Tesla se desploma un 81% en España mientras el eléctrico acelera

Tesla

La compañía de Elon Musk matriculó solo 131 vehículos en julio, pese a que el mercado español de coches electrificados creció un 34,9%

Tesla ha sufrido en julio uno de sus peores retrocesos comerciales en España. La compañía matriculó apenas 131 vehículos, un 81,3% menos que en el mismo mes de 2025, según los datos de la patronal automovilística ANFAC. El desplome resulta especialmente significativo porque se produce mientras el conjunto del mercado electrificado avanza con fuerza.

La paradoja es evidente: España compra más coches eléctricos, pero muchos menos Tesla. Aunque la marca todavía conserva un crecimiento acumulado del 19,8% entre enero y julio, el brusco frenazo mensual revela una pérdida de impulso frente a una competencia cada vez más amplia, agresiva y asequible.

Un desplome fuera de mercado

El retroceso de Tesla no puede atribuirse a una contracción general de la demanda. Las matriculaciones españolas de vehículos electrificados —categoría que incluye eléctricos puros e híbridos enchufables— aumentaron un 34,9% interanual durante el periodo analizado.

El contraste resulta demoledor. Mientras el sector amplía su base de compradores, Tesla pierde más de cuatro quintas partes de sus matriculaciones mensuales. Las 131 unidades registradas implican que la compañía vendió aproximadamente 570 vehículos menos que un año antes.

La competencia cambia las reglas

La caída coincide con una transformación acelerada del mercado español. Los fabricantes europeos han ampliado sus gamas eléctricas y las marcas chinas presionan con modelos más baratos, elevados niveles de equipamiento y ciclos de renovación especialmente rápidos.

Esta ofensiva está afectando incluso al mercado de ocasión. Los precios de los coches usados bajaron un 4% durante el primer semestre de 2026, mientras que los eléctricos conservan, después de tres años, apenas el 46,2% de su valor original, según datos de Ganvam y DAT.

Tesla mantiene el acumulado positivo

El dato de julio no borra por completo el avance logrado durante los meses anteriores. Entre enero y julio, las matriculaciones de Tesla crecieron un 19,8% respecto al mismo periodo de 2025.

Sin embargo, lo más grave es la intensidad del cambio de tendencia. Un incremento acumulado puede esconder una pérdida rápida de demanda al final del periodo, especialmente cuando las entregas dependen del calendario logístico, las campañas comerciales o la renovación de determinados modelos.

España acelera la electrificación

El mercado nacional atraviesa una fase de expansión. Durante el primer semestre de 2026 se matricularon 65.432 turismos eléctricos puros, un 38,1% más, mientras que el conjunto de vehículos completamente eléctricos alcanzó las 76.511 unidades.

La consecuencia es clara: la electrificación deja de depender de una sola marca. El comprador dispone ahora de más alternativas, diferentes rangos de autonomía y una oferta creciente por debajo de los precios tradicionales de Tesla.

El precio gana protagonismo

La presión sobre los hogares explica parte de la nueva dinámica. Tesla popularizó el automóvil eléctrico de altas prestaciones, pero la batalla actual se libra en segmentos más sensibles al precio.

Las ayudas públicas, las deducciones fiscales y la reducción del coste de algunos modelos favorecen el crecimiento del mercado. Sin embargo, también rebajan la ventaja competitiva de las marcas pioneras cuando los consumidores encuentran prestaciones comparables en vehículos más económicos.

Una red todavía insuficiente

España ha ampliado su infraestructura hasta situarse cerca de los 55.000 puntos públicos de recarga, pero todavía mantiene una brecha considerable respecto a las economías europeas más avanzadas.

ANFAC sitúa el indicador español de infraestructura en 20,1 puntos sobre 100, frente a los 46,4 puntos de la Unión Europea. Este retraso penaliza a todo el sector, aunque perjudica especialmente a los fabricantes que basan su crecimiento en una adopción masiva del vehículo eléctrico.

La señal que deja julio

Un solo mes no determina la evolución anual, pero una caída del 81,3% tampoco puede considerarse un movimiento menor. Tesla deberá demostrar si julio responde a un problema puntual de entregas o anticipa un deterioro más profundo de su posición competitiva.

El diagnóstico es inequívoco: el mercado español del coche eléctrico continúa creciendo, pero ya no lo hace necesariamente de la mano de Tesla. La empresa que durante años simbolizó la transición tecnológica afronta ahora una prueba más exigente: defender su cuota cuando la electrificación se convierte en un mercado de masas.