El Nasdaq vive una nueva jornada histórica: estas son las empresas que están tirando del índice
El índice tecnológico avanza un 2,78% impulsado por Microsoft, Micron, AMD y los fabricantes de chips, aunque la elevada concentración vuelve a encender las alertas.
El Nasdaq ha protagonizado una de sus sesiones más contundentes del año. El índice compuesto avanzó 679,24 puntos, un 2,78%, hasta situarse en los 25.122,18 enteros, su mayor subida diaria desde mediados de junio. No alcanzó un nuevo máximo absoluto —todavía permanece un 7,28% por debajo del récord registrado el 2 de junio—, pero la magnitud de la recuperación y la creación de valor de Microsoft convierten la jornada en histórica.
La inteligencia artificial vuelve a estar detrás del movimiento. Sin embargo, esta vez el mercado no ha premiado únicamente las promesas. Los inversores han reaccionado a resultados concretos: crecimiento del negocio en la nube, beneficios superiores a las previsiones y señales de que el enorme gasto tecnológico comienza a traducirse en ingresos.
Microsoft rompe todos los registros
Microsoft fue la gran protagonista. Sus acciones se dispararon cerca de un 16%, la mayor subida de la compañía desde 2008, después de presentar unos resultados que despejaron las dudas sobre la rentabilidad de sus inversiones en inteligencia artificial.
El movimiento añadió aproximadamente 449.700 millones de dólares a su capitalización bursátil en una sola sesión. Se trata de la mayor creación diaria de valor registrada por una empresa estadounidense, según los datos recopilados por Dow Jones Market Data.
El mercado recibió especialmente bien la aceleración del negocio de computación en la nube y el aumento de los usuarios de pago de Copilot. La tesis inversora es clara: la inteligencia artificial comienza a monetizarse, al menos en aquellas compañías que controlan la infraestructura, el software y la relación directa con las grandes empresas.
Los chips recuperan el liderazgo
El impulso de Microsoft se trasladó inmediatamente a los fabricantes de semiconductores. El índice de chips de Filadelfia avanzó alrededor de un 8%, con fuertes subidas en compañías de memoria, procesadores y equipos de fabricación.
Micron Technology ganó más de un 18% y aportó unos 62 puntos básicos al avance del Nasdaq-100. AMD subió cerca de un 13,6%, mientras Intel avanzó un 13%. Applied Materials se revalorizó casi un 15% y Lam Research escaló alrededor de un 18,5%.
Este hecho revela un cambio relevante. Los inversores no solo están comprando a las empresas que desarrollan modelos de inteligencia artificial, sino también a quienes suministran la memoria, los procesadores y la maquinaria necesaria para construir los centros de datos.
Diez empresas explican casi toda la subida
La fortaleza de la sesión oculta una elevada concentración. Apenas diez compañías aportaron cerca del 88% del avance registrado por el Nasdaq-100. Microsoft encabezó el movimiento, seguida por Micron, AMD, Lam Research, Intel y Applied Materials.
Nvidia, pese a avanzar un porcentaje más moderado —en torno al 2%—, volvió a tener un impacto significativo debido a su enorme peso dentro del índice. Amazon también contribuyó con una subida cercana al 5% antes de publicar sus resultados.
Lo más grave es que esta dependencia no constituye un fenómeno aislado. Durante el primer semestre de 2026, diez compañías vinculadas directa o indirectamente a la infraestructura de inteligencia artificial explicaron prácticamente todo el avance del Nasdaq-100. Micron llegó a aportar por sí sola alrededor del 26% de la rentabilidad acumulada.
Amazon prolonga la euforia
La jornada recibió un nuevo estímulo después del cierre. Amazon avanzó alrededor de un 9% en las operaciones posteriores a la sesión tras presentar ingresos de 200.600 millones de dólares, por encima de las previsiones del mercado.
El crecimiento de Amazon Web Services y del negocio publicitario reforzó la expectativa de que las grandes plataformas continúen aumentando su inversión tecnológica.
El contraste con Apple resultó evidente. El fabricante del iPhone superó las previsiones de ingresos, con 109.400 millones de dólares, pero sus acciones retrocedieron en el mercado fuera de hora. Los inversores penalizaron las dudas sobre el crecimiento de los servicios y la capacidad de la compañía para liderar la siguiente fase de la inteligencia artificial.
El riesgo de una bolsa desequilibrada
El diagnóstico es inequívoco: el Nasdaq continúa dependiendo de un reducido grupo de empresas. Esa concentración amplifica las ganancias cuando los resultados superan las expectativas, pero también puede acelerar las correcciones.
La sesión anterior había mostrado precisamente ese riesgo. Las dudas sobre el gasto en inteligencia artificial, la inflación y la política monetaria provocaron fuertes ventas. Bastó un resultado excepcional de Microsoft para revertir el movimiento.
La consecuencia es clara. El mercado está dispuesto a financiar inversiones multimillonarias, pero exige pruebas de rentabilidad. Las compañías que demuestren crecimiento en la nube, mejora de márgenes y demanda sostenida recibirán una prima. Las que acumulen gastos sin ofrecer visibilidad serán castigadas.
La prueba decisiva para el Nasdaq
El Nasdaq acumula una subida cercana al 8,1% en 2026, aunque todavía no ha recuperado los máximos de junio. El siguiente tramo dependerá de que los beneficios empresariales justifiquen unas valoraciones cada vez más exigentes.
Microsoft ha demostrado que la inteligencia artificial puede impulsar ingresos y flujo de caja. Micron, AMD y Lam Research han confirmado que la construcción de infraestructura continúa. Pero la sostenibilidad del rally exigirá que el crecimiento se extienda a más compañías.
La jornada ha sido histórica por su intensidad, no por alcanzar un nuevo récord del índice. El Nasdaq vuelve a acelerar, aunque lo hace apoyado sobre una base cada vez más estrecha.