El iPhone 18 Pro podría llegar más caro y con problemas de stock: la escasez que amenaza el lanzamiento de septiembre
La escasez mundial de memoria amenaza con encarecer el próximo móvil de Apple y provocar problemas de disponibilidad en pleno lanzamiento. La gran duda para el consumidor es si merece la pena esperar o asegurar ahora un iPhone 17 Pro.
El próximo gran lanzamiento de Apple amenaza con llegar acompañado de una combinación especialmente incómoda: precios más altos y menos unidades disponibles. A poco más de un mes de septiembre, distintas informaciones de la cadena de suministro apuntan a dificultades para conseguir la memoria necesaria para completar la fabricación del iPhone 18 Pro.
El problema no es menor. Los costes de determinados componentes de memoria se han multiplicado durante el último año y algunos cálculos ya sitúan el futuro iPhone 18 Pro por encima de los 1.500 euros en Europa si Apple traslada una parte sustancial del incremento al consumidor. La pregunta empieza a cambiar: ya no es únicamente qué novedades traerá el iPhone 18, sino cuánto habrá que pagar por conseguirlo.
Una escasez que llega en el peor momento
La industria atraviesa una fuerte tensión en el mercado de DRAM y NAND, las memorias utilizadas respectivamente para ejecutar aplicaciones y almacenar información. La expansión de los centros de datos destinados a inteligencia artificial está absorbiendo una parte creciente de la capacidad disponible y obligando a los fabricantes a priorizar los segmentos más rentables.
TrendForce calcula que los contratos de DRAM podrían encarecerse otro 13%-18% durante el tercer trimestre, mientras el NAND subiría alrededor de un 10%-15% trimestral.
El impacto ya alcanza al conjunto del sector. Counterpoint atribuyó parcialmente a la escasez de DRAM y NAND una caída interanual del 6% en los envíos mundiales de smartphones durante el primer trimestre de 2026.
El iPhone 18 Pro se enfrenta a un cuello de botella
Lo más grave para Apple es que la tensión coincide con las semanas decisivas previas a su tradicional campaña de otoño.
Informaciones procedentes de la cadena de suministro aseguran que TSMC tendría alrededor de 1.000 millones de dólares en procesadores destinados a los próximos iPhone pendientes de completar su empaquetado por falta de memoria DRAM suficiente. La situación podría afectar al iPhone 18 Pro, al Pro Max y al esperado modelo plegable.
Eso abre la puerta a un escenario conocido por los compradores de Apple: reservas agotadas rápidamente y plazos de entrega ampliándose durante las primeras semanas.
La memoria dispara el coste de fabricar un iPhone
Las cifras explican el problema. Según estimaciones de TechInsights recogidas por The Wall Street Journal, los 12 GB de DRAM previstos para el iPhone 18 Pro podrían costar unos 145 dólares, frente a aproximadamente 39 dólares en la generación anterior. El almacenamiento NAND de 256 GB pasaría, según esos mismos cálculos, de unos 13 a 51 dólares.
El coste estimado de fabricación del dispositivo podría situarse alrededor de 726 dólares, aproximadamente un 25% más que los 582 dólares calculados para el iPhone 17 Pro.
Apple tendría entonces dos alternativas: aceptar una reducción de márgenes o trasladar parte de esa inflación tecnológica al cliente.
Los 1.500 euros dejan de parecer imposibles
El precio oficial todavía no existe. Apple ni siquiera ha presentado el teléfono. Conviene, por tanto, separar las estimaciones de los hechos.
Sin embargo, algunos analistas manejan incrementos de 250 a 300 dólares respecto a la generación precedente debido a la combinación del nuevo procesador de 2 nanómetros, la DRAM y el NAND. Bajo esas hipótesis, el iPhone 18 Pro podría superar los 1.500 euros en Europa, mientras determinadas configuraciones del Pro Max se acercarían a cotas todavía mayores.
La referencia actual resulta significativa: Apple vende en España el iPhone 17 Pro desde 1.319 euros. Un salto adicional colocaría al modelo Pro claramente en territorio de ordenador portátil premium.
Septiembre será la verdadera prueba
Apple todavía no ha confirmado oficialmente la fecha de presentación del iPhone 18. Las informaciones disponibles mantienen, no obstante, a los iPhone 18 Pro y Pro Max en la ventana de septiembre de 2026, mientras los modelos estándar podrían desplazarse hasta 2027.
La compañía parte con una ventaja frente a fabricantes más pequeños: volumen, capacidad financiera y enorme poder de negociación. Pero incluso esa posición empieza a encontrar límites cuando Samsung, SK Hynix y Micron concentran buena parte de la oferta mundial de DRAM.
La batalla de este lanzamiento puede disputarse así menos en las cámaras o el diseño que en algo mucho más básico: tener suficientes componentes para fabricar millones de teléfonos a tiempo.
¿Compensa comprar un iPhone 17 antes de la presentación?
Para quien necesite cambiar de móvil inmediatamente, esperar al iPhone 18 Pro implica asumir dos riesgos: una posible subida de precio y problemas iniciales de disponibilidad. El iPhone 17 Pro parte actualmente de 1.319 euros en España y Apple ofrece descuentos mediante entrega de dispositivos anteriores.
Esperar sigue teniendo sentido para quien priorice las novedades del próximo modelo y pueda asumir un precio superior. Pero el contexto de 2026 introduce una variable que otros años pesaba mucho menos: la inflación de componentes.
Comprar ahora deja de ser simplemente renunciar al último iPhone. Para determinados usuarios puede convertirse en una forma de cerrar un precio conocido antes de que septiembre revele cuánto cuesta realmente la escasez de memoria.