Microsoft 365 Copilot supera 30 millones de licencias de pago
Microsoft 365 Copilot ha superado las 30 millones de licencias empresariales de pago, después de que las nuevas altas duplicaran con creces el crecimiento registrado en el trimestre anterior.
La expansión ya no procede únicamente de proyectos piloto: el número de clientes con más de 50.000 licencias se ha multiplicado por siete en un año.
Más del 90% de las compañías de Fortune 500 utiliza la herramienta y cada vez más organizaciones la despliegan entre la mayoría de sus trabajadores.
El salto confirma que la inteligencia artificial empieza a convertirse en una infraestructura cotidiana para el trabajo corporativo.
Un crecimiento que gana velocidad
La evolución de Copilot adquiere especial relevancia dentro de los resultados del último trimestre fiscal de Microsoft. La tecnológica alcanzó unos ingresos de 90.000 millones de dólares, un 18% más, mientras que el beneficio neto aumentó un 31%, hasta 35.800 millones. Microsoft Cloud facturó, por su parte, 59.300 millones, con un crecimiento interanual del 27%.
La inteligencia artificial se consolida así como uno de los principales motores de expansión del grupo. Como resumió Satya Nadella, presidente y consejero delegado de la compañía: «Microsoft 365 Copilot alcanzó más de 30 millones de licencias de pago». El dato muestra una confianza creciente de las empresas en la capacidad de esta tecnología para integrarse en operaciones reales.
De las pruebas al despliegue masivo
La adopción empresarial ofrece una señal más sólida que el número de usuarios ocasionales de una aplicación gratuita. Comprar licencias, desplegarlas y conectarlas con datos y procesos internos implica una decisión presupuestaria, tecnológica y organizativa de largo recorrido.
El número de clientes que extiende Copilot a la mayoría de sus trabajadores de información creció cerca de un 75% durante el trimestre. AstraZeneca, Boeing, Infosys, Koch, Procter & Gamble, Stellantis, Wells Fargo y Wipro figuran entre las compañías que han adquirido al menos 60.000 licencias cada una. HSBC comprometió 200.000, mientras que KPMG amplía su implantación entre más de 276.000 profesionales.
Una herramienta cada vez más cotidiana
El avance no se limita a las licencias contratadas. Durante el último año, el número de conversaciones por usuario prácticamente se duplicó y la interacción semanal media con Copilot se situó a la altura de aplicaciones consolidadas como Outlook y Teams.
También se ha reducido de forma drástica el tiempo necesario para alcanzar niveles elevados de utilización. Las organizaciones que antes necesitaban meses para superar una tasa de uso activo mensual del 80% pueden conseguirlo ahora en apenas unos días. Al mismo tiempo, la satisfacción de los usuarios se ha duplicado durante los últimos tres trimestres y la latencia se redujo un 75% en el más reciente.
Del asistente a los procesos completos
Copilot está evolucionando desde la respuesta a preguntas aisladas hacia la ejecución de flujos de trabajo compuestos por varios pasos. Entre los ejemplos figuran analizar datos y redactar después el correo que explica los resultados, o investigar una incidencia y desarrollar el código necesario para resolverla.
Cuando se incorporan estas cadenas de tareas, el análisis representa el 49% de la actividad, frente al 29% observado cuando se mide únicamente como una acción independiente. Este cambio indica que la IA comienza a intervenir en procesos completos, conectando información, aplicaciones y decisiones en lugar de limitarse a generar un texto o resumir un documento.
Resultados empresariales medibles
Los primeros retornos permiten cuantificar el impacto. La organización comercial de Microsoft utilizó agentes especializados para descargar tareas administrativas y duplicó del 25% al 50% el tiempo dedicado a los clientes. El grupo piloto logró un incremento del 9,4% en ingresos por empleado y redujo un 20% el tiempo necesario para cerrar operaciones.
S&P Global, por su parte, ha conseguido acelerar un 95% la extracción de datos y un 98% los análisis comparativos. En Premera Blue Cross, un agente documental redujo un proceso de entre 30 y 45 minutos a unos tres. Son mejoras que trasladan la IA desde el terreno experimental hasta indicadores concretos de productividad, costes y calidad.
Industria, banca, software y tecnología continúan encabezando el número de agentes activos, aunque automoción y sanidad se sitúan entre los sectores que crecen con mayor rapidez. NHS England está desplegando Copilot entre 505.000 profesionales, después de que una prueba estimara un ahorro medio de 43 minutos diarios por empleado. Las empresas ya no evalúan únicamente cuánto puede ahorrar una tarea, sino cómo rediseñar operaciones enteras alrededor de la inteligencia artificial. La siguiente fase estará marcada por agentes especializados, funciones adaptadas a cada puesto y procesos en los que personas y sistemas colaboren de forma continua.