La Fed respira, el mercado compra y el NAS100 como el Dow Jones vuelan
Wall Street ha cambiado completamente de tono en apenas 24 horas. Si el inicio de la semana estuvo marcado por el miedo a la guerra entre Estados Unidos e Irán y por la escalada del petróleo, la publicación de un IPC mejor de lo esperado ha devuelto el apetito por el riesgo.
La inflación estadounidense descendió del 4,2% al 3,5% interanual en junio, una moderación que reduce la presión inmediata sobre la Reserva Federal y reabre la puerta a una política monetaria menos agresiva de cara a los próximos meses.
La reacción fue inmediata. El Nasdaq 100 llegó a subir cerca de un 1,5%, superando los 29.640 puntos, impulsado por las grandes compañías tecnológicas, mientras el S&P 500 acompañaba el movimiento con ganancias generalizadas.
El Dow Jones da la vuelta al mercado
El gran cambio de la sesión llegó después del complicado comienzo de la semana.
El lunes, el Dow Jones Industrial Average había cerrado con una caída de 138 puntos (-0,26%), afectado por el repunte del petróleo tras el recrudecimiento del conflicto entre Washington y Teherán.
Sin embargo, el buen dato de inflación permitió al índice industrial recuperar el terreno perdido. Los futuros ya anticipaban una apertura claramente alcista y las compras se extendieron rápidamente a los sectores financiero, industrial y tecnológico.
La lectura del mercado es clara: si la inflación empieza a moderarse, la Reserva Federal tendrá menos necesidad de seguir endureciendo las condiciones financieras.
El Nasdaq vuelve a liderar
Las compañías tecnológicas fueron nuevamente las grandes protagonistas.
Después de sufrir fuertes ventas durante la sesión anterior por el desplome del sector de semiconductores, los inversores regresaron con fuerza a las empresas vinculadas a la inteligencia artificial.
El Nasdaq 100 avanzaba alrededor del 1,48%, recuperando prácticamente todo lo perdido en la jornada previa y acercándose nuevamente a máximos históricos.
La inteligencia artificial vuelve así a imponerse sobre las preocupaciones geopolíticas, al menos por el momento.
La inflación cambia el discurso de la Fed
Durante los últimos días el mercado había comenzado a descontar una posible subida de tipos debido al fuerte incremento del petróleo provocado por las tensiones en Oriente Medio.
La caída del IPC modifica parcialmente ese escenario.
Aunque la Reserva Federal seguirá vigilando el impacto que pueda tener el conflicto sobre la energía, el descenso de la inflación ofrece un margen mucho mayor para mantener una postura de espera antes de adoptar nuevas decisiones.
Para los inversores, el mensaje es especialmente relevante: la batalla contra la inflación podría estar entrando en una fase menos agresiva.
El petróleo deja de dominar la sesión
La publicación del IPC desplazó momentáneamente el foco desde Oriente Medio hacia los datos macroeconómicos.
El mercado continúa atento a la evolución del Estrecho de Ormuz y al bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes, pero el buen comportamiento de la inflación permitió reducir el miedo a un nuevo ciclo de endurecimiento monetario.
No significa que el riesgo geopolítico haya desaparecido.
Simplemente, durante unas horas, los datos económicos pesaron más que los misiles.
Los bancos también impulsan Wall Street
La jornada coincidió además con el inicio de la temporada de resultados.
JPMorgan, Wells Fargo, Bank of America, Goldman Sachs y Citigroup presentaron unas cuentas que, en términos generales, superaron las expectativas del mercado, reforzando la percepción de que la economía estadounidense mantiene un elevado nivel de resistencia.
La combinación de beneficios sólidos e inflación moderándose creó el escenario perfecto para una fuerte recuperación bursátil.
Los inversores vuelven a mirar el crecimiento
El comportamiento del mercado refleja un cambio de narrativa respecto al inicio de la semana.
El lunes predominaba el temor a una guerra regional, un petróleo disparado y nuevas subidas de tipos.
Tras conocerse el IPC, el foco vuelve a situarse en los beneficios empresariales, el crecimiento económico y la inteligencia artificial.
Wall Street demuestra una vez más que puede pasar del miedo al entusiasmo en cuestión de horas. El Dow Jones recupera el pulso tras un arranque complicado, mientras el Nasdaq vuelve a ejercer de motor de las bolsas estadounidenses gracias al alivio que supone una inflación claramente inferior a la registrada el mes anterior.