3%, en un movimiento que combina toma de beneficios tras el fuerte recorrido de 2025 y mayor sensibilidad de la banca mediana a cualquier señal de tensión global. El resultado conjunto es un IBEX con una parte del índice mirando a más subidas y otra ajustando expectativas, lo que explica la dificultad para avanzar con decisión pese al contexto todavía benigno de tipos e inflación.
Marshall Wace aprieta a Telefónica en plena debilidad técnica
Mientras el índice digiere las tensiones externas, los bajistas han decidido mover ficha sobre uno de los grandes nombres del parqué español: Telefónica. Marshall Wace, uno de los fondos más activos de la bolsa nacional, ha notificado una posición corta de 28,35 millones de acciones, equivalentes al 0,5% del capital, por un valor cercano a los 100 millones de euros.
La ofensiva no se queda ahí. El fondo también ha aprovechado para posicionarse en corto sobre eDreams, con unos 3,2 millones de euros, y mantiene aproximadamente 170 millones en cortos sobre Amadeus, consolidando una apuesta amplia sobre parte del sector tecnológico y de servicios español.
La jugada llega en un momento delicado para la operadora. Telefónica pierde alrededor de un 0,5% en el arranque del año, pese al buen tono del IBEX, y se mueve muy cerca de un soporte clave en torno a los 3,35 euros por acción. Según el análisis técnico que manejan distintas casas, la pérdida de este nivel podría abrir la puerta a descensos hacia la zona de los 3 euros, al activar un patrón de continuidad bajista en un valor donde “las medias están todas con pendiente negativa y perfectamente ordenadas”, lo que implica una tendencia claramente desfavorable.
¿Puede reaccionar Telefónica en plena presión bajista?
La pregunta que se hacen los gestores es si la entrada de Marshall Wace anticipa un nuevo tramo de caídas en Telefónica o, por el contrario, marca una fase tardía de la tendencia bajista. Parte del mercado empieza a considerar que “todas las malas noticias están ya en precio” tras el recorte de dividendo y la falta de visibilidad del último plan estratégico.
El escenario más constructivo pasa porque la operadora use 2026 para convertir el recorte de dividendo en menos deuda y una caja más predecible. Si la compañía consigue mostrar trimestre a trimestre que cumple lo prometido en generación de caja, inversión y resultados, la desconfianza del mercado tiende a relajarse y se abre espacio para una revalorización más sostenida.
Por arriba, las referencias técnicas están claras: la principal resistencia se sitúa en torno a los 3,65 euros, donde pasa la media móvil de 50 sesiones. Su superación podría activar un rebote hacia la zona de 3,90 euros, nivel en el que muchos analistas situarían un primer objetivo razonable en caso de giro. Pero para que ese escenario cobre fuerza, la compañía deberá demostrar foco, disciplina en las decisiones corporativas y una reducción visible y sostenida de la deuda. Solo entonces, coinciden los expertos, el dividendo dejará de ser el centro del debate y volverá a ser una consecuencia de un balance más sólido.
