Dow Jones, Bitcoin y oro: todos buscan dirección en una jornada de alta tensión

Dow Jones, Bitcoin y oro: todos buscan dirección en una jornada de alta tensión
La última jornada bursátil muestra un escenario de alta volatilidad en mercados globales. La FED advierte sobre posibles subidas de tipos; Bitcoin y Ethereum resisten mientras Wall Street y el sector tecnológico asiático enfrentan correcciones. Además, las materias primas como oro y plata sufren fluctuaciones que podrían anticipar cambios mayores a mediano plazo.

El Dow Jones cerró la sesión del jueves con una caída de 105,67 puntos, equivalente al 0,20%, hasta los 52.552,97 enteros.
La pérdida fue moderada, pero ocultó una corrección tecnológica mucho más profunda. El Nasdaq retrocedió un 1,5% ante las dudas sobre las valoraciones de los fabricantes de chips.
Al mismo tiempo, Lorie Logan, presidenta de la Reserva Federal de Dallas, defendió que unos tipos de interés «modestamente más altos» podrían ser necesarios.
Wall Street vuelve a enfrentarse al escenario que más teme: inflación persistente, petróleo caro y dinero restrictivo.

Un cierre engañosamente moderado

El S&P 500 perdió 38,63 puntos, un 0,5%, hasta los 7.533,77 enteros. El Nasdaq cayó 387,28 puntos, mientras el Dow resistió mejor gracias al avance de sectores defensivos y a que el castigo se concentró en las compañías tecnológicas.

La divergencia resulta significativa. Cerca de tres de cada cuatro empresas del S&P 500 avanzaron, pero el peso de Nvidia y otros grandes valores vinculados a la inteligencia artificial arrastró el índice.

No fue una venta generalizada, sino una revisión severa de las expectativas depositadas en la IA. El Dow acumula todavía una subida del 9,3% durante 2026, aunque la sesión demuestra que la estabilidad del índice depende cada vez más de evitar una nueva sacudida inflacionista.

Un IPC no basta

Logan reconoció que el IPC de junio mostró una moderación mensual, pero advirtió de que un solo mes de alivio no permite declarar derrotada la inflación.

El índice PCE aumentó un 4,1% interanual hasta mayo, más del doble del objetivo del 2% de la Reserva Federal. La inflación subyacente PCE se situó en el 3,4%, mientras la medida recortada elaborada por la Fed de Dallas alcanzó el 2,4%.

La conclusión de Logan fue especialmente dura: la inflación podría dirigirse hacia la zona media del 2%, pero no necesariamente regresar al objetivo. Por ello, considera preferible aplicar una restricción moderada ahora antes que verse obligada a ejecutar subidas más agresivas después.

El petróleo amenaza la tregua

El Brent subió hasta 85,13 dólares por barril, mientras el crudo estadounidense alcanzó los 79,95 dólares ante la intensificación del conflicto en Oriente Medio. La proximidad de los 85 dólares confirma que la energía vuelve a introducir una prima geopolítica en los mercados.

Logan señaló que incluso una recuperación rápida de los suministros podría no traducirse inmediatamente en precios más bajos. Las limitaciones de las refinerías y la resistencia de sectores como la aviación a retirar sus incrementos tarifarios podrían prolongar el impacto.

La consecuencia es clara: un petróleo estabilizado entre 80 y 85 dólares dificultaría el proceso desinflacionista, aunque no implicaría automáticamente una subida de tipos.

El coste oculto de la IA

La presidenta de la Fed de Dallas introdujo además una advertencia poco habitual: la inversión masiva en inteligencia artificial puede generar presiones inflacionistas antes de producir las mejoras de productividad prometidas.

La demanda ya alcanza a los semiconductores, la construcción, la generación eléctrica y los centros de datos. Si la oferta no crece al mismo ritmo, los precios subirán.

Los mercados comenzaron a descontar ese riesgo. Nvidia cayó un 2,4%, Micron perdió un 5,6%, SanDisk retrocedió un 12,6% y Western Digital se dejó un 9,2%. La IA continúa siendo una oportunidad estructural, pero su factura energética y financiera ya no puede ignorarse.

Asia confirma la corrección

La presión se extendió durante el viernes a los mercados asiáticos. El Nikkei japonés llegó a perder un 5,8%, el Hang Seng retrocedió un 2% y la Bolsa de Taiwán cayó más de un 5%. Corea del Sur permaneció cerrada después de haber sufrido una fuerte venta de valores tecnológicos en la sesión anterior.

El contraste resulta demoledor: las empresas de chips continúan publicando beneficios elevados, pero los inversores comienzan a cuestionar si justifican las valoraciones alcanzadas y los nuevos programas de inversión.

Bitcoin tampoco queda al margen

Bitcoin cotiza alrededor de 62.780 dólares, después de haber alcanzado un máximo intradía próximo a 64.821 dólares. Ethereum se mueve cerca de los 1.625 dólares, por debajo de los niveles técnicos planteados inicialmente.

Las criptomonedas pueden beneficiarse de una mayor liquidez, pero no actúan siempre como refugio. Un petróleo más caro y una Reserva Federal restrictiva suelen fortalecer al dólar y reducir el apetito por los activos de riesgo.

El Mundial puede concentrar la atención mediática, pero no existe evidencia de que su final sea el verdadero motor de la volatilidad financiera. El mercado está mirando hacia otro lugar: la Fed, Oriente Medio y la rentabilidad real de la inteligencia artificial.